- Es como un inspector que va a los centros educativos para supervisar cómo se imparte la asignatura de religión.
- El obispo de Segorbe revela que le impiden la entrada en dos colegios públicos.
El pasado 29 de enero la Concatedral de Santa María de Castellón acogió la eucaristía de inicio de la Visita Pastoral a la ciudad de Castellón, un tiempo de gracia en el que el prelado está visitando las parroquias castellonenses y asimismo los centros educativos, los colegios de Primaria e Institutos de Secundaria de la capital de La Plana. Así han explicado desde el Obispado de la Diócesis Segorbe Castellón las visitas que está programando el Obispado para que el obispo Casimiro López Llorente acuda a diferentes centros educativos de la ciudad.
Tras la calificación que dio el propio obispo en una entrevista radiofónica, que declaró este veto como producto de «la dictadura del pensamiento único y laicista», el delegado de Enseñanza del Obispado Segorbe Castellón, Mauro Soliva, ha querido indicar respecto a la polémica suscitada por el rechazo de dos colegios de la capital a recibir la visita del prelado que «nuestro objetivo destacando este rechazo de dos claustros a la visita del obispo no es crear polémica. Sólo queremos evidenciar que esta cuestión no es objeto de ningún debate pues nadie puede negarle la entrada al obispo a las clases de religión que se imparte en un centro educativo».
No desvelan los centros
Tal y como explica Soliva, que en ningún momento apuesta por desvelar los colegios concretos envueltos en esta polémica, «el obispo de la Diócesis Segorbe Castellón, a través de los párrocos y seglares está programando su visita a los centros educativos de la capital de La Plana para apreciar cómo se dan las clases de religión, es decir cumple la figura similar a un inspector de la Consellería de Educación».
Esta labor supervisora del obispo, que también realiza inspeccionando los libros de cuentas de las parroquias y un largo etcétera, mayoritariamente no encuentra el rechazo que ha vivido este mes y que puso de manifiesto el obispo López Llorente en una entrevista radiofónica «La mayoría de los centros no ponen ningún tipo de problema, algunos de los colegios o institutos facilitan más la visita porque concentran a todos los alumnos que cursan religión a una hora concreta y esto hace la visita más cómoda, mientras que otros no pueden hacerlo y el obispo debe ir a las horas de la asignatura de religión de cada curso», indica Soliva, quien anuncia que la intención del Obispado es reunirse con los responsables de la dirección territorial de Educación y los servicios de Inspección para recodarles la legalidad que envuelve la visita del obispo a los centros educativos y que está recogida en los acuerdos entre la Iglesia y la Generalitat Valenciana.
«Queremos defender el derecho de los cristianos y para ello pediremos una reunión con la administración educativa al objeto de que ésta traslade a las direcciones de los centros que la visita del obispo no puede ser objeto de la opinión de la dirección ni convertirse en objeto de debate en ningún órgano escolar», apunta Soliva, insistiendo que el objetivo es deshacer este malentendido y poder visitar posteriormente a los centros educativos que ahora han expresado su rechazo tras la negativa que dio el claustro a la petición cursada por los profesores de religión. El delegado de Enseñanza del Obispado de Segorbe Castellón alude a los convenios firmados entre el Obispado y la Generalitat Valenciana a este respecto así como los acuerdos marcos a nivel estatal estipulados en torno a la asignatura de religión.
Por su parte, responsables de la Consellería de Educación han precisado que «hasta el momento no se ha recibido ninguna queja por parte del Obispado de la Diócesis Segorbe Castellón en este sentido», recordando también que cualquier persona ajena al colegio debe solicitar su entrada al centro educativo para que lo autorice el Consejo Escolar y fijar así una programación general.
Fuente: El Mundo “Castellón al Día”. CARMEN HERNÁNDEZ
Lo primer que tenia que fer es llevar la religió de tots els coletges.
Vivimos en un Estado laico, de traca que se compare a un inspector entrando en un colegio a trabajar con un Obispo. El que quiera religión que vaya a la iglesia.
Pero bueno, en algo tienen que poner Ustedes el grito en el cielo.
Querido anónimo/a: La única amenaza al estado aconfesional son los sermones que profieren ciertos miembros del bipartimo durante los plenos municipales. Ah! y el Viacrcucis de los conductores causado por la ampliación del mercado. Un saludo/a
Colegios públicos que niegan la entrada al obispo y colegios diocesanos que abren sus puertas a la secularización. Apañadicos estamos.
Pero sí que está permitido que dos concejales del ayuntamiento de Segorbe se presenten en el colegio público, sólo en ese, y se dediquen a repartir entradas gratis; que de gratis no tienen nada más que el nombre, porque las pagamos todos los segorbinos.
Pero claro, lo que hace el obispo es proselitismo y ¿lo que hacen estos concejales, qué es?.
Que persecucion A la iglesia ?