Segorbe volvió a demostrar que cuando se trata de moverse por una causa justa, el pueblo responde. Este domingo se celebró la quinta edición de la marcha solidaria “Nos movemos por la igualdad”, una cita ya conocida en el calendario local y que este año ha vuelto a reunir a un gran número de participantes, entre corredores, andarines, familias completas y asociaciones que no fallan nunca.
La mañana comenzó en la plaza del Agua Limpia, punto habitual de salida. Allí, la Reina de las Fiestas, Noelia Simón, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida. Unos minutos antes, la Alcaldesa, Mª Carmen Climent, había dado la bienvenida a todos los presentes, agradeciendo la alta participación que, como en ediciones anteriores, dejó clara la fuerza que tiene esta marcha en la ciudad. A su lado estuvieron el concejal de Igualdad, Ricardo Pascual, responsable de la organización, y la concejala de Deportes, Estefanía Sales, que optó por participar como una más.
La marcha, de 3 kilómetros, mantiene un formato sencillo y accesible. El recorrido volvió a pasar por zonas emblemáticas: las calles del casco histórico, tramos junto a la muralla, la subida hacia Sopeña y la bajada por la Tebaida hasta llegar de nuevo al corazón del pueblo. No es competitivo ni falta que hace. Aquí el objetivo no es el crono, sino caminar juntos, visibilizar la igualdad y recordar la importancia del 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres.
En los días previos, la concejala de Deportes había explicado en el programa municipal “Segorbe por ti” que esta marcha nació desde Igualdad, pero que Deportes la respalda desde el primer año. También insistía en que cualquiera podía sumarse, incluso donando sin participar. Ese mensaje cuajó, vuelven a verse grupos de diferentes edades, clubes deportivos, asociaciones y vecinos que se animan casi sobre la marcha.
El dorsal, como siempre, tenía un precio simbólico de 3 euros. Ese dinero se destinó íntegramente a Alanna, una entidad sin ánimo de lucro que trabaja con mujeres y menores víctimas de violencia de género. Su labor es conocida en Segorbe, y desde hace cinco años acompaña esta iniciativa que mezcla deporte con conciencia social. Es un gesto pequeño, pero que suma, y eso es lo que la organización busca, que todo el que pueda, aporte.
La caminata avanzó a buen ritmo, con gente charlando mientras subían las cuestas del recorrido. Lo importante era estar. Y al llegar a la meta, la mañana aún tenía un último empujón de energía, en la plaza Alto Palancia se celebró una masterclass de zumba organizada por AMPI, abierta a todo el mundo y pensada para cerrar la jornada de forma divertida. La música animó a muchos a quedarse, estirar un poco y seguir moviéndose.
Esta quinta edición ha mantenido el espíritu de siempre, participación alta, ambiente cercano y un mensaje claro. Segorbe camina junta por la igualdad y lo hace de forma natural, sin grandes discursos, pero con acciones que cuentan.
Y así, entre deporte, solidaridad y una mañana de otoño tranquila, Segorbe volvió a decir presente. Porque moverse por la igualdad, al final, es cosa de todos.

