- La secretaria del PPCS en Educación asegura que Vicent Marzà no está legitimado por desobedecer el mandato del TSJ
La secretaria ejecutiva del Partido Popular de la provincia de Castellón, Beatriz Gascó, ha pedido la dimisión del conseller de Educación después de que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana haya anulado parcialmente el decreto de plurilingüismo.
Según Gascó, “el conseller Vicent Marzà debe dimitir porque ha vulnerado un derecho fundamental, ha mentido continuamente y ha desobedecido al TSJ”. Por lo que “Vicent Marzà ya no está legitimado para seguir hablando del tema lingüístico porque ha intentado chantajear a las familias y a los centros educativos valencianos”. Por ello el PPCS pedirá la reprobación del conseller en todos los ayuntamientos de la provincia de Castellón.
Beatriz Gascó ha asegurado que “Vicent Marzà ha recibido dos varapalos judiciales muy importantes. Por un lado el TSJ de la Comunitat Valenciana anula parcialmente el decreto de plurilingüismo porque discrimina a los alumnos que eligen la enseñanza en castellano y el TSJ considera que el decreto lesiona el derecho fundamental de nuestros niños a la igualdad de las personas, un hecho que no tiene precedentes en el Estado de Derecho”.
Para los populares “la trayectoria de Vicent Marzà debe llegar a su fin porque alguien debe asumir la responsabilidad política de todo este desaguisado y él, como conseller, es el principal responsable”.
Beatriz Gascó considera que la sentencia del TSJ que anula parcialmente el decreto de plurilingüismo evidencia que “Vicent Marzà ha vulnerado los derechos fundamentales de nuestros niños a la igualdad porque discrimina a los alumnos que eligen la enseñanza en castellano”.
Para los populares “alguien debe pararle los pies a un gobierno que está intentando llevar a cabo una auténtica obra de ingeniería social adoctrinando a nuestros estudiantes y chantajeando a las familias y a los centros”.
Así, desde el PPCS ha exigido al Consell que responda de manera inmediata si se van a tener que volver a realizar las matriculaciones para el próximo curso, si las familias van a tener la posibilidad de hacer valer sus derechos y matricularse conforme a los programas del decreto plurilingüe de 2012, o que va a pasar con los libros de texto y con los horarios.
Ver el valenciano como requisito indispensable, hace que los valencianos castellanoparlantes no puedan aspirar a los puestos laborales de la administración en igualdad de condiciones con respecto a los valencianoparlantes.
Si los políticos de Compromís no son capaces de ver esta realidad es porque son unos pancartistas aburguesados que, en la comodidad de su vida resuelta, sólo les preocupa lo superfluo. O porque, sencillamente, el extremismo que ha asfixiado su razón se lo impide.
Esta gente ha ascendido a los altos cargos aprovechándose de desesperación de los ciudadanos más perjudicados por la crisis, mediante un discurso social que no cumplen. No podemos tolerar que, mientras tantas personas sufren el paro (por ejemplo), esta gente polemice con temas lingüísticos dividiendo a la sociedad. Creando bandos. La sociedad se ha de unir, especialmente contra charlatanes e impostores… y cualquier político que no cumpla con su programa o con su compromiso social sobra.
Todos vemos ofertas de empleo. El mercado no demanda a nadie que tenga el título de mitjá o el superior. A nadie. Todos lo sabemos.
Lo califico de tontería, de despilfarro, de mercado cautivo… Es mucho peor. Es la muestra del despotismo de unos pocos sobre un pueblo que calla.
Pedir el valenciano como requisito indispensable en una comunidad en la que el 40% del territorio habla castellano, atenta también contra el principio de igualdad de los valencianos. El poder acceder a un puesto de trabajo es un derecho fundamental, que un funcionario te atienda en valenciano no es un derecho, es un lujo. Pero a estas personas de compromís les interesa más facilitar que a una persona se le atienda en valenciano, que facilitar que una persona pueda acceder a un puesto de trabajo de la admistración, además en un contexto de crisis económica en el que, estos superpolíticos, aún no han aportado ninuguna solución práctica que cree empleo o mejore el empleo de muchos. Estos son esos políticos «comprometidos» con las personas… No nos acomplejemos los castellanoparlantes y reivindiquemos nuestros derechos.
