- Asegura que sólo pide que se cumpla la ley y no entiende la polémica suscitada
- El imán Salah Ouakili: «Conselleria quiere introducir el Islam en el aula sin consultar a los centros islámicos»
- Quejas de padres de alumnos de los colegios elegidos por el Consell para impartir Islam: «Denigra a la mujer»
La polémica está acompañando a la estrategia de la Conselleria de Educación para materializar la introducción de la religión islámica en las aulas de los colegios de la provincia de Castellón. Ni los padres, ni los colegios seleccionados en un principio para una experiencia piloto en Almassora, Segorbe y Altura, ni los Ayuntamientos donde están ubicados, están satisfechos con el proceso, al que también se sienten ajenos los centros islámicos locales, que consideran que deberían ser las vías de conexión entre la Comisión Islámica de España y los estamentos escolares y municipales.
No obstante, la Comisión Islámica de España lo tiene muy claro y aboga porque se aplique una ley y un convenio aprobados hace años. «No entendemos esta polémica, solo pretendemos que se aplique la ley según el convenio vigente desde 1996». Desde la Comisión Islámica se asegura que se comenzó a contactar con las autoridades valencianas en 2017 para implantar la religión islámica en las aulas y tras varias reuniones se seleccionaron los cinco colegios de la región.
Responsables de esta Comisión aseguran no obstante que «tras todo el trabajo, la paciencia tiene un límite, no puede ser que el Gobierno central defienda el convenio y lo apoye y después haya actitudes políticas que frenen su implantación local».
Tribunales
Llegados a este punto, y respaldados por la legalidad, la Comisión Islámica de España avisa de que «acudiremos a los Tribunales para conseguir que el gobierno valencianos aplique la ley», es decir para que los escolares puedan estudiar en los centros públicos de la Comunidad Valenciana y de otras comunidades religión islámica.
En estos momentos, al igual que en la Comunidad Valenciana la Comisión Islámica está trabajando con otras comunidades del país como La Rioja y Extremadura al objeto de implantar la religión islámica en los colegios de dichas autonomías.
En la actualidad ya son muchas autonomías en las que se puede estudiar religión islámica en los colegios como es el caso de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Andalucía, Canarias, Aragón y País Vasco.
Respecto a las declaraciones del representante del centro islámico de Almassora, el imán Salah Ouakili, sobre la falta de participación en el proceso de implantación de la religión islámica en los colegios, los responsables de la Comisión Islámica han precisado que «no podemos contactar con las 1.600 comunidades islámicas que se encuentran repartidas por todo el territorio español».
De igual manera, en relación a la preparación de los docentes que deben dar las clases de religión islámica desde la Comisión aluden a que disponen de una bolsa de empleo de docentes perfectamente preparados. «Son profesores que dominan todos los idiomas y están perfectamente capacitados para dar las clases»
Pleno y consejo escolar
En otro orden, recordar que a pesar de estar rozando finales del mes de julio la actividad sobre este asunto no se ha paralizado por parte de los agentes implicados en la cuestión. De hecho, el colegio público Pintor Camarón de Segorbe (uno de los escogidos por la Generalitat para implantar el islam) ha anunciado que celebrará el lunes un Consejo Escolar para analizar este tema, que en boca de la dirección sólo provocaría problemas en horarios docentes y espacios. Por su parte, el PP de Segorbe ha presentado una moción sobre este asunto que se debatirá en un pleno extraordinario municipal.
Fuente: El Mundo Comunidad Valenciana
Hemos dejado que algunos nos construyan la «sociedad del bullying», de la injusticia y de la polémica gratuita. Hay mucha gente que está donde no debería y que maneja a su antojo ciertos asuntos delicados. Lo pagamos los ciudadanos de a pié, especialmente los afectados por las políticas nefastas, los que no gozan del apadrinamiento y los privilegios de algunos. Menudo caldo de cultivo…
Tenemos lo que nos merecemos, lo siento, pero es así. A nivel político, a nivel social y a nivel religioso y de valores. Si no sabemos valorar lo nuestro, si nos dejamos llevar por el cainismo, si dejamos al lado a las personas y nos encerramos en nuestros prejucios e intereses egoistas pasa lo que pasa. Al final todo se convierte en una red clientelista donde se pisotean los derechos de las personas y donde proliferan los comportamientos sectarios. Parece que todo forma parte de una trama bien diseñada para fastidiar lo bueno que tenemos, pero como dijo Reverte no es eso, sino la gilipollez desmesurada, la estupidez que a tomado las riendas que influyen en los diferentes niveles de nuestra sociedad. Lo mejor que nos puede pasar, en este caso, es ser borregos inconscientes.
