El PSOE, Partido Republicano y Podemos se negaron a aprobar una moción presentada por el Partido Popular de Segorbe en la que se solicitaba la derogación del articulo de la ley que exige el segundo médico en todos los festejos taurinos celebrados en nuestras calles.
En opinión de los populares segorbinos: “esta medida impulsada por Compromís y Podemos de la Comunidad Valenciana es una forma de acabar paulatinamente con la fiesta y de desprecio a todos lo que representa España, sus costumbres y tradiciones. En definitiva, es una tradición, un proyecto que nos une y nos identifica como sociedad”.
Con esta aptitud se demuestra la hipocresía de la izquierda en Segorbe y el posicionamiento de perfil en todos los asuntos, especialmente en los taurinos que afecta a Segorbe y a la gran mayoría de municipios de la Comunidad Valenciana. De hecho, en el pleno de Les Corts se aprobó aplazar durante dos años más la decisión de incluir un segundo médico en los festejos de bous al carrer que ni de lejos contentó a los aficionados ni al PP, que solicitaba la derogación y no la moratoria. La decisión viene a aplazar el problema, pero no a solucionarlo. Por tanto, no descarta su futura inclusión en la normativa de espectáculos dentro de dos años.
El Partido Popular no ha propiciado la exigencia de un segundo médico todo lo contrario han sido socialistas, Compromis y Podemos (la izquierda) los que han aprobado esta ley en las Cortes Valencianas que demuestra la falta de programa y estrategia política.
En opinión de los populares de Segorbe “la izquierda siempre tiende a la tergiversación de la verdad, porque es su sello. En este caso es la izquierda en las Cortes Valencianas quién aprobó la exigencia de un segundo médico y que ahora quiere aplazar la problemática en lugar de ofrecer una solución al amplio colectivo de aficionados taurinos.
Ni la Sra. Sebastián ni el alcalde de Segorbe manifiestan claramente su posición en este asunto taurino por el que los segorbinos y segorbinas demandan una posición clara, tal vez sea porque deben asumir y hacer propios las directrices que les envían desde sus grupos parlamentarios en Les Corts Valencianes. Nadie del bipartito de izquierdas apoya la derogación de este pernicioso articulo de una ley que va en contra de la fiesta taurina.
“La izquierda lleva muy mal el respeto por las costumbres y tradiciones de nuestros pueblos, mal que les pese, no se entiende nuestra sociedad, sin toros y sin iglesia -recordemos que recientemente dos colegios de Castellón han rechazado recibir la visita del Obispo de Segorbe-Castellón-. Los que mandan ahora intentan destruir todo. El PP se ha quedado solo en la defensa de las tradiciones y costumbres de la sociedad. La izquierda no se atreve a prohibir los toros, aunque en algún municipio y pedanía ya lo han hecho, y lo que intentan es ir ahogando progresivamente a los que piensan diferente” han comentado miembros del Grupo Municipal del Partido Popular.
Desde el Partido Popular de Segorbe exige a la izquierda de Segorbe que deje la hipocresía y la tergiversación pues la Ley que exige un segundo médico en los toros de calle que fue aprobada por la izquierda valenciana.
En Segorbe, los miembros de la izquierda siempre se muestran de perfil mientras que la posición del PP Segorbe es clara: no al segundo médico en los festejos taurinos que supondría el sobrecoste en muchos espectáculos que no podrían celebrarse.
A este desgobierno le mola el intervencionismo en la vida de las segorbinas y segorbinos. Sobre todo si es gratis, si no le representa un esfuerzo inversor.
Pero en Segorbe algo está pasando porque los que tenían que estar tristes están contentos y los que tenían que sentirse satisfechos andan turbados, contritos, intranquilos. Eso se parece mucho a una decepción.
¿Será que el alcalde no tiene manera de convencer a nadie en Segorbe, no ha dado una palabra que no haya incumplido; como él mismo anunció con toda su falaz solemnidad inicial. A menos que la vergüenza también sean algo discutido y discutible?.
En eso hay que admitirle a nuestro alcalde una rocosa coherencia, una notable determinación en la constancia, una manifiesta voluntad de estilo; este hombre no se defrauda nunca a sí mismo. Ni siquiera ante el espejo moral de una causa sin más horizonte que el olvido, camino de la oscuridad del túnel de la Historia.
La gente al final acaba presa de su propia biografía.
A mi entender, El bipartito es la punta del iceberg de una crisis político-institucional, motivada por diversos factores. Convendría que, con honestidad, sus miembros reconocieran las limitaciones y sus causas, ostentando esa transparencia que, hasta ahora, solo ha resultado ser una promesa interesada. Lo intolerable, a mi juicio, es que sigan intentandonos vender, cual buhoneros trasnochados, la imagen de un gobierno social, inclusivo, de igualdad de oportunidades o de gestión eficaz. Al parecer, además de sufridos nos creen tontos.
El poder se puede ejercer con maldad o con nobleza, con rudeza o con elegancia, con fruición o con desapego, pero lo que no se puede es dar la sensación de que te supera.
Y menos aún está permitido en política ofrecer la impresión de que el verdadero poder lo ejercen otros, lo que convierte al gobernante en el trasunto de una marioneta. Ésa es exactamente la imagen que lleva tiempo reflejando Magdalena en el espejo de una alcaldía prestada: la alegoría de un muñeco cuyos hilos sostienen otras personas cercanas en los asientos municipales.
