El casco antiguo de Segorbe vive estos días un movimiento poco habitual. Las primeras máquinas han entrado en la zona que rodea el acueducto y, con sus trabajos iniciales, han dejado al descubierto el espacio que pronto se convertirá en un parque urbano. Este nuevo rincón verde permitirá abrir un paso directo entre la calle Muralla y la calle San Roque, una conexión que hasta ahora no era posible y que mejorará el tránsito por esta parte del municipio.
La intervención forma parte de un proyecto más amplio que busca dar un nuevo impulso al casco histórico. Con una inversión de 992.358,32 euros, las obras no solo crearán un parque, sino que también incorporarán actuaciones centradas en la accesibilidad y en la recuperación de elementos patrimoniales que habían quedado ocultos o necesitaban atención. Entre ellos, un tramo del acueducto y parte de la antigua muralla.
La empresa Estudio Métodos de la Restauración S.L. será la encargada de llevar a cabo estos trabajos, que se enmarcan dentro del Programa de Mejora de la Competitividad y de Dinamización del Patrimonio Histórico con uso turístico. En total, Segorbe dedicará 2.247.333 euros a este conjunto de actuaciones, una cantidad que llega gracias a una ayuda del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation.
La puesta en marcha de estas obras ha sido recibida con entusiasmo por parte del Ayuntamiento. La alcaldesa, Mª Carmen Climent, ha afirmado que se trata de un momento que marcará “un antes y un después” para el patrimonio local. Según ha señalado, la imagen desde la plaza de Los Mesones ya muestra cambios significativos y considera que esta transformación permitirá a vecinos y visitantes disfrutar de un entorno histórico más cómodo, más accesible y con un valor añadido.
Un parque urbano que abrirá el acueducto al pueblo
Entre las actuaciones previstas, una de las más destacadas es la recuperación del tramo final del acueducto. Aunque es una pieza relevante del patrimonio de Segorbe, durante mucho tiempo ha permanecido oculta entre construcciones privadas y edificios auxiliares que impedían apreciarlo en su totalidad. La intervención permitirá mostrar esta parte del acueducto y darle el protagonismo que merece.
Para ello será necesario demoler una vivienda de tres plantas situada en la calle Muralla. Su presencia interfiere en el trazado original de la estructura hidráulica y, una vez retirada, la zona se transformará en un parque urbano. La idea es que este nuevo espacio sirva tanto para el descanso diario como para acercar a la ciudadanía y a los visitantes al legado hidráulico de la ciudad, que durante siglos estuvo directamente ligado al trabajo agrícola y al abastecimiento de agua.
El proyecto no se limita solo a la recuperación del monumento. También incluye mejoras técnicas que resultan necesarias para el día a día de los vecinos. Una de ellas es la eliminación de antiguas cubiertas y conducciones de fibrocemento, un material que dejó de utilizarse por motivos de salubridad. Además, se renovará la red de saneamiento y se construirá una nueva red de pluviales, lo que permitirá mejorar el drenaje de calles como San Roque y Muralla, especialmente en momentos de lluvias intensas.
Otro elemento importante es la conservación y canalización de la antigua acequia, que, aunque ya no se use, sigue siendo un símbolo de la historia agrícola de Segorbe. Mantenerla visible y protegida ayudará a entender cómo funcionaba el abastecimiento de agua en épocas pasadas y aportará un valor didáctico al conjunto de la intervención.
Vegetación, memoria y un espacio para compartir
El futuro parque mantendrá parte de la vegetación ya existente. Limoneros, nísperos y algunas palmáceas que están bien aclimatadas permanecerán en la zona, con la idea de integrar lo antiguo con lo nuevo. Se busca que el parque no solo sea un espacio verde, sino también un lugar que hable del pasado y que permita recorrer la historia a través de sus elementos.
Con estas actuaciones, el Ayuntamiento quiere dar un nuevo impulso al casco histórico, un espacio que combina patrimonio, tradición y vida cotidiana. Las obras acaban de comenzar, pero ya han generado expectación entre quienes pasan por la zona. Aunque queda trabajo por delante, el proyecto apunta a que dentro de unos meses los vecinos podrán disfrutar de un espacio renovado que conectará mejor el casco antiguo, pondrá en valor el acueducto y abrirá una nueva puerta a la historia de Segorbe.
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