El CDR Palancia Mijares impulsa su primer curso básico de voluntariado para fortalecer la participación ciudadana en el territorio

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Los pasados 19 y 20 de noviembre, el Palacete de San Antón de Segorbe se convirtió en punto de encuentro para quienes quieren implicarse de manera activa en la vida comunitaria. Allí, el Centro de Desarrollo Rural Palancia Mijares organizó por primera vez su Curso Básico de Voluntariado, una formación que forma parte del programa “Mójate” y que nace con el objetivo de abrir nuevas puertas a la participación solidaria en la comarca.

La convocatoria reunió a 13 personas procedentes de Caudiel, Soneja, Montán, Altura, Segorbe, Jérica y Navajas. Para la entidad, esta respuesta demuestra que existe un interés real por formar parte de iniciativas que ayuden a mejorar el día a día de la población, y confirma que el voluntariado sigue siendo una vía valiosa para tejer comunidad en el medio rural. El Ayuntamiento de Segorbe y la Fundación Max Aub cedieron el espacio para que el curso pudiera realizarse, y la Plataforma de Voluntariado de la Comunidad Valenciana colaboró de forma activa en los contenidos formativos.

Durante las sesiones, el grupo tuvo la oportunidad de conocer el trabajo que el CDR Palancia Mijares desarrolla en la comarca en materia de acompañamiento, atención social y dinamización comunitaria. También se presentaron las principales novedades de la Ley de Voluntariado, revisada y actualizada el pasado mes de mayo, un marco legal que ayuda a entender cómo se organiza el voluntariado hoy y cuáles son los derechos y responsabilidades de quienes participan.

La formación teórica es solo la primera parte del proceso. Quienes han completado estas sesiones iniciarán ahora un periodo de prácticas junto al equipo técnico del CDR, participando en actividades repartidas por el territorio. Se trata de acompañamientos individuales, acciones de dinamización con distintos colectivos o apoyo en eventos y talleres comunitarios. Con esta experiencia práctica, los participantes completarán el itinerario formativo y obtendrán un certificado avalado por la Plataforma de Voluntariado de la Comunidad Valenciana.

Más allá de la formación, la propuesta busca algo más amplio: identificar y poner en valor las habilidades que cada persona puede aportar. Desde la escucha, la paciencia o la creatividad, hasta conocimientos específicos o experiencia vital, todo puede ser útil para acompañar a otras personas. En un entorno rural donde los recursos son limitados y las distancias a veces juegan en contra, contar con una red de voluntariado formada supone un apoyo importante para muchas iniciativas sociales.

El CDR Palancia Mijares ya contaba con un pequeño grupo de voluntariado activo desde hace un par de años. Durante este tiempo, varias personas han colaborado en clases de castellano para población migrante y en actividades de ocio y tiempo libre para personas con diversidad funcional. Con este nuevo curso, la entidad amplía las posibilidades de participación, incorporando labores de refuerzo escolar para menores con dificultades de aprendizaje, actividades de estimulación cognitiva para personas mayores, acompañamientos puntuales y apoyo en tareas comunitarias.

Impulsar el voluntariado en el medio rural, explican desde la organización, tiene un impacto que va más allá de la ayuda concreta. Permite fortalecer los vínculos entre vecinos y vecinas, generar nuevas redes de apoyo y reforzar la idea de que el bienestar común se construye colectivamente. También recuerda que la acción voluntaria no pretende sustituir el trabajo profesional, sino complementarlo, sumando capacidades y creando espacios en los que las personas que sienten vocación por ayudar puedan hacerlo de manera acompañada y segura.

El programa “Mójate”, financiado con fondos del IRPF autonómico y compartido con el CDR La Safor, se ha puesto en marcha este año por primera vez. La entidad tiene intención de repetir este tipo de formaciones con carácter anual, además de diseñar cursos específicos adaptados a los intereses y necesidades de su base de voluntariado. La idea es que cada persona pueda contar con herramientas, recursos y conocimientos para desarrollar una acción voluntaria de calidad, que a la vez contribuya a su propio desarrollo personal.

El CDR Palancia Mijares quiso agradecer al Ayuntamiento de Segorbe y a la Fundación Max Aub su colaboración en esta primera edición. Gracias a la cesión del espacio y a la coordinación entre entidades, este curso ha permitido dar un paso adelante en la construcción de una red de voluntariado más sólida y preparada en la comarca.

Con esta iniciativa, la organización reafirma su compromiso con un territorio vivo, en el que las personas son el centro y en el que la participación ciudadana se entiende como una herramienta clave para impulsar una sociedad más cohesionada y solidaria.

 

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