Un alcalde-rehén de una coalición, agarrado desesperadamente a la mitad del poder. A la mitad de la mitad, porque también es un clamor público que está a la greña con su propio partido.
Un gobernante que no puede gobernar libremente debe irse.
Curiosa democracia ésta en la que la verdad parece patrimonio de sus elementos menos recomendables. Porque el teórico régimen de participación pública se ha convertido en una ciénaga de ocultaciones, medias verdades, mentiras completas o simplemente humo retórico. Ya nadie se cree nada.
Hace varios años que Rubalcaba dijo aquello tan célebre de que «los españoles merecemos un Gobierno que no mienta». Sigue siendo válido, a todos los efectos en Segorbe, pero conviene añadir que la ocultación, o la pasividad ante la ausencia de claridades, es una forma de mentira. Y no de las piadosas.
Uno de los derechos principales que asisten a los ciudadanos de una democracia es el de ser gobernados por aquellos que resultan elegidos en la contienda electoral conforme a un programa de actuación y dirigencia.
Pero… ¿qué pasa cuando ese derecho no se ejerce por falta de capacidad de los gobernantes escogidos, por inacción, desistimiento o inepcia de quienes han sido llamados a ejercer la responsabilidad pública en el Ayuntamiento?
Esa es, exactamente, la sensación que ahora mismo sentimos y padecemos muchos ciudadanos de Segorbe, sorprendidos ante la falta de rumbo de un Ayuntamiento ajeno a los problemas reales de la población segorbina.
Mientras crecen los conflictos dentro y fuera de las paredes y ventanas cerradas del Ayuntamiento, unos desaprensivos aliados, cínicamente llamados Segorbe Participa, aprovechan el vacío de poder, la sumisión de los socialistas para subirse a las barbas del respeto público y proferir amenazas, bravatas o retos «aventureristas» y desalmados. Con esa clase de gente conviene estar en desacuerdo. Por decencia, más que nada.
Rafael Magdalena Benedito ofrece ahora mismo la imagen de un dirigente sobrepasado por los acontecimientos, y encima la Generalitat nos chulea, nos engaña, nos desprecia, desmantela instituciones benéficas centenarias.
¿Pero… qué está pasando aquí?. Lo que está pasando es que para nuestra desgracia tenemos un entrenador en apuros que ha elegido mal la alineación y la táctica. La de un equipo de gobierno, con perdón por lo de gobierno, sin proyecto que trata de suplir esta carencia con algo peor: un programa desquiciado que no responde a los verdaderos problemas de una población (personas) perpleja y asombrada por lo que está pasando en Segorbe.
Es decir, un timo a la voluntad política de los ciudadanos, un engaño a los ciudadanos que fueron a votar sin ser advertidos de tales despropósitos. Y por ello, los segorbinos tenemos un cabreo de aquí te espero porque cunde el miedo a no saber adónde vamos, porque todo apunta a que cuando existen muchas posibilidades de que ocurra un desastre, lo más lógico es que en efecto acabe ocurriendo. Además de los que ya han ocurrido y que no podemos ni debemos olvidar.
ENHORABUENA. Una úlcera más para la izquierda de nuestro pueblo.
Nadie debemos bajar la guardia, pues, ante un nacionalismo montaraz ni ante un populismo falsamente progresista que ignora las tradiciones de sus propios antecesores.
España no es un concepto de derechas ni monárquico, también lo fue en el pasado de izquierdas y republicano, aunque una parte de la nueva política nacional y otra de la vieja política nacionalista de siempre lo olviden por ignorancia o por interés.
Leed por favor lo que esta gentuza está haciendo (son sólo unos pocos ejemplos de lo que tenemos actualmente):
-El alcalde socialista de Villena impone en el pueblo «El Día del Orgasmo Femenino».
-Condenado un concejal de Compromís por dar un manotazo y llamar payasa a la alcaldesa de Benicull.
-Para Joan Ribó, alcalde de Valencia por Compromís afirma que el “verdadero” símbolo del progreso es caminar.
– Un alto cargo del Consell, máxima autoridad en materia de Empleo de la Comunidad Valenciana, compara a la número 2 del PP con un “chimpancé”.
-El Ayuntamiento de Castellón envía una carta a los padres para ‘valencianizar’ los apellidos de sus bebés.
-En Segorbe los jueves se corta la calle principal de paso de vehículos porque a la señora concejala le da la real gana. Una persona con su vehículo se encuentra que al cortar la calle Colón 200 metros, para ir de la calle Castellón a la calle de la Esperanza tiene que dar un rodeo de 5 kilómetros por la Tebaida, ya que la calle Santo Domingo lleva cortada varias semanas.
SEÑORAS Y SEÑORES DEL DESGOBIERNO REGIONAL Y MUNICIPAL, YA ESTAMOS HARTOS.
FIRMADO: «LAS PERSONAS».
Lo que hay que hacer de una vez por todas es que cuando en Mayo del próximo año lleguen las elecciones municipales y autonómicas, mandar a toda esta cuadrilla a sus casas y a ver si de una vez aprendemos y no los dejamos gobernarnos con esa ideología que quieren imponer.
A su casa, que no vuelvan y que nos dejen en paz.