Todo llega a su fin hasta las peores legislaturas vividas en un municipio como en el caso de estos últimos cuatro años gobernados por el PSOE y SP, que llevan mal, muy mal la penalización que los segorbinos les han impuesto democráticamente en las urnas.
Pero el pasado es eso mismo, pasado, que conviene no ser olvidado aunque tampoco merece caer en los vicios trasnochados del sectarismo y el autoritarismo que imperó en los últimos cuatro años y que todo sea dicho de paso no han gustado y nada a los segorbinos. Por eso, los segorbinos nunca verán en el nuevo equipo de gobierno, liderado por M.ª Carmen Climent, semejantes actos de humillación y desprecio hacía los que ahora son merecidamente oposición. Lo que no quieras que te hagan, no lo hagas, así de simple.
Los segorbinos han optado por volver a casa, al partido que llevó a lo más alto a Segorbe, que construyó infraestructuras referentes no solo en la comarca sino en la provincia de Castellón y que ahora ha vuelto al Ayuntamiento de Segorbe para mejorar y mantener lo que durante cuatro años ha sido objeto de la desidia y la falta de ganas de trabajar.
La ilusión por Segorbe y por su futuro es lo que ha llevado a la mayoría de los electores a escoger al Partido Popular para que vuelva a gestionar y administrar la ciudad que se ha visto deteriorada durante estos cuatro últimos años y que tanto trabajo va a costar de restablecer. Nadie dijo que sería una tarea fácil sin embargo es una tarea que nos han encomendado los segorbinos y eso es más que suficiente para ponerle todavía más ganas e ilusión a un proyecto que merece la pena ponerlo en marcha, porque tal vez no vaya a ser una legislatura de grandes proyectos pero lo que si está garantizado es que será una legislatura de volver a escuchar de verdad a los segorbinos, de mantener un trato cercano, duradero y sobre todo riguroso, porque los segorbinos se merecen ser tratados con dignidad.
¿Cuál es el secreto para volver a ganarse la confianza de los segorbinos? El trabajo, el trabajo y el trabajo, sin más pero sin menos porque de eso entendemos y sabemos.
Como siempre me han recordado en mi familia… el trabajo todo lo vence y en este caso y tras cuatro años de difícil legislatura el trabajo y la honestidad fue, vio y venció.