Moisés Muñoz. Jefe de la Policía Local de Segorbe

Entrevista a Moisés Muñoz publicada en la revista municipal Segorbe por ti

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El 15 de marzo entramos en estado de alarma en todo el territorio nacional a consecuencia del Covid-19 ¿Cómo está transcurriendo este periodo de confinamiento?

Llevamos más de un mes de confinamiento, sin poder salir de casa, sin ver físicamente a los familiares y amigos. Han cambiado radicalmente las rutinas a las que estábamos acostumbrados.

La respuesta de la gente, en Segorbe, y creo que en general, es satisfactoria; salvo casos puntuales, se cumple el confinamiento y el cierre de comercios y actividades.

No obstante, en un primer momento, a los cuerpos policiales, no solo aquí, si no a nivel general, nos surgía la duda de hasta cuándo sería la gente capaz de sobre llevar esta situación sin que surgieran problemas entre vecinos debido a molestias, ruidos; desavenencias entre las personas que cohabitan en el mismo domicilio, etc. La respuesta nos la está dando el tiempo y es muy positiva. Apenas tenemos quejas o llamadas por este tipo de situaciones y las que tenemos son, en la mayoría, en sentido conciliador y se resuelven con nuestra sola presencia y una cierta mediación.

El trabajo diario ha cambiado en las dependencias de la Policía Local. ¿Se mantienen los mismos turnos que antes de la pandemia?

La pandemia ha cambiado todo y a todos. Uno de los mayores problemas a que nos enfrentamos en los cuerpos policiales, y, en general, en todos aquellos colectivos que debemos efectuar un despliegue de personal por turnos, donde tenemos lugares o espacios comunes y reducidos donde prestar nuestro trabajo es que el contagio de un miembro de la organización tiene muchas posibilidades de afectar a una mayoría de los componentes.

Para evitar en lo posible esta situación hemos modificado nuestro sistema de trabajo de tal forma que los binomios de servicio sean siempre los mismos. El sistema para realizar los relevos en los cambios de turno se hace las personas por la vía pública. No se trata de impedir el derecho a libre circulación, si no impedir la propagación del virus. El limitar la circulación de las personas no ha sido un criterio o una decisión policial, sino un criterio científico y sanitario. Los expertos entendieron que limitando la movilidad de las personas se podría contener la expansión de los contagios.

Para ello se limitó la libre circulación de las personas, salvo las excepciones que regula el Decreto de Alarma y es función de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad el hacer cumplir esa norma.

Para ello, entre otras medidas, se han venido realizando controles en la vía pública para comprobar si los desplazamientos que realizaban las personas se encontraban dentro de las excepciones de forma que, prácticamente, los policías que entran apenas tengan contacto con los que salen.

Al finalizar cada turno de trabajo se deben higienizar tanto los vehículos, como los útiles de trabajo.

Al empezar el servicio, además de los elementos de trabajo que habitualmente utilizamos, cada policía debe salir de trabajar con sus guantes, mascarillas y gafas de protección.

La pandemia sí ha cambiado nuestro trabajo diario.

Todas las semanas pasáis el parte de actuaciones realizadas. A fecha de hoy y desde que comenzó la alerta nos podías dar el balance de los trabajos realizados.

Desde que comenzó el estado de alarma, nuestra misión principal ha sido evitar la deambulación de que marca la norma. Desde el inicio del estado de alarma se han realizado, por parte de la Policía Local de Segorbe, más de 80 controles de personas con cerca de 600 personas verificadas; se han formulado 25 actas de infracción; y se han detenido 2 personas, por desobediencia, al deambular por la calle de forma reiterada y contrastada sin causa justificada.

Además de los controles de personas, por parte de la Policía Local se han inspeccionado los supermercados y otros comercios abiertos al público, comprobando que en ellos se cumplían con las normas de aforo y distancia social de seguridad.

¿Cuáles son los problemas más habituales con los que os habéis encontrado al controlar y hacer cumplir en estos momentos de pandemia?

El hacer comprender a la gente que no podía salir casa. Hemos atendido muchísimas llamadas de personas que llamaban contando su problema personal, cada cual distinto, en algunas ocasiones planteaban cuestiones importantes.

Quizá en este aspecto sí ha faltado algo más de concreción por parte de los estamentos superiores que dictaban e interpretaban las normas.

La norma es muy genérica y da pie a múltiples interpretaciones. Pero su aplicación práctica no puede ser uniforme y sistemática para todo el país, ni siquiera para una misma provincia, como establece el Código Civil, debería haberse hecho una interpretación en relación con el contexto y la realidad social de cada lugar. En este aspecto, la Policía Local no somos más que meros transmisores de las instrucciones que recibimos y, en no pocas ocasiones, nos hemos encontrado con ciertas dificultades para dar una respuesta comprensible a los ciudadanos.

El colectivo con el que más dificultades hemos tenido ha sido, precisamente, el más vulnerable: la gente mayor. Matrimonios que iban juntos a comprar; otros que salían 2 y 3 veces al día, alegando que iban al banco, luego a comprar y después al estanco o la farmacia; otros que aprovechaban para “dar un paseo” por las inmediaciones del domicilio.

