Intensidad, emoción, goles, penaltis, polémica… el partido que este pasado sábado enfrentó al Viveros Mas de Valero y al Gasifred Ibiza FS lo tuvo todo y acabó con un justo empate a seis tantos tras unos minutos finales no aptos para cardiacos. El encuentro se marchó al descanso con un empate a uno tras una gran primera mitad de los segorbinos y tras el paso por vestuarios todo se desató, el choque cogió un ritmo frenético y las alternativas se sucedieron en el marcador. Cuando todo parecía decidido y todo hacía indicar que los puntos viajarían a las islas, un gol del Viveros en el último segundo supuso el empate y llevó el éxtasis a las gradas del Municipal de Segorbe.
El partido empezó con un Viveros Mas de Valero ambicioso y buscando portería contraria con un juego valiente y veloz que ponía en apuros al actual líder del grupo, el Ibiza FS. Fruto de ese juego llegó el primer tanto del partido a los siete minutos, Pedrito recogía una gran asistencia de Dani Palomar y adelantaba a los segorbinos. Tras el 1-0 el partido creció en intensidad, los baleares empezaron a crear peligro en la portería local, pero David Pérez estuvo segurísimo durante los primeros 20 minutos. Pudo ampliar la renta el Viveros, las tuvo claras Juanito, pero fue Ibiza el que logró el empate justo antes del descanso, al aprovechar una jugada de córner.
El descanso cambió por completo la dinámica del partido, el choque se volvió loco y la temperatura fue subiendo con el paso de los minutos. Nada más regresar a la pista Óscar Maeso marcaba el gol de la tarde con un zambombazo desde lejos que se coló por la escuadra visitante. Aunque poco iba a durar la ventaja de los de Héctor Núñez, ya que un minuto después y tras un disparo exterior que desviaba en un jugador local, Ibiza marcaba el 2-2. Se convertía el partido en un continuo intercambio de golpes, en el 12 del segundo tiempo los azulones se ponían por delante al aprovechar un mano a mano a la espalda amarilla, y en el 13 de la segunda anotaban el 2-4 después de un lanzamiento de penalti que paró Iván Bolós en una primera instancia. Con dos goles de desventaja el Viveros apostó por el juego de cinco, y en el primer ataque posicional, Tití anotaba el 3-4 cuando todavía quedaban 3 minutos de partido. Lo seguía intentando el equipo local, pero fue el guardameta ibicenco el que iba a marcar desde su propia área.
Quedaba 1,44 para que sonara la bocina y el Ibiza FS vencía 3-5 pero todavía pasarían muchas cosas. Juanito hacia el 4-5 a falta de 1,15 y Pedrito marcaba el 5-5 cuando quedaban 35 segundos. Entonces primera jugada polémica, segundo penalti para los visitantes, este muy dudoso por unas manos muy protestadas por los segorbinos, lanzamiento visitante y gol, 5-6 con 10 segundos por jugarse. Pero aun quedaba más, los amarillos no bajaron los brazos y siguieron creyendo. Con tres segundos por jugar, Dani Palomar colgó desde su propia área, un saque de banda hasta portería contraria. Dudas, rebote y balón a la red ante las airadas protestas del conjunto del Ibiza. Subió el tanto al electrónico, estalló la grada, sonó la bocina y el 6-6 final supuso un justo reparto de puntos entre dos equipos que nunca dejaron de creer en sus posibilidades.