Varias decenas de personas han acudido en Madrid este sábado a la manifestación antitaurina convocada por PACMA y que ha servido como colofón a la campaña ‘Misión abolición’, que ha sido apoyada, entre otros, por rostros como el de Dani Rovira, Julia Otero, Rosa Montero o Pilar Eyre.
El Partido Animalista , en concreto su presidenta Silvia Barquero ha insistido en su postura antitaurina diciendo que » vamos a seguir para prohibir toros de fuego o toros embolados».
Yo, cómo segorbino y ciudadano de España les hago a esta gente la siguiente pregunta:
¿Van también a manifestarse delante de las clínicas abortistas?
Y hago esta pregunta porque cada 15 días una furgoneta de la funeraria recoge de las clínicas Dator e Isadora de Madrid entre 20 y 80 kilos de restos humanos que se guardan congelados en esos centros. Luego los traslada al tanatorio de La Paz para incinerarlos. El precio por kilo recogido e incinerado ronda los 48 euros, lo que ascendería a unos 50 mil euros anuales por la eliminación de restos de los niños.
Varias decenas de personas han acudido en Madrid este sábado a la manifestación antitaurina convocada por PACMA y que ha servido como colofón a la campaña ‘Misión abolición’, que ha sido apoyada, entre otros, por rostros como el de Dani Rovira, Julia Otero, Rosa Montero o Pilar Eyre.
El Partido Animalista , en concreto su presidenta Silvia Barquero ha insistido en su postura antitaurina diciendo que » vamos a seguir para prohibir toros de fuego o toros embolados».
Yo, cómo segorbino y ciudadano de España les hago a esta gente la siguiente pregunta:
¿Van también a manifestarse delante de las clínicas abortistas?
Y hago esta pregunta porque cada 15 días una furgoneta de la funeraria recoge de las clínicas Dator e Isadora de Madrid entre 20 y 80 kilos de restos humanos que se guardan congelados en esos centros. Luego los traslada al tanatorio de La Paz para incinerarlos. El precio por kilo recogido e incinerado ronda los 48 euros, lo que ascendería a unos 50 mil euros anuales por la eliminación de restos de los niños.
¿Qué pueden opinar de esto, señores de PACMA?