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En el informe que solicitó el Grupo Municipal Popular queda patente que las 25 horas semanales de la enfermera escolar se realizan en sólo uno de los centros educativos de la población.
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Sólo un centro de Segorbe tiene implantada, de forma asidua, la figura de enfermera escolar.
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El bipartito practica la desigualdad y la marginación teniendo como víctimas a los niños de los colegios concertados de Segorbe.
Un informe donde se «viera reflejado el horario y las sesiones mensuales que ofreció la enfermera escolar en cada uno de los centros educativos de la población el pasado año 2017″. Eso es lo que pidió el Grupo Municipal Popular a la concejala de Sanidad en el pleno del mes de febrero y, tras dos meses de demora, ha sido entregado a los concejales populares. En él, queda evidente lo que se suponía «la enfermera escolar atiende a sólo uno de los centros educativos de la población».
El informe detalla el horario semanal de la enfermera escolar, pero en ningún momento nombra el centro en el que desempeña su labor- quizás con pretensiones de confundir, ya que al no figurar el nombre parece que el servicio se extiende a todos los centros educativos-. Tal y como consta en la contestación dada por la concejala Sebastián «(…) el horario habitual desempeñado por la enfermera escolar consiste en 25 horas semanales (…) en las que ofrece colaboración en el aula específica (…), colaboración en el aulario de infantil (…), colaboración en la atención a los niños que permanecen en el comedor y en el patio (…), fluoración a los niños de primero y segundo de primaria (…)». Únicamente aparecen mencionados los colegios de La Milagrosa y el Seminario en intervenciones y charlas esporádicas sobre alimentación y desayunos saludables, primeros auxilios o ergonomía. En efecto, la enfermera escolar tiene un marcado horario de trabajo en el que atiende a sólo uno de los centros educativos de la población y, de forma muy esporádica, va a los demás centros escolares.
La figura de la enfermera escolar, es una pieza clave en la atención de situaciones que se dan en el día a día en los centros escolares como atender alergias, niños celiacos, diabéticos, caídas, urgencias vitales, entre otros. Esta figura está sufragada desde los presupuestos municipales, por lo que el GMP propone extender este servicio a todos los centros educativos de nuestra ciudad, para que todos los estudiantes puedan verse beneficiados, lo que revertirá de forma directa en la salud de los mismos, sin discriminación.
Y es que, como ha quedado patente en numerosas ocasiones, la señora Sebastián no tiene ningún interés en incorporar el servicio, de forma asidua, a todos los colegios de la población. Pues, PSOE y SP no aprobaron la propuesta presentada por los concejales populares en la que se pedía que se incluyera el servicio de enfermera escolar a todos los centros educativos de la ciudad y por tanto fuera un servicio del que pudieran beneficiarse los niños y niñas.
Lo que hoy denunciamos no es más que otra promesa incumplida que se suma a la «falsa búsqueda» de una instalación deportiva para la práctica del ciclismo por parte de la concejala Mateo, al sueldo cobrado del Ayuntamiento por el señor alcalde o a la «ocultación de la verdad» sobre la desaparición de las donaciones de un comercio de la población a Servicios Sociales. Promesas y «olvidos» que se están convirtiendo en la principal seña de identidad del bipartito segorbino, fruto de su desidia y pocas ganas de trabajar por y para los segorbinos.
GRUPO MUNICIPAL POPULAR
…Y ahora tienen la caradura de enviar invitaciones a todos los colegios para que los niños participen en el desfile de la feria medieval.
¿Pero que se creen, que los padres somos imbéciles?
Mi respuesta para este malogrado equipo es que salgan los niños del colegio público en respuesta a todo lo que les favorece el ayuntamiento.
Estos chicos de podemos, ¿cómo que quieren imponernos el valensiano? Si aquí se habla el churro de toa la vida, rediés! Y siendo menos hablau quel valensiano no vamos pidiendo por ahí que lo den en las escuelas ni que nos atiendan los funsionarios en nuestro hablar. Porras.
Estos chic@s de podemos se chupan todo lo de tribuna.
Algún día me gustaría tener hijos y empiezo a tener miedo, lo reconozco: miedo de quienes le tienen miedo a la libertad. No me imagino a mis hijos yendo a la escuela en una tierra donde las escuelas están tomadas por quienes quieren impedirnos hacer cosas que en el resto de España son de lo más cotidianas, por quienes te obligan a pensar como ellos quieren y no toleran a quienes pensamos libremente.
PLENO 3-8-2016
Yolanda Sebastián Sierra dirigiéndose a los concejales del Partido Popular:
-«Tienen ustedes la soberbia para decir que están en contra de una mejora en un colegio público solamente con la excusa de que a los otros no les damos el mismo trato».
PLENO 14-12-2016
Yolanda Sebastián Sierra dirigiéndose a los concejales del Partido Popular:
-«Nos indigna mucho su falsa e hipócrita sensibilidad».
-«Lejos de velar por los niños segorbinos, están cumpliendo únicamente con su disciplina de Partido».
Esta personaje ha destilado su odio hacia el cristianismo siempre que ha tenido ocasión y sin retractarse jamás de una sola de sus palabras. Quejarse de Yolanda es como pedir a un pez que nade en un plato de sopa caliente.
Ahora bien, ¿Puede permitirse Segorbe tener a un personaje como éste en un cargo tan delicado? Es evidente que no.
La libertad de expresión no está para amparar los insultos, el escarnio y las ofensas gratuitas a las creencias de los demás.
A mí me enseñaron de pequeño que libertad era la posibilidad de tomar uno sus propias decisiones, asumiendo sus consecuencias, esto es, con responsabilidad. También me enseñaron que la expresión de las propias opiniones no justifica de ningún modo el insulto gratuito y con intención de ridiculizar a quien piensa de otra forma. Todos -o casi todos- nos saltamos alguna vez estas enseñanzas (muy mal hecho), pero que lo hagan personas adultas con grandes responsabilidades a su cargo, y que haya además quien lo defienda de forma sistemática como la expresión de un derecho, me parece digno de repulsa.
El relativismo se ha institucionalizado hasta extremos esperpénticos. Como nada es bueno ni malo, asistimos a menudo a la vulneración de derechos humanos de lo más elementales sin que pase nada. Buscando ansiosamente “que pasen de mí”, que los problemas ajenos no le impidan a uno disfrutar “a tope” de la vida, que el sufrimiento de los demás no nos afecte ni nos conmueva.
A estas alturas de la película ya tengo más que claro que la hegemonía del nacionalismo y la falta de libertad son dos situaciones que van parejas, y asisto con preocupación a la estancia en el poder en mi propia tierra de un partido nacionalista radical, Compromís.
¿Estos chicos de podemos son los que no les gustan los comentarios de la tribuna? Rediés!! Pues he leído algunos, muy majos y educaos, que están muy bien. No séee… digo yo… A ver si va a ser… que lo que no les acaba de gustar… son las opiniones, oigan.