Bajo la cálida luz del Teatro Serrano, con su platea completamente llena, la ciudad de Segorbe se reunió el viernes, a las 19:30 para celebrar la presentación de Masías de Segorbe, una obra monumental que rescata la memoria de 16 masías del término municipal, auténticos pilares del patrimonio rural del Alto Palancia. Escrito por Plácido Benet Muñoz y enriquecido con las evocadoras fotografías de Juan Bautista Ferrando, Marisa Martín y José Luis Esteve, este libro no es solo un compendio histórico, sino un canto apasionado al legado de trabajo, supervivencia y comunidad que ha moldeado la identidad de la comarca a lo largo de los siglos. La velada, impregnada de nostalgia, orgullo y esperanza, reunió a autoridades, académicos, vecinos y visitantes en un acto que no solo honró el pasado, sino que abrió la puerta a nuevas formas de valorar y revitalizar el patrimonio rural segorbino.
El evento comenzó con las palabras de Juan Corchado, presidente del Instituto de Cultura del Alto Palancia (ICAP), quien marcó el tono de la noche con un discurso que resaltó la trascendencia de las masías como “verdaderos núcleos poblacionales y productivos que han configurado la historia social, económica y cultural de Segorbe”. Con una pasión que resonó entre los asistentes, Corchado destacó que estas construcciones, con su arquitectura singular y su relevancia histórica, trascienden su función original como casas de labor. “Son testigos silentes del paso del tiempo y protagonistas activas en la organización territorial de nuestra comarca. Su estudio no solo es un ejercicio de memoria, sino una herramienta esencial para comprender nuestras raíces y valorar el patrimonio que constituye nuestra identidad colectiva”, afirmó.
Corchado subrayó que Masías de Segorbe llena un vacío fundamental al ofrecer un estudio meticuloso y bien documentado sobre estas construcciones rurales. “Esta obra contribuirá significativamente a la divulgación y conservación del patrimonio de Segorbe, asegurando que las generaciones futuras puedan conocer y apreciar su riqueza histórica y arquitectónica”, añadió.
Además, expresó su profundo agradecimiento al mecenazgo de Construcciones Rafael Zarzoso SL, cuya generosa colaboración, junto con el respaldo del ICAP y el Ayuntamiento de Segorbe, ha hecho posible esta publicación. “Esta alianza entre instituciones y empresas es un modelo ejemplar de cómo la suma de voluntades y recursos puede preservar y difundir los valores culturales de nuestra tierra. Es un orgullo que iniciativas como esta fortalezcan nuestra conexión con el pasado, enriquezcan nuestro presente y aseguren la continuidad cultural hacia el futuro”, concluyó.
El segundo en intervenir fue Pablo Pérez, profesor de la Universidad de Valencia, cuya emotiva intervención añadió una capa de profundidad personal y académica al acto. Pérez dedicó gran parte de su discurso a rendir homenaje a Rafael Zarzoso, figura clave en la génesis del proyecto y un incansable defensor del patrimonio segorbino. “Rafael se hubiera sentido dichoso presentando este libro. Como lector, le atraían los testimonios, las experiencias personales, lo cercano. Sus muchas lecturas le proporcionaron un sorprendente bagaje cultural que compartía con entusiasmo para revelar el rico pasado de Segorbe a propios y extraños”, relató Pérez, visiblemente conmovido.
El profesor destacó cómo Zarzoso, como presidente de la Fundación Mutua Segorbina, transformó iniciativas culturales en publicaciones que gozaron de gran aceptación tanto dentro como fuera de la comarca. “Rafael tenía una visión clara: creía en la colaboración entre la academia, la prensa, la escuela y el emprendimiento. Pensaba que esta sinergia podía rendir frutos más sazonados que los esfuerzos aislados de cada sector”, explicó. Tras su fallecimiento, su viuda, Mª Carmen Belenguer, ha mantenido viva su antorcha, impulsando la recopilación de los artículos de Plácido Benet en este libro. “Gracias a ella, esta obra ve la luz, cumpliendo el deseo de Rafael de preservar la memoria de Segorbe en un formato perdurable”, añadió Pérez.
El académico describió Masías de Segorbe como una obra inclasificable, que entrelaza géneros tan diversos como la historia, la etnografía, la geografía, la arquitectura, las tradiciones populares y hasta el senderismo. “Es un libro para todos los públicos: los expertos encontrarán datos valiosos para continuar sus investigaciones, mientras que los aficionados y el público general descubrirán una dimensión del patrimonio segorbino que suele pasar desapercibida, alejada de las rutas turísticas tradicionales”, afirmó.
