- La Generalitat Valenciana aprobó mediante decreto priorizar el valenciano frente al castellano como lengua de relación con la sociedad.
- El decreto del Consell impone el uso del valenciano entre sus empleados públicos y, éste va a ser denunciado ante el TSJ.
- Notificaciones sanitarias y educativas, entre otras, se harán exclusivamente en lengua valenciana.
El Consell aprobó el pasado 12 de mayo el decreto por el cual la Administración autonómica arrincona la actual etapa de bilingüismo en la Comunidad para apostar por relacionarse con los ciudadanos única y exclusivamente en valenciano.
La Generalitat establece que su lengua es el valenciano, tanto a nivel interno como externo, afectando a la relación de esta con los ciudadanos. Pues bien, con el decreto impulsado por el bipartito presidido por Puig, las notificaciones sanitarias, educativas, de dependencia, sanciones competencia de la Generalitat y así con todas las notificaciones públicas provenientes del ámbito público autonómico se realizarán en lengua valenciana. El actual modelo de comunicación a través de las dos lenguas queda limitado a que lo soliciten los vecinos. Si no hay reclamación, se impone el valenciano.
Este decreto vulneraría la Constitución Española ya que en el artículo 16 del citado decreto, manifiesta la obligatoriedad de usar el valenciano en los empleados públicos, cuando especifica que «deben iniciar en la lengua autóctona cualquier comunicación en la atención a los ciudadanos». Del mismo modo, en su artículo 4 también podría incurrir en inconstitucionalidad al afirmar que «el valenciano es la lengua destacada», ya que la coloca en un plano diferente del castellano a pesar de que las dos son oficiales y han de situarse al mismo nivel.
El gobierno de la izquierda que está al frente de la Comunidad Valenciana parece que no conocer fronteras con la imposición del valenciano en la sociedad. En un primer momento se manifestaron contrarios a la libertad y la decisión de las familias en cuanto a la elección de la educación de sus niños, favoreciendo así la implantación del chantaje lingüístico escolar que, por suerte, ha sido suspendido de manera cautelar por el TSJ. Y, ahora siguen por la vía administrativa, imponiendo el valenciano como única lengua de comunicación entre las entidades oficiales y los ciudadanos, sin importar la identidad de las zonas castellanohablantes, sus orígenes y sus costumbres.
El sindicato CSI·F ha interpuesto ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) un recurso contencioso contra el decreto 61/2017, de 12 de mayo, del Consell que regula los usos institucionales y administrativos de las lenguas oficiales en la Administración de la Generalitat.
La central sindical ha pedido a sala la suspensión cautelar «por los perjuicios de imposible o difícil reparación» que considera que implciaría esta normativa, según ha informado el sindicato en un comunicado.
El decreto establece, en relación a la atención al público, el personal funcionario «iniciará en valenciano la comunicación, así como los sistemas telefónicos o telemáticos automáticos tendrán el valenciano como primera lengua».
Averiguad y publicad el CV del Conseller Marza y veréis que el fomento «del valenciano» pasa por los señores del Norte, a quien se presta vasallaje, País Valencia en els Paisos Catalans, y se sigue el modelo separatista de inmersión, educación, símbolos, lengua, etc.
Una de las cosas más chocantes e incongruentes de Compromís es que se autoproclamen nacionalistas valencianos y sin embargo solo apoyen al más férreo, imperialista, fachoso y chapucero pancatalanismo. No solo reniegan de la cultura valenciana, si no que desprecian abiertamente lo que ella implica.
De muestra bien vale un botón: Conseller de Cultura tan extremadamente sectario (con tintes de reyezuelo dictador), que más parece el embajador plenipotenciario encubierto del Covern Catalá y de sus políticas totalitaristas que representante del pueblo valenciano, o simplemente las «ayudas» de la Consellería a entidades de promoción cultural.
Pero es que no es el único caso, por que el más paradigmático es el impresentable del alcalde Ribó, que desprecia abiertamente todo lo valenciano, su cultura y tradiciones: solo sabe actuar para los suyos olvidándose que su obligación como alcalde (le guste o no) es representar a todos los valencianos, más allá de sus creencias, querencias, ideologías y tendencias. Y no hacer el ridículo como el pasado 9 de Octubre, el día de la Verge, etc, etc, etc…
Ya digo, es incongruente que se autoproclamen nacionalistas valencianos, claro que con el monigote del «president» Ximo Puig, cuyas querencias procatalanistas son bien conocidas, el aquerrale de los despropósitos está bien servido.
MÓNICA OLTRA SE RÍE DE LA PITADA AL HIMNO:
«La gente tiene derecho a expresarse cómo quiera; en todo caso el Himno es un símbolo y que hay gente que le pueda gustar más y gente que le pueda gustar menos».
«A mi me parece que la grandeza de la democracia es precisamente que la gente pueda expresarse incluso contra los símbolos que en principio están para unir».