La opinión es libre y la crítica necesaria. Esta puede ser dura pero no por eso es ilegítima. La opinión y la crítica –que nada tiene que ver con los insultos- son parte de la política. Están, asimismo, protegidas por la libertad de expresión.
En nuestra sociedad, a los políticos se les remunera -con nuestro dinero- para que además de gestionar (bien) escuchen a la ciudadanía. Esto, irremediablemente, implica atender sugerencias, leer comentarios favorables o desfavorables e incluso soportar algún que otro cabreo. La crítica es, por lo tanto y sencillamente, un gaje más del oficio político.
Por su parte, esa política exenta de crítica, anhelada por algunos, solo se puede encontrar en regímenes de desfile y correaje. También -dicen otros- se le ha visto campar a sus anchas junto a los unicornios, en un país lejano.
Dicho esto, en honor a la democracia y a la libertad de expresión; por la salud del Estado de Derecho; porque, como ciudadano, soy yo -sin merecerlo- quien pago los fiascos de mis gobernantes; porque, además, nadie osará pedir mi opinión si me la callo (cosa muy mal vista en democracia) me dispongo a comentar -agradeciendo la oportunidad que me brinda esta página- algún aspecto del pleno local e invito a mis conciudadanos a que también lo hagan. Sí, con libertad, pero siempre desde la educación y el respeto. No obstante, miembros del bipartito segorbino, agárrense que viene la curva:
Creo que han hecho de este pleno un tostón decepcionante, harto contradictorio y, pese a los esfuerzos, nefastamente argumentado por su parte, lo han convertido en un espectáculo lamentable –lejano a la realidad ciudadana- cuestionando aspectos de forma sistemática. En algunos momentos han conseguido que el pleno trascienda la frontera de lo surrealista para llegar a ser preocupante, muy preocupante.
Quien lo quiera comprobar, que lo vea. Si es que goza de la paciencia y el humor necesario. Claro está.
PD. No olviden, ni por un momento, que la opinión es libre y lo seguirá siendo.
Señoras y señores del bipartito, trabajen ya por las necesidades de la ciudadanía. Ustedes cobran para eso y no para darnos discursos. Después de presenciar el pleno, tengo que comunicarles que den por sentado que han perdido unos cuantos votos. No les vamos a votar ni por asomo.
Félix Vidal Anido, Pablo García Ribado, Pedro Luis Gallego, (violadores que han reincidido al salir de la carcel y beneficiados por la doctrina Parrot), Miguel Ricart ( asesino niñas alcacer), Jose Bretón (asesinó y quemó a sus hijos), David Oubel (asesinó a sus hijas con una radial). A personajes así es a los que Quique Máñez defiende y les quiere dar dignidad.
La opinión es libre y la crítica necesaria. Esta puede ser dura pero no por eso es ilegítima. La opinión y la crítica –que nada tiene que ver con los insultos- son parte de la política. Están, asimismo, protegidas por la libertad de expresión.
En nuestra sociedad, a los políticos se les remunera -con nuestro dinero- para que además de gestionar (bien) escuchen a la ciudadanía. Esto, irremediablemente, implica atender sugerencias, leer comentarios favorables o desfavorables e incluso soportar algún que otro cabreo. La crítica es, por lo tanto y sencillamente, un gaje más del oficio político.
Por su parte, esa política exenta de crítica, anhelada por algunos, solo se puede encontrar en regímenes de desfile y correaje. También -dicen otros- se le ha visto campar a sus anchas junto a los unicornios, en un país lejano.
Dicho esto, en honor a la democracia y a la libertad de expresión; por la salud del Estado de Derecho; porque, como ciudadano, soy yo -sin merecerlo- quien pago los fiascos de mis gobernantes; porque, además, nadie osará pedir mi opinión si me la callo (cosa muy mal vista en democracia) me dispongo a comentar -agradeciendo la oportunidad que me brinda esta página- algún aspecto del pleno local e invito a mis conciudadanos a que también lo hagan. Sí, con libertad, pero siempre desde la educación y el respeto. No obstante, miembros del bipartito segorbino, agárrense que viene la curva:
Creo que han hecho de este pleno un tostón decepcionante, harto contradictorio y, pese a los esfuerzos, nefastamente argumentado por su parte, lo han convertido en un espectáculo lamentable –lejano a la realidad ciudadana- cuestionando aspectos de forma sistemática. En algunos momentos han conseguido que el pleno trascienda la frontera de lo surrealista para llegar a ser preocupante, muy preocupante.
Quien lo quiera comprobar, que lo vea. Si es que goza de la paciencia y el humor necesario. Claro está.
PD. No olviden, ni por un momento, que la opinión es libre y lo seguirá siendo.
Señoras y señores del bipartito, trabajen ya por las necesidades de la ciudadanía. Ustedes cobran para eso y no para darnos discursos. Después de presenciar el pleno, tengo que comunicarles que den por sentado que han perdido unos cuantos votos. No les vamos a votar ni por asomo.
Superioridad moral, buenismo y crimininalización de adversarios políticos, forman parte de la particular genética de la izquierda.
Félix Vidal Anido, Pablo García Ribado, Pedro Luis Gallego, (violadores que han reincidido al salir de la carcel y beneficiados por la doctrina Parrot), Miguel Ricart ( asesino niñas alcacer), Jose Bretón (asesinó y quemó a sus hijos), David Oubel (asesinó a sus hijas con una radial). A personajes así es a los que Quique Máñez defiende y les quiere dar dignidad.