El ciclista segorbino Alberto Domens Peña participó el pasado mes de julio en la 5ª Vuelta a Madrid Sub-23, una de las pruebas con mayor reconocimiento dentro del calendario nacional de la categoría. La carrera reunió a algunos de los equipos más potentes del ciclismo sub-23 español, además de varios conjuntos extranjeros, y puso a prueba a los corredores durante cinco etapas por diferentes zonas de la Comunidad de Madrid.
Para Alberto Domens Peña, la prueba estuvo marcada por el esfuerzo desde el primer día. El corredor segorbino tuvo que superar diferentes dificultades a lo largo de la competición, desde un pinchazo en los primeros kilómetros de la carrera hasta una caída en la última etapa que le obligó a terminar la contrarreloj con un brazo prácticamente inutilizado.
La primera etapa ya dejó claro que la Vuelta no iba a ser sencilla. En el kilómetro 30, Alberto sufrió un pinchazo que le hizo perder contacto con el pelotón. El incidente llegó en un momento temprano de la jornada y provocó que el ciclista quedara descolgado del grupo principal.
Lejos de abandonar la lucha por la etapa y por la clasificación general, el segorbino tuvo que comenzar una larga persecución en solitario. Durante cerca de dos horas estuvo rodando por detrás del pelotón, tratando de recuperar los casi dos minutos que había perdido como consecuencia del pinchazo.
Fue un esfuerzo importante, pero finalmente logró volver a entrar en carrera. A falta de unos 20 kilómetros para la llegada consiguió alcanzar de nuevo al grupo y pudo afrontar el tramo final junto a los corredores que estaban disputando las primeras posiciones.
El esfuerzo realizado durante la persecución no le impidió terminar la etapa dentro del grupo de cabeza y con el mismo tiempo que el primer clasificado. De esta manera, consiguió salvar una situación complicada y mantener intactas sus opciones para el resto de la Vuelta.
Siempre cerca de los mejores
Durante las siguientes etapas, Alberto continuó situado en una posición cercana a los corredores que luchaban por los primeros puestos de la clasificación general. El segorbino se mantuvo a pocos segundos del podio, aprovechando cada jornada para seguir en la pelea y sin perder contacto con los principales favoritos.
La Vuelta a Madrid Sub-23 contó con varios recorridos exigentes y zonas de montaña que fueron seleccionando poco a poco el pelotón. En ese escenario, Domens Peña volvió a mostrar un buen nivel en una de las jornadas más importantes de la carrera.
Fue en la cuarta etapa, considerada la etapa reina, cuando el corredor segorbino protagonizó uno de sus mejores momentos de la competición. La jornada incluía la subida a la Cruz Verde, uno de los puntos destacados del recorrido, y Alberto decidió afrontar la ascensión con los corredores que se encontraban en la parte delantera.
En plena subida consiguió dejar atrás al pelotón y realizó parte del ascenso en solitario. El esfuerzo le permitió acercarse al grupo de favoritos y posteriormente alcanzar a los corredores que estaban disputando las primeras posiciones.
Con esa actuación llegó a la última etapa todavía con opciones de mejorar su posición en la general. Alberto se encontraba a pocos segundos de los puestos de podio y afrontaba la contrarreloj individual con buenas sensaciones y con la intención de aprovechar los 11 kilómetros que quedaban por delante.
Una contrarreloj que cambió la carrera
La última etapa estaba planteada como una contrarreloj individual de 11 kilómetros. El recorrido era llano, pero también muy técnico, por lo que cualquier pequeño error podía tener consecuencias importantes.
Alberto comenzó la jornada con buenas piernas y con opciones de conseguir un buen resultado en la clasificación general. Después del trabajo realizado durante las cuatro primeras etapas, el ciclista segorbino llegaba a la contrarreloj en una posición desde la que podía aspirar a terminar todavía más arriba.
Sin embargo, durante el recorrido sufrió una caída después de pisar un bache de la calzada cuando circulaba a gran velocidad. El accidente le provocó varias quemaduras y abrasiones por el contacto con el asfalto, además de un fuerte golpe en la cadera.
La peor consecuencia de la caída fue la luxación del codo. En ese momento, Alberto se encontró ante la decisión de continuar o poner punto final a su participación en la Vuelta.
El ciclista optó por seguir.
Desde el coche de su equipo solicitaron otra bicicleta para que pudiera continuar, aunque no se trataba de una bicicleta específica de contrarreloj, sino de una bicicleta convencional. Con las dificultades propias de la caída y con un solo brazo operativo, Alberto volvió a ponerse en marcha para intentar completar los kilómetros que todavía tenía por delante.
La situación hizo que la parte final de la contrarreloj se convirtiera en un auténtico ejercicio de resistencia. El corredor tuvo que afrontar los últimos kilómetros con dolor y sin poder utilizar con normalidad uno de sus brazos. Aun así, mantuvo el objetivo de cruzar la línea de meta y evitar perder todo el trabajo realizado durante los días anteriores.
Finalmente consiguió completar la prueba. Lo hizo en última posición de la etapa y perdió bastante tiempo respecto a los corredores que no habían sufrido problemas, pero logró terminar la Vuelta.
El trabajo de cuatro etapas le permite acabar en el puesto 38
A pesar del tiempo perdido en la contrarreloj, la actuación de Alberto durante las cuatro primeras etapas le permitió conservar una buena posición en la clasificación general.
El ciclista segorbino terminó la 5ª Vuelta a Madrid Sub-23 en el 38º puesto de la general, un resultado que refleja el trabajo realizado durante una carrera en la que tuvo que superar diferentes situaciones complicadas.
La participación de Domens Peña estuvo marcada, por tanto, por la capacidad para no rendirse ante los problemas. Primero tuvo que recuperar casi dos minutos después de un pinchazo y realizar una larga persecución en solitario. Después consiguió mantenerse cerca de los puestos de cabeza y destacó en la subida a la Cruz Verde durante la etapa reina.
Y, finalmente, cuando llegaba la contrarreloj con opciones de mejorar su clasificación, una caída le dejó fuera de la pelea por los primeros puestos. Pese a la lesión en el codo y al golpe sufrido, decidió terminar la carrera.
Desde Segorbe Deportes se ha puesto en valor la actuación del ciclista segorbino y, especialmente, su comportamiento durante la última etapa. Su decisión de continuar después de la caída y completar la prueba se presenta como un ejemplo de esfuerzo y constancia para otros deportistas, tanto de las escuelas como de categorías amateur y de competición.
La 5ª Vuelta a Madrid Sub-23 terminó así para Alberto Domens Peña con un 38º puesto en la general, pero también con una experiencia en la que tuvo que enfrentarse a situaciones muy diferentes y mantener la lucha hasta el último kilómetro.
Su participación en una prueba que reunió a algunos de los mejores corredores sub-23 nacionales y varios equipos extranjeros supone además una nueva experiencia dentro de su trayectoria deportiva y una muestra del trabajo que viene realizando sobre la bicicleta.

