Sumando. Sí. Así definiría yo nuestro trabajo. Porque todo el equipo de gobierno del Partido Popular en Segorbe sumamos energía, trabajo y constancia para ayudar a superar a las segorbinas y segorbinos esta crisis económica.
Sumamos al crear nuevas ayudas directas dirigidas a nuevos autónomos, a empresarios que contraten de forma indefinida y a los comercios que tuvieron que cerrar a las 18.00 horas en enero y febrero a causa de las restricciones marcadas por Sanitat. Unas ayudas a las que se van a destinar 63.000 euros de fondos propios.
Sumamos al incrementar nuestro presupuesto en Servicios Sociales debido al aumento de peticiones y necesidades que está provocando esta terrible pandemia. La cuantía para ayudas se ha aumentado en un 150%, con un presupuesto, este 2021, de más de 100.000 euros.
Sumamos al realizar modificaciones de crédito que harán posible nuevas actuaciones para el bienestar de todos los segorbinos. De hecho, se va a suplementar la partida destinada para atender las necesidades de las familias y reactivar la economía en 120.000 euros. También, más de 330.000 euros se van a destinar a inversiones, que reactivaran otros sectores de la población y en esta modificación se incorporan 165.000 euros con los que contará el área de Cultura para actividades musicales y teatrales y para, el mantenimiento, reposición y adquisición de material.
Sumamos, conscientes de la necesidad de ser rápidos en actuar, el Ayuntamiento que presido fue el primero de la comarca del Alto Palancia en poner en marcha el plan Resistir y las ayudas Paréntesis, con algo más de 43.000 euros de aportación propia.
Y seguiremos, ante todo, sumando. Por Segorbe.
Mª Carmen Climent
Alcaldesa de Segorbe
El mal, la enfermedad que corroe España, está en las tripas del PSOE.
La clave de este espanto son Pedro Sánchez y ese PSOE emasculado, que se postra ante el jefe y donde todos, desde el último alcalde al primer presidente autonómico, dice amen.
Que nadie se deje engañar por las protestas de Vara o por lo que salga diciendo Page o cualquier otro tramposo como Bono. A la hora de la verdad, tragan porque quieren seguir en el sillón.
Provoca náuseas comprobar hasta qué punto ha llegado la degradación moral del PSOE.
Si a los socialistas a los que ETA descerrajó un tiro en la nuca les hubieran dicho que años después un presidente del Gobierno, que además es su jefe de filas, pactaría con Bildu para mantenerse en el poder, se les habría helado la sangre. Ahora se estarán removiendo en sus tumbas.
El apoyo de los facinerosos de Bildu a los Presupuestos Generales del Estado tiene su lógica, porque hace ya tiempo que opera en España la alianza entre socialcomunistas y proetarra. Sánchez siempre ha tenido muy claro que su permanencia en La Moncloa depende de los herederos políticos de ETA y de los golpistas catalanes.
Y fiel a eso, apoyándose en la RTVE cautiva, en ese diario El País que no es ni sombra de lo que fue, en la Cadena SER, LaSexta y sus legión de tertulianos a sueldo trabaja con esmero para borrar hasta la memoria de ese millar de españoles que fueron asesinados porque defendían la dignidad, la libertad, el honor y la democracia.
No se equivoquen. El peligro no está en el cursi Iglesias, el bocazas Monedero, el desquiciado Echenique o el indigente Garzón.
Y no porque los podemitas no sean malos. Si estuviéramos en sus manos, nos hundirían para siempre con Cheka y cartillas de racionamiento incluidas, sino porque no cuentan a la hora de la verdad.
A Iglesias, Monedero, Garzón y compañía no les fallan las ganas, sino las fuerzas. Son excesivamente livianos, ridículos, esquemáticos y sectarios y están demasiado preocupados por dar titulares, como para controlar el curso de los acontecimientos. Estos, después de haberse comprado mansiones en la Sierra, trasladarse a áticos del centro de Madrid y probar los escoltas, los sueldazos, los criados y las tarjetas de crédito oficiales, no salen de sus cargos ni con disolvente.
Y eso es algo que ya planifica Sánchez, asesorado por Iván Redondo y con el aplauso de los García-Page, Fernández Vara, Chimo Puig y el resto de la cuadrilla, que se ha tragado sin pestañear que su jefe haga apaños con quienes asesinaron a Enrique Casas, Vicente Gajate, Fernando Múgica, Fernando Buesa, Juan M. Jáuregui, Ernest Lluch, Froilán Elespe, Juan Priede, Joseba Pagazaurtundúa, Isaías Carrasco y un montón de militantes del PSOE.
Como lo han digerido y seguirán haciendo los Grande-Marlaska, Carmen Calvo o Nadia Calviño.
Ahora sólo resta esperar a que ese nutrido grupo los españoles, que en su infinita ingenuidad, abismal desmemoria o descarnado fanatismo, siguen pensando que Sánchez ha gestionado bien una crisis que nos ha colocado a la cabeza del ranking funerario mundial, recuperen la cordura… o la decencia.
De los dirigentes del PSOE, sin excepciones, no esperamos nada.
El mal, la enfermedad que corroe España, está en las tripas del PSOE.