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El nuevo presidente de España podría dar aliento al «chantaje lingüístico» anulado por el TSJ de la Comunidad Valenciana.
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La izquierda pretende acabar con la libertad de elección de las familias.
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Niños, jóvenes y escolares, el blanco fácil del gobierno valenciano de Oltra y Puig.
Pese a las numerosas suspensiones que ha realizado el TSJCV en el «chantaje lingüístico» el recién gobierno del socialista Pedro Sánchez– al más puro estilo «golpe de estado»- podría desestabilizar la resolución de Tribunal y dar vía libre a la implantación del «chantaje a la valenciana» del Botànic.
En la actualidad, este mal llamado «modelo plurilingüe» que sólo premiaba a los niños que estudiaban en lengua castellano y penalizaba a los que lo hacían en lengua castellana, se estaba tratando en una comisión bilateral convocada por la administración central del gobierno popular debido al componente anticonstitucional que el modelo seguía, paso previo a ser presentado ante el Tribunal Constitucional. Pero, ahora que los colores políticos han cambiado en el país, y el socialismo- junto a partidos como Bildu, PNV o Podemos, que apoyan el independentismo en todas sus vertientes- se ha instaurado de forma repentina en la presidencia del gobierno de España, la madeja del modelo «monolingüístico» que sólo procura por la formación en valenciano, podría comenzar a deshacerse.
De ser así, quedaría patente la complicidad entre el gobierno nacional y el autonómico de acabar con la marca España, las tradiciones y las costumbres. Y es que, la izquierda valenciana no hace más que seguir con el cometido de imponer el «procés» independentista en la Comunidad no cesa en su intento de alienar a la sociedad, de imponer un pensamiento único, de coartar la libertad de las personas, y ahora tendría todo el apoyo para seguir con su cometido debido a la buena sintonía y permisividad entre Sánchez y Puig.
Los segorbinos somos aún inconscientes de lo que supone una política de inmersión lingüística para unos valencianos hispanohablantes. Al fin y al cabo es: discriminación pura y dura, gastos innecesarios, complicaciones cuando no exclusiones en el ámbito laboral, estudios continuos para cumplir requisitos lingüísticos y un largo etc.
Urge, por lo tanto, que Magdalena and company no vuelvan a ganar las elecciones porque sus partidos están totalmente vendidos a la causa lingüístico-nacionalista, sus políticas son negacionistas y conniventes con ella tan solo porque «la llengua» es la gran obsesión de aquellos a los que les deben el poder. Tened por seguro que nunca moverán un dedo por ningún segorbino que se vea afectado por este tipo de políticas o por otras que tengan el Consell como denominación de origen, véase lo de la Resurrección .
Además no vendría mal que se programen actividades culturales para que se valore la lengua castellana, pues los separatas están empeñados en desterrarla del ámbito cultural y educativo. Igualmente procede que las asociaciones de padres y alumnos controlen el plan lingüistico de los centros, las lecturas y los contenidos de los libros de texto. Así mismo, ante el desamparo institucional, sería apropiado que hayan asociaciones que velen en la medida de lo posible por los derechos de los hispano hablantes y que puedan hacer presión ante casos de adoctrinamiento o discriminación. ¿Exagerado? ¡no!, exageradas son las políticas nacionalistas que ven en la llengua la punta de lanza de sus imaginarios países y de su ingeniería social.