La plaza del Agua Limpia, frente al edificio del Ayuntamiento de Segorbe, se convirtió en el epicentro de una tarde vibrante, repleta de energía y emoción. A las 18:30 horas, del 4 de septiembre, el pistoletazo de salida marcó el inicio del 46º Cross Ciudad de Segorbe, una carrera emblemática organizada por el Club Atletismo Saltamontes en colaboración con el Ayuntamiento de Segorbe y Segor Sport. Este evento, ya un clásico en el calendario deportivo de la localidad, reunió a más de cuatrocientos corredores de todas las edades, dispuestos a desafiar un recorrido tan exigente como cautivador.
El Cross Ciudad de Segorbe no fue una carrera cualquiera. Su trazado, caracterizado por un continuo «sube y baja» debido a la orografía del terreno, puso a prueba la resistencia y el coraje de los participantes. Sin embargo, la dureza del circuito no opacó su encanto. Integrada en el programa de actividades de las fiestas patronales de Segorbe, la prueba se desarrolló en un ambiente festivo, con las calles abarrotadas de público que no cesó de animar a los atletas. Los gritos de aliento, los aplausos y la música se mezclaron con el sonido de las zapatillas golpeando el asfalto, creando una atmósfera única que convirtió cada zancada en una experiencia inolvidable.
La jornada comenzó con las carreras infantiles, donde los más pequeños demostraron que el espíritu deportivo no entiende de edades. Con sonrisas y determinación, los jóvenes corredores dieron el primer espectáculo de la tarde, calentando el ambiente para las categorías posteriores. A medida que el sol comenzaba a descender, el resto de los atletas inscritos tomaron la salida, dispuestos a conquistar un recorrido que combinó la belleza del entorno de Segorbe con la exigencia física de un cross de primer nivel.
El Club Atletismo Saltamontes, alma máter de la prueba, se volcó una vez más en la organización de un evento que no solo promovió el deporte, sino que también reforzó el sentido de colectividad en Segorbe. La colaboración con el Ayuntamiento y Segor Sport permitió que todo estuviera perfectamente orquestado, desde la señalización del recorrido hasta la atención a los corredores en la meta, donde el agua y los vítores esperaban a los exhaustos pero satisfechos participantes.
Con más de cuatro décadas de historia, el Cross Ciudad de Segorbe se consolidó como una cita ineludible para los amantes del atletismo, tanto locales como foráneos. La combinación de un desafío deportivo de alto nivel, un entorno festivo y el calor del público hizo de esta carrera una experiencia única. Mientras los corredores cruzaban la meta en la plaza del Agua Limpia, el eco de los aplausos resonó como un recordatorio. En Segorbe, el deporte y la fiesta van de la mano, y el 46º Cross Ciudad de Segorbe lo demostró con creces.

