Los socialistas de Segorbe han salido del subsuelo para cumplir las órdenes de su partido y dar publicidad a lo que le ordena la Diputación de Castellón, tan denostada en su día por la izquierda segorbina.
Esta ha sido la única aportación que han hecho para mejorar la vida de sus vecinos, únicamente sacar una nota de prensa de copia y pega siendo esta la primera propuesta registrada en el Ayuntamiento de Segorbe tras un duro mes de crisis.
El Grupo Popular se quedó con las ganas de oír al representante socialista en la reunión al inicio de la crisis, nos hubiéramos conformado con un simple “contar con nosotros para la gestión de esta crisis” pero no, no dijeron nada y no recordamos si dijeron adiós cuando salieron del despacho de Alcaldía.
Y es que los segorbinos lo deben saber, tal vez esperaban órdenes y aparecen ahora para seguir los dictados políticos que la izquierda ordena hasta en las situaciones más dolorosas para España.
Desde el equipo de gobierno y junto al extraordinario desempeño de los empleados municipales, se está trabajando para las personas y en especial para las más vulnerables.
La atención a domicilio, compra de alimentos y medicamentos y recogida de estos en el hospital de Sagunto, desinfección de las calles, realización de actividades deportivas y cursos telemáticos y otros muchos menesteres.
No nos vamos a olvidar de las asociaciones, entidades, empresas y particulares que desde el anonimato están ofreciendo su ayuda al Ayuntamiento de Segorbe para colaborar en esta situación tan difícil, algo que no podemos decir ni del grupo socialista ni de Segorbe Participa.
La aportación de la Diputación en esta crisis es poco más del valor de mil euros, en mascarillas, geles, lejía, guantes… no quieran confundir a los segorbinos, pues, el fondo de cooperación municipal tanto de la Diputación como de la Generalidad, el plan 135 y los servicios sociales estaban comprometidos antes de esta situación de crisis.
Por eso lamentamos profundamente que se unan ustedes a la campaña de publicidad de la Diputación de Castellón, en un momento en el que no hay material de protección para sanitarios o policías.
Lo que los segorbinos esperábamos de la Diputación es que con los 50 millones de remanente disponible, gracias a las políticas populares de anteriores ejercicios, asumiese el coste de las mascarillas, equipos y material necesario para prevenir el contagio del COVID 19 y no cargar a los presupuestos municipales el coste de los mismos.
Desde el equipo de Gobierno Popular se trabaja para garantizar el material preventivo para los segorbinos y no cerramos ninguna puerta pero sí exigimos al gobierno de España, que es quien tiene las competencias, que garantice ese material y no pretenda desviar su responsabilidad que a la vez es compartida por la Generalidad Valenciana y en el último eslabón por la Diputación de Castellón.
La nota del portavoz socialista, Rafael Magdalena, termina “con la colaboración, estamos convencidos de que este virus lo pararemos entre todos”, algo que sorprende en el Partido Popular pues hasta el momento la colaboración y las propuestas del PSOE y de Segorbe Participa han sido cero.
Grupo Municipal Partido Popular de Segorbe
El socialismo cree que puede chotearse de la inteligencia de los segorbinos, no sé si nos toman por imbéciles, pero el espectáculo que están dando es inenarrable: faltones, zafios, mentirosos y manipuladores. Sí, de generosidad mas bien poco. Hay que ser miserables, pero de esta tropa no se puede esperar gran cosa. Estamos hablando de socialistas, no seamos ingenuos.
El pueblo de Segorbe ya demostró que está cansado de las tonterías de los ineptos e ineptas, de los mentirosos y mentirosas, de los caraduras y las caraduras sin fronteras, de los rancios y rancias socialistos y socialistas.
Donde no hay honra es imposible hallarla. Siendo un buen fisonomista diría que Rafael Magdalena disimula bien los complejos personales escudado tras esa infatuación dictatorial que se gasta.
La faz enfermiza de orgullo de Magdalena no engaña. Realmente tiene esa cara que uno se espera cuando trata con gente que no juega limpio en la vida y además presume de ello; que además de embustero peca de una chulesca actitud característica de los arribistas que zancadillean para trepar a lo más alto, es una de esas funciones para las que no se necesita mucha conciencia; basta ejercer amoralidad y prescindir de la vergüenza elemental para mentir descaradamente y disimular.
La falta de dignidad suele abastecer de beneficios a quienes son capaces de traspasar la línea de la honestidad sin inmutarse. Su rastro político envilece la cuestionable capacidad personal.