Un buen grupo de católicos no estamos solos únicamente ante el mundo no creyente. El problema, común a muchos grupos, es que estamos acostumbrados a que otros piensen por nosotros.
Todos somos culpables, en cualquier caso, porque siempre se puede hacer más, pero en este tema hemos estado lejos de hacer lo mínimo.
Y esto lo cambiaremos, no tengo dudas. La primera cita, en las urnas. Los cristianos no nos callamos.
A lo largo de los años el socialismo ha ido dilapidando las humanidades de nuestros centros escolares, porque las menospreciaba. Y la razón del menosprecio no es difícil encontrarla. Recibir una adecuada formación en filosofía, en lógica y en ética hace de un alumno una persona mucho menos manipulable. A ello también contribuye la asignatura de religión, que enseña a quienes la eligen que hay principios permanentes que no dependen de las modas.
El sentido de la enseñanza humanística es formar algo aún más importante que buenos profesionales: educar a buenas personas. El problema es que ciertos partidos confunden esto con imponer sus tesis ideológicas en las escuelas, olvidando que son los padres -y no los políticos- los que deben decidir la educación que prefieren para sus hijos.
Que el poder político lesione el ejercicio de un derecho humano porque no concuerda con sus dogmas ideológicos es una práctica autoritaria que debería ser desterrada de cualquier democracia. Se trata, además, de un empeño inútil por poner puertas al campo, que hace que la propia sociedad busque las formas de dar salida a aquello que el poder reprime, igual que las corrientes de agua acaban encontrando formas de filtrarse entre los más duros obstáculos.
En el caso de la asignatura de religión, a pesar de todas las medidas impuestas por el PSOE para discriminarla, aún la siguen eligiendo 2 de cada 3 alumnos. Eso demuestra hasta qué punto la sociedad se ha resistido a la ofensiva laicista del PSOE.
Es normal que el PSOE se enfurezca, porque odia la religión tanto como desprecia el derecho de los padres a decidir la educación de sus hijos. Los dirigentes socialistas son incapaces de aceptar un fenómeno social y espontáneo como es el fenómeno religioso, simplemente porque no les gusta. Eso es lo que les lleva a despreciar ese fenómeno y a querer conculcar los derechos asociados a él, en un afán dictatorial por recluir la religión en la vida privada.
No podemos tolerar que una minoría imponga su desprecio por la religión a todos los españoles. Si para la mayoría de los ciudadanos la religión tiene una gran importancia en sus vidas, si la mayoría de las familias desea que sus hijos cursen la asignatura de religión sin sufrir discriminación por ello, ¿por qué esa asignatura no ha de caber en la escuela?. La religión no es sólo una creencia. Es parte de nuestro legado histórico y cultural. Sin ella no se entiende el mundo occidental.
¿Cuántos derechos humanos más pretendéis los laicistas que sacrifiquemos los españoles para complacer vuestras exigencias liberticidas? Sinceramente, vuestras exigencias de recortar derechos fundamentales me las conozco bien. Y a estas alturas los laicistas ya deberíais haber entendido que no vamos a permitir que os carguéis tan alegremente los pilares de nuestra democracia. Al menos la asignatura de religión no mata a nadie.
La “Alianza de Civilizaciones”, uséase, ese invento multiculturalista según el cual las democracias occidentales deben tratar en pie de igualdad, por ejemplo, a las dictaduras islámicas en las que se tortura y se condena a muerte a los homosexuales.
Esta carricana ” insustancial” no se ha enterado que el mundo islámico radical tiene como objetivo destruir occidente con sus valores y su cultura.
Espero que la juventud siga siendo rebelde pero sobre todo espero que no sea estúpida al dejarse engañar!!!!
Una vuelta más de tuercal.
Llevan demasiado tiempo alimentando a la bestia.
Esto no ha hecho más que comenzar.