Pérez destacó dos propuestas implícitas en la obra. La primera, una invitación al lector a convertirse en caminante, a trazar su propia ruta por las masías y a explorar su entorno, desde las lagunas artificiales de la Rosa o del Portillo hasta la milenaria olivera “Morruda” en la masía Ferrer. La segunda, un llamamiento a los propietarios para que exploren nuevas formas de revitalizar estas construcciones, como el hospedaje rural o el turismo, aprovechando el potencial de su entorno montañoso y sus paisajes pintorescos. “Las masías no son solo reliquias del pasado; son espacios vivos con un futuro por delante”, sentenció.
El momento culminante de la velada llegó con la intervención de Plácido Benet Muñoz, el autor, cuya calidez, humor y cercanía cautivaron al público. Benet explicó cómo su vida como maestro rural moldeó su pasión por las caminatas, tras su primer destino en Almedíjar. Esas largas caminatas, atravesando Segorbe y Castellnovo fueron una fuente de inspiración que lo conectó con el paisaje rural.
Años después, su colaboración con Rafael Martín Artíguez, director de Prensa de Segorbe, lo llevó a escribir una serie de artículos sobre las masías. “Hace 20 años, publiqué esos artículos. Rafael Zarzoso me dijo entonces que los periódicos son efímeros, pero los libros perduran. Hoy, gracias al apoyo de su viuda, MªCarmen Belenguer, esos textos se han convertido en este libro”, afirmó, dedicando la obra a la memoria de Zarzoso.
Benet describió Masías de Segorbe como un viaje por 16 construcciones rurales, cada una con su propia historia. Desde la masía de Valero, con su estudio histórico modélico publicado por Vicente Gómez Benedito, hasta la masía de la Virgen, con vestigios de la Guerra Civil y un oratorio que aún conserva su esencia espiritual, el libro documenta tanto la grandeza como la decadencia de estas edificaciones. “Algunas, como la masía Cuenca, están en ruinas, pero otras, como la de Ferrer, han encontrado una segunda vida en el turismo o la hostelería, aunque a veces de forma efímera”, lamentó.
El autor invitó a los lectores a dejar el coche y recorrer a pie los alrededores de las masías, destacando el placer de contemplar parajes como las lagunas de la Rosa o la milenaria olivera “Morruda”. “Caminar por estas tierras es un gozo para el espíritu”, aseguró.
El acto culminó con las palabras de la alcaldesa de Segorbe, Mª Carmen Climent, quien elogió la labor de Benet y subrayó la importancia de preservar el legado rural de la ciudad. Climent destacó que, aunque muchas masías han caído en desuso o se han reconvertido en negocios turísticos, su valor histórico permanece intacto. “Este libro nos recuerda la admirable labor de nuestros antepasados, que levantaron estas estructuras con menos recursos, pero con una voluntad inmensa”, añadió.
La Alcaldesa expresó el orgullo del Ayuntamiento por contribuir a la edición de la obra, que recoge los artículos publicados por Benet en la prensa local. “Es momento de reconocer el trabajo de nuestros ancestros y de comprometernos a cuidar su legado. Invito a segorbinos, segorbinas y visitantes a deleitarse con esta lectura, que nos enseña a mirar hacia atrás para seguir avanzando, siempre cuidando nuestra naturaleza, nuestro patrimonio y, sobre todo, a las gentes que hacen grande esta ciudad”, concluyó.
Masías de Segorbe no es solo un libro; es un puente entre el pasado y el futuro. Con un cuidado diseño editorial, que incluye una versión adaptada para personas con problemas de visión gracias a María Cristina Pérez Sánchez, porque gracias a su intervención, el hecho de que la ONCE realice la adaptación de este libro para que pueda llegar a cuántas personas lo necesiten, constituye una enorme satisfacción.
La obra se presenta como una referencia imprescindible para estudiosos, caminantes y amantes del patrimonio. Las fotografías de Juan Bautista Ferrando, Marisa Martín y José Luis Esteve capturan la esencia de estas construcciones, desde las ruinas cubiertas por la vegetación hasta las masías que aún vibran con actividad. Como afirmó Corchado, “este libro fortalecerá nuestra conexión con el pasado, enriquecerá nuestro presente y asegurará la continuidad cultural para las generaciones futuras”. En un mundo acelerado, Masías de Segorbe nos invita a detenernos, a caminar y a redescubrir la riqueza de un patrimonio que, aunque a veces invisible, sigue siendo el alma de la comarca.

