A un día de que arranquen las fiestas de Segorbe y que el Pabellón Multiusos de Segorbe albergue uno de los conciertos de las fiestas patronales, el bipartito que (des) gobierna el Ayto de Segorbe, mantiene en un deplorable y peligroso estado las aceras de los alrededores.
Maderas, tachas, astillas… son los obstáculos que se encontrarán todos aquellos segorbinos y visitantes que acudan a los concierto, verbenas o espectáculos que hay en el recinto.
Sería aceptable o comprensible este estado de la vía pública si fuera reciente, pero es que los vecinos que transitan habitualmente por la zona para acudir al Hospital, al Pabellón o a la Piscina Climatizada lo llevan sufriendo semanas o incluso meses.

Nuestra ciudad está en manos de una persona egocéntrica. Así esta todo. Una ciudad abandonada por donde lo veas.
Es cierto, Magdalena trajo un cambio de época: ¡entramos en la “ineptocracia”!
Hoy utilizo la palabra “ineptocracia” porque, aunque no figura todavía recogida en el diccionario de la RAE, alude a una realidad política tan clara en nuestros días que no hay que descartar que dicho término acabe siendo de uso habitual en nuestra lengua.
La “ineptocracia” es una palabra de origen francés (“inaptocratie” o “ineptocratie”) cuya composición alude al poder de los ineptos o incapaces. Su creación se atribuye, no si discusión, al escritor Jean d’Ormesson y viene usándose en Francia, desde comienzos de este década, con el siguiente significado:
“Ineptocracia: sistema de gobierno en el que los menos capaces de gobernar son elegidos por los menos capaces de producir y en el que los otros miembros de la sociedad menos aptos para procurarse su sustento son obsequiados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y la riqueza de unos productores en número descendente”.
Y es que, según algunos autores franceses, la “ineptocracia” vendría a ser una especie de consecuencia de las cuatro operaciones matemáticas que aprenden en la escuela primaria, desde niño, los de izquierdas: la subida de impuestos, la reducción de los beneficios, la multiplicación de los funcionarios e inmigrantes, y el reparto del trabajo.
La verdad es que si analizamos con cierto detenimiento lo que ha venido sucediendo desde que Magdalena & Cia. arribó al Ayuntamiento, no hay que ser excesivamente crítico para calificar la “época Magdalena” como un ejemplo típico de “ineptocracia”.
En efecto, los perdedores de las elecciones, compuestos por los menos capaces de producir, eligieron alcalde al menos capaz de gobernar.
No serán pocos de ustedes los que se pregunten por el futuro que nos espera bajo este sistema de la “ineptocracia”. No soy adivino, pero pienso que el “ineptócrata” Magdalena tiene tanto gusto por el poder que todo apunta a que tratará de hacernos creer que Segorbe está atravesando la mejor y más próspera época de su historia.
En cualquier caso, la experiencia indica que también esta “nueva época” tendrá su final, porque como dijo Margaret Thatcher “el socialismo dura hasta que se termina el dinero de otros”.
En cualquier caso, pronto volverá a estar en manos de los electores decidir si prolongan la época de la “ineptocracia” u optan porque gobiernen los que mejor administran los recursos públicos.
Este comentario es verdaderamente interesante, de ésos con los que habría que restregarles la cara.
Yo tengo claro una cosa “de donde no hay-no se puede sacar” o sea-como el Bipartito segorbino no tiene vergüenza- ni la ha conocido.. todo le da igual.
¿Los comentarios de esta web se publican también en otro tipo de comunicación cómo Facebook?. No tengo ni idea y me gustaría saberlo ya que los hay muy buenos y, pienso, que deberían ser conocidos por el mayor número posible de personas. Es muy importante.
Ya era hora de que alguien lo dijera.
¡Más claro, agua!
Inteligente y elegante.
Vergomnzoso el estado general de Segorbe. Me he quedado atónito.
No vuelvo nunca más.