El Ayuntamiento de Segorbe, a través de su área de Igualdad y en colaboración con la Unidad de Prevención Comunitaria de Conductas Adictivas (UPCCA), ha puesto en marcha un taller titulado “Educación sexual consciente”. La actividad está dirigida a madres, padres y personas cuidadoras de niños y niñas desde bebés de cero años hasta la adolescencia.
El principal objetivo de este taller era proporcionar a las familias herramientas prácticas y concretas para acompañar el desarrollo afectivo y sexual de sus hijos e hijas de una manera respetuosa, consciente y adaptada a cada etapa de su crecimiento. En lugar de dejar que los niños y niñas aprendan sobre estos temas por su cuenta o a través de internet, se busca que sean los adultos de referencia quienes les guíen con información adecuada y valores claros.
Los organizadores explican que, en la actualidad, los niños acceden a contenidos digitales cada vez a una edad más temprana. Por eso consideran fundamental que las familias dispongan de recursos para promover relaciones sanas, prevenir situaciones de riesgo y mantener una buena comunicación en casa. Uno de los aspectos que se trató con especial atención fue cómo prevenir el uso indebido de la pornografía en edades tempranas, un tema que preocupa cada vez más a muchos padres y madres.
Durante el taller se creó un espacio de reflexión y aprendizaje compartido. Se hablaron de temas clave relacionados con la educación sexual en la infancia, como la importancia de responder a las preguntas de los niños con naturalidad, respetar los tiempos de cada uno y educar desde valores de igualdad, respeto mutuo y bienestar emocional.
Para facilitar la participación de las familias, el Ayuntamiento habilitó un espacio lúdico supervisado donde los niños y niñas pudieron jugar y estar atendidos mientras sus padres y madres asistían al taller. De esta forma, nadie tuvo que quedarse en casa por no tener con quién dejar a los pequeños.
Con esta iniciativa, el área de Igualdad y la UPCCA de Segorbe quieren ayudar a las familias a sentirse más seguras y preparadas a la hora de hablar con sus hijos sobre afectividad y sexualidad. Se trata de un paso más para construir una educación integral que acompañe a los niños desde los primeros años de vida.

