Invitada: Nieves Martínez, Diputada Provincial.
Diputació de Castelló (23/06/2017)
Dirección/presentación: Esperanza Orellana
Realización y edición: TV Alto Palancia, S.L. Segorbe
Invitada: Nieves Martínez, Diputada Provincial.
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© 2019 Tribuna Segorbina
El Partido Socialista no parece ser el partido moderado «socialdemócrata» que sus dirigentes pretenden ser y que saben que no son, porque a tenor de lo que predican en su campaña, «la militancia» que lo soporta, no sería más que un conglomerado de revanchistas a los que lo único que parece importarles es que no gobierne la llamada «derecha», y ello justifica el discurso del que parece mejor colocado basado en que apoyar al PP ha sido una traición a la «militancia». Naturalmente no explica, y no por qué no lo sepa, lo que hubiera pasado si se hubiera seguido con el «no es no».
Queda claro que el PSOE no es el partido social demócrata de España, sino un partido formado por revanchistas con ideas de principios del siglo pasado, que todavía no se ha enterado que ya no solo ha pasado la era de las revoluciones, sino que las se hicieron ya se han desrevolucionado, y que ya no importa quién va a misa ni quien tiene un hermano cura.
¿Pero es que no se han enterado, que lo de la izquierda y la derecha, al día de hoy, es un cuento chino?, ¿que los derechos de los trabajadores son reconocidos por todos los partidos?, igual que las pensiones, las vacaciones, el subsidio de desempleo, la libertad sindical, la enseñanza gratuita, la sanidad universal ¿Qué partido de derechas hay en Europa que quiera revertir todos esos avances sociales conseguidos desde la II guerra mundial?, ¿Qué partido no quiere el Estado de Bienestar?.
Yo diría que ninguno, y aquí está el problema, esos partidos como el PSOE están en crisis precisamente porque ya no les queda nada más que ofrecer, todo lo que se podía conseguir se ha conseguido, a todos esos partidos cuyo interés es solo que no gobierne la derecha, lo único que les queda son slogans caducos y ofertas incumplibles.
En toda Europa los partidos pactan entre ellos para sacar el país adelante, aquí no, la izquierda es la enemiga de la derecha. A la derecha – que quiere lo mismo que la izquierda- ni agua, y el país que se vaya por el desagüe porque aquí todavía queda un frente popular a la sombra del PSOE, que lo único que les importa es levantar el puño, sacar la bandera de la república y recordar la guerra civil.
Derrotar a la derecha para cambiar los nombres de las calles, exhumar a Franco, o decir que Cataluña es una nación, no va a conseguir mejora alguna en la vida de los españoles.
La política siempre brinda muertes amargas a los que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos.