En el programa Castellón Base de Teve4 emitido el 16 de junio de 2026, el Club Deportivo Segorbe fue protagonista. Su presidente, Jesús Zapata, y el coordinador deportivo Miguel Ángel Martínez visitaron el plató para charlar de la temporada que acaba y de lo que viene. Un club con historia en la provincia de Castellón que, después de años complicados, está intentando recuperar su sitio en la comarca del Alto Palancia.
Jesús Zapata llegó al cargo casi por casualidad. “Vine para estar un mes y ya llevo tres años”, contó con una sonrisa. En su currículum, dice él, pone “presidente del Club Deportivo Segorbe 2023 y puntos suspensivos”. Reconoce que no hay mucha gente dispuesta a meterse en estos líos, así que mientras no aparezca un proyecto mejor, él y su equipo siguen al pie del cañón. “Si alguien viene con un buen proyecto, nos echamos a un lado, pero mientras tanto tiramos para adelante”, explicó.
El CD Segorbe ha vuelto a la competición federada después de un parón importante. Antes del COVID, el primer equipo ya había estado dos temporadas sin jugar. Esta temporada lograron el ascenso a Segunda Federación casi de rebote, al quedar entre los mejores terceros de su grupo. “La temporada anterior nos habíamos quedado a las puertas siendo terceros, así que había que intentarlo todo”, recordó Zapata.
El arranque fue espectacular. En la Copa eliminaron a equipos como el Acero y el Bechí, y llegaron a estar arriba en la tabla peleando por los puestos de promoción hasta Navidad. Pero luego se complicó. Los partidos entre semana, menos entrenamientos, lesiones acumuladas y el esfuerzo extra pasaron factura. “Empezamos con plantilla para estar entre los cinco primeros, pero el sobreesfuerzo se notó, tanto físico como mental”, admitió el presidente. Miguel Ángel Martínez coincidió: los rivales no juegan igual contra el primero que contra otros, y meter refuerzos a mitad de temporada siempre cuesta adaptarse.
Aun así, tanto Zapata como Martínez valoran el trabajo hecho. “Hay que reconocer que los tres de arriba eran mejores y lo demostraron”, dijeron. Ahora toca aprender para la próxima temporada: mejorar la plantilla, reducir lesiones y volver a pelear arriba.
La cantera, el gran motor del club
Donde el Segorbe está creciendo de verdad es en la base. Este año federaron 15 equipos y el próximo podrían llegar a 15 o 17. La escuela ya mueve entre 300 y 350 niños y niñas, un número importante en una comarca pequeña de unos 22.000 habitantes, con pueblos que pierden población. “Cada vez tenemos más deportistas, chicos y chicas, e intentamos que en el Alto Palancia todos tengan la opción de jugar al fútbol y disfrutarlo”, explicó Martínez, que lleva cuatro temporadas en el club.
Una de las iniciativas estrella de esta temporada fue la Palancia Cup. Crearon esta marca para organizar todo tipo de torneos: escolares, de veteranos, fútbol 8, de Navidad… “Pusimos el nombre de la comarca para que todos los pueblos se sientan integrados”, contó Zapata. “Si poníamos solo ‘torneo del Segorbe’ igual la mitad no habría venido”. El torneo escolar fue un éxito: unos 200 chavales de colegios de Segorbe, Altura, Viver o Jérica participaron. El colegio de Altura se llevó el de sexto de primaria. “Vino gente encantada, a pesar de la huelga de docentes que complicó un poco la organización”, añadieron.
En las categorías inferiores también hay buenas noticias. El juvenil quedó segundo y tres jugadores (entre ellos Nico y Alfonso) ya han debutado con el primer equipo. El año que viene seguirán siendo juveniles y varios pueden tener más minutos en el equipo grande. Se está trabajando para sacar un equipo B, aunque no es fácil. “Es una edad complicada, muchos se van a estudiar a Valencia o Castellón, algunos dejan el fútbol… Si lo hacemos, tiene que ser con garantías: 19-20 jugadores, la mayoría sub-23, para no acabar en enero con doce”, subrayó Zapata.
En femenino la cosa va hacia arriba. Tuvieron equipo amateur durante varias temporadas, pero ahora se centran en la base: alevín, infantil y cadete femenino. “Ha crecido espectacularmente en la última temporada y media. Hay jugadoras muy interesantes”, valoró Martínez. Tienen convenio con el Castellón y ya han salido jugadores hacia allí, como el infantil Eloy, que lleva nueve años en el club. “Para nosotros es una gran noticia. Es un salto grande, pero le irá bien”, comentaron.
Realismo y trabajo de base
El club no se marca locuras de momento. Preguntado por un posible salto a Liga Comunidad, Zapata fue claro: “No está en la hoja de ruta”. “No tenemos suficientes jugadores de nivel en la comarca y no queremos gastar un dineral trayendo gente de fuera. Preferimos contar con gente de casa”, explicó. En una zona donde los desplazamientos y la población de futbolistas son limitados, el objetivo es sólido: competir bien cada año, formar jugadores con identidad de la comarca y, poco a poco, ir mejorando.
La afición responde cuando los resultados acompañan. El partido contra el Acero en casa llenó el Sisterre como en los viejos tiempos. Los socios se mantienen entre 100 y 120. Los patrocinadores siguen fieles y el Ayuntamiento colabora. Ahora toca pendiente de las obras en los campos de fútbol, que ya tienen 19 años y necesitan una renovación urgente (césped, riego…).
De cara al año que viene, el CD Segorbe quiere federar más equipos, seguir creciendo en la escuela y mejorar la clasificación del primer equipo. “Ojalá tres o cuatro juveniles más puedan debutar”, deseó Martínez. “Lo que podemos exigir es competir en todas las categorías. Luego que entre la pelota o no, ya se verá”, resumió Zapata.
El Segorbe, histórico de la provincia, está reconstruyéndose con paso firme. Sin grandes alardes, pero con trabajo serio en la cantera, implicación comarcal y sentido común. La Palancia Cup y la gente de la base son buena prueba de que el camino que han elegido está dando sus frutos. Ahora toca pasar un buen verano y volver con más ganas en septiembre.

