De fracaso absoluto podemos calificar la primera sesión del Festival de Otoño organizado por la Concejalía de Fiestas y Juventud, que pese a todo se celebró el pasado 14 de noviembre, mismo día y prácticamente misma hora en la que se celebraba en el ayuntamiento de Segorbe una concentración silenciosa organizada por la Diputación de Castellón como muestra de repulsa a los asesinatos yihadistas perpetrados en pleno corazón de París el día anterior.
Ese día tanto los partidos políticos como las instituciones decidieron cancelar cualquier tipo de acto como muestra de repulsa absoluta, sin embargo, el bipartito hizo caso omiso de tal recomendación y siguió adelante con el espectáculo musical BALAS BLANCAS (Tributo a Barricada) que en total nos va a costar a los segorbinos la cantidad de 8.000€, es decir 1.600€ por sesión, pero a esto se le suma que fue un fracaso absoluto al no conseguir alcanzar a penas público.
Desde luego, no era el día para celebrar el concierto visto el fracaso de participación. Acertó con la fórmula a la hora de organizarlo.
No sabía que tuviéramos tanto indocumentado en España, y todos dedicados a la política…
Se ha puesto en manos de de esta plaga las instituciones y lo estamos pagando…
El progre de pro es abortista y homosexualista.
El progre de pro detesta la Religión Católica y cree que la brutal persecución religiosa en la guerra civil “se la buscó la Iglesia”.
El progre de pro siente una simpatía difusa, pero profunda, por la Cuba de Castro, la Venezuela de Chávez… por la ETA y hasta por el terrorismo del Estado Islámico, al que quiere “combatir” con empatía y diálogo. Porque siente simpatía por ellos.
El progre de pro es muy europeísta, aunque apenas si tiene cuatro ideas tópicas sobre Europa y su Historia.
El progre de pro cree que los países europeos deberían abrir incondicionalmente sus fronteras a las masas que llegan de otros países, aunque, desde luego, no están dispuestos a compartir con ellos sus casas o sus trabajos, para facilitarles las cosas.
El progre de pro condena los crímenes nazis, pero llama nazi a Israel por defenderse del terrorismo islámico.
El progre de pro está convencido (Por “oídas” tabernarias, y sin querer culturizarse…) de que la historia de España es desastrosa o criminal.
El progre de pro simpatiza con los separatismos o es separatista, si está en Cataluña o País Vasco.
El progre de pro odia al franquismo, del que sabe tan poco como de Europa. Y sobre el que no quiere aprender nada.
El progre de pro traga con entusiasmo todas las historietas subvencionadas desde el poder sobre las “víctimas del franquismo”, las cunetas, etc.
El progre de pro se siente ecologista, pero consume todos los productos a su juicio perjudiciales, para el medio ambiente que se le ponen a mano.
El progre de pro cree que el estado debe subvenir a todas las necesidades, aunque no le gusta pagar impuestos ni sabe cómo se financiarán esas tareas.
El progre de pro es partidario de imponer una enseñanza “pública” dominada por gente de sus ideas y con exclusión de cualquier otra opción; la quieran los padres o no.
El progre de pro cree que quienes no piensen como él debería estar en la cárcel o, al menos, reducidos al silencio.
Y así sucesivamente.
En resumen, el progre de pro cree bueno todo lo que socave a “este país”; o sea, España, para los “franquistas”,“fascistas”y “reaccionarios”; a la familia y, más en general, a la cultura cristiana y occidental (“capitalista”: tampoco sabe mucho a qué se refiere). Y que todo lo que vaya en sentido contrario debe prohibirse por “fascista, “reaccionario”, “machista”, homófobo o lo que se le ocurra.
O sea: El progre de pro es un verdadero y convencido comunista; o sea, un «demócrata…»
La educación de los progres, como siempre, brilla por su ausencia.