En la Comisión de Investigación de la SEPI, el senador del PP Gerardo Camps expuso el patrón de nombramientos del PSOE en las empresas participadas por la sociedad estatal durante la etapa de María Jesús Montero como ministra de Hacienda.
Montero nombró a Vicente Fernández Guerrero al frente de la SEPI, acompañado de un equipo procedente de la Consejería de Hacienda de Andalucía que ella dirigía. Tras su cese se mantuvo un vacío de 528 días en la presidencia, período en el que, según Camps, actuó como presidente en la sombra.
De las 14 empresas participadas por la SEPI —entre ellas Correos, Ineco, Enusa, Tragsa o el Hipódromo de la Zarzuela—, 12 presidencias están ocupadas por personas vinculadas al PSOE. Camps citó además la lista de candidatos a contratar en empresas públicas, incluida la SEPI, que Santos Cerdán envió a Koldo García a través del hijo de José Vicente Berlanga. Preguntó a Montero si asumiría responsabilidad política si en esa lista aparecieran personas que ella misma nombró.
El senador se refirió al jefe de Gabinete de Montero, a quien colocó en el Consejo de Administración de la SEPI y al que describió como “plenamente capacitado”, aunque apareció vinculado a la entrega de un sobre de 25.000 euros por parte de personas que participaban en los rescates.
Sobre Air Europa, citó las declaraciones de Aldama según las cuales José Luis Ábalos le transmitió que Montero se encargaría personalmente del asunto en la SEPI. Y cerró con la información de hoy: la SEPI ha perdonado parte del préstamo a Plus Ultra. “¿Fue su última decisión como ministra de Hacienda?”, preguntó.
Camps concluyó que Montero había intentado sustituir la rendición de cuentas por auditorías e informes internos, pero que eso no respondía a las preguntas esenciales: quién decidió, en qué condiciones, con qué influencias y con qué consecuencias.