Este atajo de payasos ya no saben lo que hacer para llamar la atención.
Otros Podemistas que no dan un palo al agua a no ser para ponerse delante de unas cámaras, solo se mueven por ocurrencias.
¿Pero como se os ocurre pedir la dimisión de este piltrafilla, si en Segorbe todavía no han dimitido ni Yolanda ni Magdalena después de lo que han hecho con el colegio de las monjas?
Vamos a tener que llamar a un buen cerrajero con experiencia para que les quite los anclajes que los tienen sujetos a los sillones.
Yo también soy valenciano y hablo y entiendo perfectamente el valenciano y el castellano, pero no me parece bien que se quiera imponer una lengua, sea la que sea, por lo tanto estoy muy contento que se anule esta imposición que habia decretado este malgobierno que sufrimos en la Comunidad Valenciana, especialmente en la ciudad de Valencia que sufrimos el estar gobernados por un alcalde catalán que NUNCA ha ganado unas elecciones.
Los políticos hacen política, los jueces y magistrados justicia. Es así de simple. El Alto Tribunal colocó este jueves dos misiles en la línea de flotación del Consell, que aunque no alcanzan la categoría de sentencia firme, deberían llevarse a alguno por delante, más que nada, por la contundencia del contenido de ambos escritos y por que la política alguna vez debería asemejarse a la empresa privada. Cuando respondes ante una junta de accionistas y tienes un cargo de responsabilidad, como metas la pata ya sabes cual será tu próximo destino, la cola del paro. En la política todavía no.
El auto del TSJCV que anula parcialmente el Decreto plurilingüe del Consell basa su decisión entendiendo que discrimina a los alumnos de enseñanza en castellano y que estos, reciben menos horas lectivas en inglés. Los magistrados concluyen que la norma «introduce esa distinción arbitraria e injustificada entre las dos lenguas oficiales de la Comunidad Valenciana en lo que entiende, es un claro agravio comparativo en perjuicio del castellano”. Insisto en la gravedad del tema, la justicia entiende que la norma de Marzá es discriminatoria, injustificada, arbitraria y desemboca en un agravio comparativo. No está mal para el gobierno que venía a escuchar a todos y rescatar personas, en un párrafo el TSJCV lo ha retratado.
Pero el día de ayer dio más de si, hay más, y más grave. Una segunda resolución del TSJCV considera que la Generalitat no está cumplimiento con la resolución judicial que acordó la suspensión cautelar del decreto (en su integridad) de plurilingüismo en la enseñanza no universitaria. Resumido en una línea, se han saltado lo que ordeno el Tribunal. No está mal para un Gobierno que aplaudía desde la oposición cada resolución judicial que se llevaba a algún dirigente de anteriores ejecutivos por delante y que ha demostrado que como el boxeador de mandíbula de cristal, encaja mal los golpes adversos, se ha tambaleado y la cuenta de protección está próxima. La Justicia es como hacienda, es para todos, y para todos igual, si no te gusta, no gobiernes
Mientras, la Comunidad, la educativa y la valenciana espera que se depuren responsabilidades. El Ejecutivo basará su defensa en que no hay sentencia firme, pero cuando un auto judicial en materia educativa te explica que has legislado de forma discriminatoria, injustificada, arbitraria y que eso ha desembocado en un agravio comparativo entre niños valencianos debes tomar medidas. Debe tomarlas señor presidente.
El sujeto Marzá nunca ha querido promocionar el valenciano sino ir contra los que no lo hablen. Muy chavista por su parte.
Soy valenciano parlante de nacimiento, pero si me obligan a hablarno por ley o por la chulería del Marzá me negaré a ello.
Por otra parte, hay territorios dentro de la CV que no hablan valenciano, así que un respeto a ellos que son tan valencianos como cualquiera.
Esta «ley» solo iba a provocar discriminación y sectarismo, en ningún caso integración.
Eso eso que dimita Marza , pero Oltra también, ya está bien de tanta metedura de pata, y Chimo también , son todos iguales