El Seminario de Segorbe acogió este lunes 15 de junio la inauguración del rastrillo solidario organizado por Manos Unidas Segorbe, una iniciativa que permanecerá abierta hasta el próximo 1 de julio con el objetivo de recaudar fondos para los proyectos de la organización en su lucha contra el hambre y la pobreza.
El acto de apertura contó con la presencia de las Reinas de las Fiestas, Noelia Simón e Isabel Moya, que fueron las encargadas de cortar la cinta inaugural. También asistió el concejal de Fiestas y Servicios Sociales, Ricardo Pascual, junto a representantes de asociaciones segorbinas. Como es tradición, la bendición del rastrillo fue realizada por el deán de la catedral-basílica y párroco de San Pedro, Federico Caudé.
El rastrillo, ubicado en el Seminario de Segorbe con acceso por la calle Colón, ofrece durante estas semanas ropa, objetos de hogar, libros, juguetes y otros artículos de segunda mano. Todo lo recaudado con las ventas se destinará a los proyectos que desarrolla Manos Unidas.
El horario de apertura será de lunes a domingo en dos turnos: por la mañana, de 11:00 a 13:00 horas, y por la tarde, de 18:00 a 21:00 horas.
La responsable del equipo territorial de Manos Unidas en Segorbe, Teresa Torres Cuevasanta, animó a la ciudadanía a acercarse al rastrillo y colaborar con esta causa. “Os invitamos a pasar por este rastrillo solidario, preparado con mucho cariño y esfuerzo de un grupo que desea aportar un granito de arena para un mundo que necesita de nosotros”, señaló.
La organización invita también a participar mediante la donación de objetos que puedan tener una segunda vida. El lema elegido para esta actividad resume su finalidad: “Pequeños gestos, grandes cambios”.
Durante la inauguración, Teresa Torres explicó además la campaña de Manos Unidas para 2026, titulada «Declara la guerra al hambre». A través de esta campaña, Manos Unidas apoya proyectos relacionados con el desarrollo rural, la educación, la protección de mujeres y niñas, la sostenibilidad, el acceso al agua y saneamiento, el fortalecimiento de la sociedad civil y la ayuda humanitaria en zonas afectadas por conflictos.
Manos Unidas este año dedicará íntegramente la cuantía obtenida con las compras de su rastrillo benéfico, al proyecto de capacitación profesional de jóvenes para su acceso al mercado laboral en Hwange, en Zimbabue.
Esta campaña centrada en la zona más empobrecida del país, con un 85,7% de su población en situación de pobreza y un desempleo cercano al 90% persigue financiar un nuevo taller de carpintería y mecánica en el que 120 jóvenes al año se formen en un oficio que les permita montar su negocio y quedarse en su tierra con prosperidad.

