Agentes forestales consideran el punto de vigilancia del Picaio en Algímia d’Alfara «esencial» para la prevención en el parque natural
La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural ha cerrado el observatorio forestal de El Picaio, en Algímia d’Alfara, pese a un informe contrario de agentes forestales que lo desaconsejaban considerándolo «esencial para la vigilancia de El Camp de Morvedre y la Sierra Calderona».
Una noticia que llega después de la polémica suscitada con el incendio de Lluxent que ha vuelto a poner de manifiesto la importancia de la prevención, de los tiempos de reacción y la coordinación de medios.
El motivo esgrimido por la Administración autonómica para echar el candado a este puesto de observación y detección de incendios, ubicado entre la Sierra Calderona y la Sierra de Espadán es que «está cubierto por al menos otros tres observatorios de la zona, con una visibilidad mucho más amplia».
Una explicación que contrasta con la que se recoge en un informe redactado por agentes forestales de Medio Ambiente en el que se considera que este observatorio es fundamental para la prevención de incendios en la comarca y el parque natural, documento del que son conocedores tanto la conselleria como el alcalde de Algímia, Ernest Buralla, quien lo utilizó en la última reunión con la directora general, de Prevención de incendios, Delia Álvarez, para impedir el cierre de este punto de vigilancia.
Un punto estratégico
En ese documento, al que ha tenido acceso Levante-EMV, se anota que el observatorio «está situado en un punto estratégico cubriendo las zonas de sombra del punto de vigilancia más cercano que es el Alto del pino», observatorio éste al que hace alusión la conselleria como punto de mayor visibilidad que el de Algímia.
Continúa el documento explicando que las zonas de sombra a las que hace referencia«son zonas forestales de máximo interés dentro y fuera del parque donde a los largo de los años hemos tenido incendios forestales».
Los agentes alertan del hecho de que «en caso de producirse fuego en estas zonas, el observatorio de el Alto del pino, por el que ahora apuesta la conselleria, «detectaría el incendio un vez transcurrido un tiempo, siendo éste esencial para la respuesta rápida y eficaz de los medos de extinción». Advierte además que al «tratarse de una zona de barrancos y fuertes pendientes, la detección inmediata de un incendio forestal es esencial».
Tras las explicaciones, los forestales en el documento, instan a que «se debería reconsiderar la decisión de su eliminación», proponiendo que siga operativo como mínimo en la época de máximo riesgo como hasta ahora».
Otro de los motivos que esgrime la conselleria para justificar el cierre del punto está relacionado con personal. La administración autonómica explica que «los trabajadores de este observatorio «tenían la posibilidad de entrar en la bolsa y hay otros puntos que necesitaban de más personal como es el caso de el Alto del Pino que han pasado a 24 horas de actividad».
Al alcalde de Algímia d’Alfara no le convence ninguno de los argumentos de la conselleria y así se lo hizo saber a la directora general a la que pidió el mantenimiento del observatorio después de más de 30 años funcionando.
Buralla insiste en las zonas de sombra que tienen otros observatorios como las urbanizaciones de Beselga en Estivella, del Tochar en Torres Torres, zonas de Les Valls, áreas que lindan con la autovía desde Gilet a Estivella, zonas del Garbí, el barranco de Alcalà, del del Oronet, el de Linares o el de la Sarva en Estivella, así como las umbrías de la urbanización montes del Palància en Algar y que suponen un peligro «En días nublados, otro puntos no tienen la visibilidad que tiene el Picaio y eso puede poner en riesgo los tiempos de respuesta.
Además de la presión ejercida por el mandatario, hasta la conselleria también se trasladó el exalcalde, Paco Salt y ahora presidente del consorcio de residuos de esta zona, para solicitar la apertura.
Fuente: Levante-EMV