La primera semana de competición oficial para los equipos de la Escuela de Futsal “La Esperanza” del CDFS Segorbe dejó un balance de emociones encontradas. Cuatro partidos marcaron el inicio de la temporada, con resultados que reflejan el esfuerzo, la ilusión y los retos de los jóvenes jugadores de la escuela segorbina. Entre victorias contundentes y derrotas ajustadas, los equipos demostraron garra y compromiso en cada balón disputado.
El equipo cadete Funeraria Robles abrió la liga con un recital de goles en casa. Enfrentándose al Bisontes Castellón FS, los chicos de Segorbe se impusieron con un contundente 10-2. Desde el pitido inicial, el equipo mostró su superioridad, combinando intensidad defensiva con un ataque vertiginoso que desarboló a su rival. Esta victoria no solo supone un arranque soñado, sino que envía un mensaje claro: el Cadete Funeraria Robles está listo para pelear por todo esta temporada.
Por su parte, el Infantil Mutua Segorbina tuvo un debut más complicado. En su primera salida del curso, los amarillos visitaron la pista del L’Alcora FS, donde cayeron por un ajustado 2-1. A pesar de la derrota, el equipo mostró carácter y peleó hasta el final, dejando buenas sensaciones en un encuentro que pudo decantarse para cualquier lado. Los jugadores regresaron a Segorbe con la cabeza alta, sabiendo que tienen margen de mejora para los próximos desafíos.
En la categoría benjamín, el equipo Espafibrac protagonizó una actuación estelar en su desplazamiento a Vila-real. Los más pequeños de la escuela se enfrentaron al Club Vila-Sport FS y se llevaron una victoria aplastante por 2-10. Con un juego alegre y efectivo, los benjamines demostraron que, a pesar de su juventud, tienen calidad de sobra para competir al más alto nivel. Este resultado refuerza la ilusión de un grupo que promete dar muchas alegrías esta temporada.
Menos fortuna tuvo el Alevín Sprint, que cayó en casa por 3-6 ante el CFS Navarti Onda. A pesar del resultado, los locales ofrecieron un gran espectáculo y plantaron cara a un rival sólido. Los chicos del Sprint merecieron más, pero pagaron caro algunos errores defensivos. Sin embargo, la actitud y el despliegue físico del equipo dejaron claro que este grupo tiene potencial para revertir la situación en los próximos partidos.
La Escuela “La Esperanza” del CDFS Segorbe cierra su primera semana de competición con dos victorias y dos derrotas, un balance que refleja la intensidad de la liga y el espíritu competitivo de sus equipos. Con el Cadete Funeraria Robles y el Benjamín Espafibrac liderando el camino, y el Infantil Mutua Segorbina y el Alevín Sprint decididos a mejorar, la temporada promete emociones fuertes para los aficionados del futsal segorbino. La próxima jornada será una nueva oportunidad para que estos jóvenes talentos sigan creciendo y demostrando su pasión por el deporte.
¡Forza Segorbe!

