El Teatro Serrano acogió el acto de celebración del primer aniversario del programa CAFO Alto Palancia, que acerca actividad física especializada a pacientes oncológicos de la comarca. El evento, impulsado por la Junta Local de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) de Segorbe y la Cátedra de Actividad Física y Oncología «Fundación José Soriano Ramos» de la Universitat Jaume I (UJI), combinó música, danza y literatura en un homenaje a los pacientes y a las instituciones y empresas colaboradoras.
Lola Navarrete, presidenta de la Junta Local AECC Segorbe, abrió el acto evocando su relación con el teatro. «Hoy quería que estuviese bajado este telón porque me recuerda los sueños que me evocaba cuando venía a ver películas aquí», dijo. Lo comparó con una metáfora de la vida: «Pase lo que pase, siempre tenemos la oportunidad de pincelarla para que sea lo que queremos que sea».
Navarrete explicó cómo las juntas locales de la AECC se propusieron acercar servicios a los pacientes. El proyecto más ambicioso fue el acuerdo con la cátedra de la UJI, que se firmó hace un año con el apoyo del Servei Valencià de Salut. CAFO ofrece un servicio gratuito gracias a las aportaciones de instituciones, asociaciones y empresas.
«Es el “cuenta conmigo” y el “todos a una” de las que nos sentimos orgullosos», señaló. Los protagonistas fueron las alcaldías, fundaciones, asociaciones, empresas y, sobre todo, los pacientes que compartieron su experiencia y gratitud.
Testimonios de pacientes
Mª José Guillén relató su proceso tras el diagnóstico. Llamó «el pétalo» a su enfermedad para afrontarla. Se centró en el ejercicio físico: «La cátedra transformó la incertidumbre y el miedo en un escenario dinámico y lleno de vida». Cada sesión fue terapéutica, tanto física como emocional. Dedicó el baile posterior a su madre, sus tías Leonor y Fina y a todas las mujeres del programa.
Lu, paciente y presentadora, destacó que CAFO va más allá del ejercicio: «Hablamos de salud, acompañamiento, calidad de vida, comunidad y esperanza». Invitó al escenario al director de la cátedra, Eladio Collado.
La visión científica y el origen del proyecto
Eladio Collado recordó que el ejercicio físico es el tratamiento no farmacológico más eficaz contra los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos y para mejorar su tolerancia. CAFO opera en ocho sedes de Castellón con capacidad para cerca de 400 pacientes. En Segorbe, el impulso vino de las propias pacientes: «Aquí no empezamos nosotros. Aquí empezasteis vosotras», dijo. Agradeció a Lola Navarrete y Maricruz por su empuje, a las autoridades, entidades y empresas, y especialmente a los pacientes: «Sois vosotros quienes dais sentido a nuestro trabajo».
Reconocimientos y apoyo institucional
Se entregaron obsequios a las entidades colaboradoras: Dulces La Cartuja, Mutua Segorbina, Sabores con tradición, Papas Maribel, Puertas Álvarez, Departamento de Salud de Segorbe, Farmacia María Teresa, Cooperativa de Viver, Auto Espadán, Dies, Fundación Bancaja, Viveros Más de Valero, 1880, Hierros Morro, Rodolfo y Ventura, AC, Anima Arquitectura, Asociación Española Contra el Cáncer y Mancomunidad Alto Palancia. Se agradeció también a quienes no pudieron asistir.
La alcaldesa de Segorbe, María Carmen Climent García, agradeció a los profesionales y colaboradores. «Este proyecto supone un antes y un después», afirmó. El Ayuntamiento ha apoyado la iniciativa desde el principio y se comprometió a seguir haciéndolo. Rindió homenaje al valor de los pacientes y pidió que más ayuntamientos, asociaciones y empresas se sumen.
La historia del elefante y el himno
Collado presentó la imagen de una gimnasta levantando un elefante, símbolo de la fatiga creado por Anca Balaj, paciente fallecida en noviembre. Esa imagen se convirtió en emblema de CAFO. Junto a Anca, nació la idea del himno «Canvi de sol, canvi de món», compuesto por Natxo Ruiz. La banda de Natxo Ruiz, Roberto Gontán y Carlos Álvarez interpretó «La tendresa», «Qué bonita la vida» y el himno dedicado a Anca.
El libro “La chica más valiente”
Lu presentó a Majo de la Concepción y al editor David Díaz Mundía, también paciente de CAFO. Majo explicó que escribió relatos cortos durante el tratamiento, en salas de espera, como forma de liberar emociones. «Escribir fue un acto de valentía y transformador», dijo. El libro incluye ilustraciones y códigos QR con las canciones que la acompañaron. Relató cómo el diagnóstico llegó el 28 de diciembre de 2023 y cómo decidió elegir la actitud que menos le doliera. Destacó el apoyo de familia, amigos y CAFO: «Es familia».
David coincidió en que el programa crea comunidad más allá del ejercicio.
Intervención de Maricruz y testimonios
Maricruz, fisioterapeuta y paciente, contó su propio diagnóstico y cómo impulsó junto a la AECC la llegada de CAFO. Hay 41 pacientes inscritos que entrenan los martes y jueves. Agradeció al entrenador Mar y mencionó la actividad de Dragon Boat con el equipo de las Dragonas.
Varios pacientes intervinieron brevemente. Carmen, superviviente de cáncer de mama; Mary, con cáncer de cérvix; un paciente con cáncer de próstata; y Lucía Martínez destacaron las mejoras físicas y el apoyo emocional. «Nos ha dado vida», dijo Lucía. Todos agradecieron a las entidades y al Ayuntamiento.
Cierre
Lu cerró el acto: «CAFO también es mi familia. Esperamos juntos seguir haciendo historia». El evento mostró cómo un programa de actividad física se ha convertido en un espacio de apoyo y comunidad para los pacientes oncológicos del Alto Palancia, con el respaldo de instituciones, empresas y las propias personas afectadas.