Aquí, hemos de dar las gracias a la colaboración ciudadana, puesto que gracias a ella, como en tantas otras ocasiones, se han ido localizando e identificando a varias de estas personas y se ha conseguido, poniendo en conocimiento de familiares o de los Servicios Sociales, evitar muchas de estas salidas y posiblemente otros daños mayores.

En los últimos meses de 2019 y principios de 2020 tuvimos una serie de robos en la ciudad. Imagino que con el confinamiento se han paralizado también los robos o ¿los amantes de lo ajeno continúan cometiendo actos delictivos?

Al igual que ha ocurrido en el resto del territorio nacional, los hechos delictivos han descendido notablemente. En Segorbe, en la Policía Local no tenemos conocimiento de ningún hecho delictivo relacionado con la propiedad.

El que la gente deba permanecer en sus domicilios y que las causas que amparen salir a la calle estén tan tasadas, impide que, por ejemplo, durante la noche se pueda circular, a pie o en vehículo, por la calle y que, durante el día, haya más facilidad para controlar a las personas, en ciertos lugares.

Es difícil justificar la presencia por el casco antiguo o en una finca, si no vives allí.

¿Cómo os coordináis en los trabajos de vigilancia con la Guardia Civil y el Ejército? ¿También se vigilan las pedanías y zonas periféricas?

Con la Guardia Civil, básicamente, hemos venido trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, simplemente que en la actualidad, la colaboración es mucho más estrecha y continua.

Es cierto que con la declaración del estado de alarma todas las fuerzas y cuerpos de seguridad debemos cumplir las instrucciones que dicte el Ministerio del Interior, y ése ha sido nuestro cometido.

Con el Ejército ha sido distinto puesto que no habíamos tenido la oportunidad de trabajar con ellos, no estábamos habituados a trabajar con sus protocolos y escalas de mando. Hubo una primera reunión en la que estuvo presente la Alcaldesa y la Policía Local y fijamos los criterios de actuación.

Segorbe, aparte de sus núcleos de población, en los que se incluyen las pedanías de Peñalba y Villatorcas, tiene una zona industrial en el extrarradio y más de 100 km² de extensión. Si bien los núcleos de población y los polígonos industriales son los que con más intensidad o más presencia policial han tenido, no se ha olvidado el resto del territorio.

Y ésa ha sido una de las funciones principales de la coordinación, repartirnos, entre Guardia Civil, Ejército y nosotros, la vigilancia de todo el territorio. Nosotros somos los que más presencia estamos teniendo en el casco urbano y las pedanías, ya que, también somos el cuerpo policial más cercano al ciudadano.

Moisés, quizás el aplauso de los vecinos a las 8 de la tarde, en agradecimiento al trabajo que prestáis tanto sanitarios como fuerzas de seguridad, es el mejor momento de la jornada.

Sin duda alguna. Lo que empezó siendo un acto de gratitud a los sanitarios se ha convertido en un reconocimiento a todos, los que, de una u otra forma, colaboramos en que “podamos salir de esto cuanto antes”.

Es muy gratificante el que la gente te llame y te pida que pases por su calle, las caras de quienes están en los balcones aplaudiendo lo dice todo.

También somos conscientes de que no es solo a nosotros a quienes se reconoce. Tener la ventaja de poder recorrer las calles nos permite ir recogiendo la gratitud de quienes salen a aplaudir a las 8 de la tarde.

Por último, crees que la gente está cumpliendo con las normas establecidas para frenar el Covid-19

Si, en una mayoría muy amplia, la gente cumple con las normas. Sale de casa lo menos posible y cuando lo hace, es por una causa de las justificadas.

Si esto no fuera así, es decir, si hubiera un incumplimiento generalizado se habría notado con los primeros controles. Si vemos la evolución de las denuncias formuladas, éstas se concentran en los primeros días, donde todavía no se era muy consciente de la gravedad de la situación, ni de la contundencia con que la Policía iba a actuar.

Esa firmeza inicial, junto con la realidad que el día a día nos iban mostrando los medios de comunicación y los informes oficiales, entiendo que es lo que ha propiciado que la parte más obstinada de la ciudadanía haya terminado por convencerse que “hay que quedarse en casa”.

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Comments 1

  1. Anónimo says:

    Desde que se desvocó la expansión del coronavirus por la negligente e irresponsable actitud del Gobierno socialcomunista que tenemos en España, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias repiten como un mantra otra de sus miserables mentiras: “No vamos a dejar a nadie atrás”. Lo dicen en la tribuna del Congreso de los Diputados, lo repite Sánchez en su “Aló presidente” de cada semana y lo reitera Iglesias con ese tono mesurado y en calma que ha sustituido a los gritos del 15M, en un ejercicio de travestismo político para hacernos creer que ya no es el chico rebelde que con el puño en alto llamaba a conquistar el cielo.

    Y lo dicen sin el mínimo pudor y decoro mientras crecen las colas del hambre por toda España. Este Gobierno engaña, día sí y día no, a los españoles. Porque sí se va a quedar mucha gente atrás, porque España está devastada y arruinada y porque por mucho que quieran hacer callar la indignación del pueblo, éste, tarde o temprano, saltará.

    No es cuestión de derechas, ni de izquierdas, es cuestión de decir la verdad. Si no se activa la economía, si no se apoya a los empresarios, si no se crean empresas que generen empleo, mucha gente se va a quedar atrás. Todo lo demás, son falsedades.

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