-
PSOE Y SP VOTAN EN CONTRA DE LA MOCIÓN DE URGENCIA PRESENTADA POR EL PP EN LA QUE SE PEDÍA «LA REPROBACIÓN Y DIMISIÓN AL CONSELLER MARZÀ POR SEGUIR CON SU COMETIDO DE CHANTAJE LINGÜÍSTICO ILEGAL»
-
EL EQUIPO DE GOBIERNO SIGUE LAS DIRECTRICES DE SUS CONSELLERES AUTONÓMICOS Y DAN LA ESPALDA A LOS NIÑOS DE SEGORBE Y DEL ALTO PALANCIA.
-
MAGDALENA Y LOS SUYOS APOYAN EL DECRETO ILEGAL QUE DISCRIMINA A LOS NIÑOS CASTELLANOHABLANTES.
En el pasado pleno ordinario celebrado el 2 de agosto el Grupo Municipal Popular de Segorbe presentó tres mociones de urgencia que versaban sobre temas importantes y que necesitaban ser valorados por el Pleno para no agotar plazos y tomar las medidas necesarias con la mayor brevedad posible. Una de esas mociones fue referente a la anulación del decreto lingüístico que pretendía implantar el gobierno valenciano en el próximo mes de septiembre y, tras varias suspensiones cautelares, fue anulado por el TSJ el 28 de julio.
La reacción del gobierno valenciano, muy lejos de acatar el auto, fue responder con la intención de dar continuidad a su proyecto de adoctrinamiento ideológico, más conocido como chantaje lingüístico, que toma como víctimas a los niños que habitan en zonas castellanohablantes. A éstos les niega el estudio del inglés, la titulación en lengua extranjera, así como incentivos económicos a sus centros escolares y profesorado. El carácter urgente de la moción se alegó con el azote legal de los tribunales a la Consellería de Educación, la cual anula dicho modelo lingüístico y su implantación en el nuevo curso escolar que apenas empezará en unas semanas, y la intención continuista de Marzà y los suyos. Esta situación de caos y desconcierto lleva a miles de familias a no saber qué va a ser del futuro educativo de sus niños, no saber el modelo lingüístico que se va a desarrollar y no saber si la matriculación de los escolares tendrá validez alguna.
Los concejales del GMP pidieron al equipo de gobierno de Segorbe aunar esfuerzos y trabajo para instar al Consell a tomar una serie de medidas conjuntas acordadas en el Pleno, tal y como apuntó la edil popular Estefanía Sales: «la moción presentada desde el GMP, no tiene otro cometido que reprobar al conseller Marzà, instar al Consell para que cumplan el auto emitido por el TSJ, el cual paraliza el decreto de chantaje lingüístico, y defender a los niños y familias de las zonas de habla castellana, como Segorbe y demás municipios del Alto Palancia. En definitiva, defender a nuestras familias, vecinos y amigos». Ante la exposición de los motivos el equipo de gobierno de mantuvo impasible y no mostró acercamiento de posiciones con los concejales populares ni con los segorbinos al reforzar, como venían haciendo durante estos meses, la posición sectaria del Consell. Por su parte, Sales, lamentó que la moción fuera desestimada y votaran en contra de la urgencia de la misma: «el rechazo hacia la moción denota el poco interés que tienen hacia los segorbinos y la educación de los niños, pues se han posicionado una vez más del lado del chantaje lingüístico (…), ustedes hace unos meses, y con la concejala Mercedes Pérez al frente del área educativa, decían que no sólo era un borrador y que no siguiéramos creando alarma social, pues bien, ahora, a escasas semanas de comenzar el curso 2017-2018 hay un auténtico caos educativo (…)»
El grupo popular en las Cortes Valencianas ha solicitado la comparecencia en la Diputación Permanente de la vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, para «dar la cara por el fracaso de su proyecto social» y explicar «la parálisis» de la conselleria en la gestión de centros de menores, de la tercera edad y de enfermos de salud mental.
Sobre el decreto de plurilingüismo, la diputa del Partido Popular María José Catalá, ha afirmado que es «inaudito» que los padres «desconozcan el modelo lingüístico que van a recibir sus hijos a menos de un mes para el inicio del curso» y también ha pedido la comparecencia del actual titular, Vicent Marzà, ante la nulidad del decreto sobre plurilingüismo porque considera «increíble» que a finales de agosto «no se sepa qué asignaturas se van a vehicular a cada lengua oficial y en qué proporción en lengua extranjera».
Por otra parte, Catalá ha criticado el «silencio» de Compromís respecto al Pacto Antiterrorista y ha instado a esa formación a aclarar si lo va a respaldar o no. «Nosotros pensamos que están muy calladitos; vimos al señor (Joan) Baldoví en la primera reunión, pero la verdad es que no sé si van a respaldarlo o no y me gustaría saberlo», ha dicho Català.
«Lo que veo es que en Compromís hay mucho silencio sobre esto; si no lo van a respaldar, que lo digan», ha insistido la diputada del grupo parlamentario popular.
Respecto al tema educativo y respecto al tema del Pacto antiterrorista, en Segorbe tenemos el ejemplo de la actitud despótica, maleducada y odiosa que emplea la señora Yolanda Sebastián, mas conocida por las «personas» de Segorbe cómo la comisaria política de Mónica Ultra. En el último Pleno tuvimos un buen ejemplo de su postura cuando la concejala del Partido Popular propuso una Moción para designar una calle a una víctima del terrorismo llamado, ni más ni menos, Miguel Angel Blanco.
Las «personas» seguimos tomando nota Yolanda. Ahora para los toros nos traes a tu jefa al palco y ya con eso acabas de rematar a los ciudadanos de Segorbe; bueno, sólo falta que nos mees encima. Hasta pronto «guapísima», nos vemos en alguna procesión.
Los burgueses son eficaces para frecuentar el Liceo, organizar Jocs Florals, catar cava o diseñar països que nunca existieron; pero nunca para gestionar la educación pues proyectan en el sistema sus caprichos más superfluos y peregrinos, procurando convertir a los miembros de la comunidad educativa en sus serviles criados.
Prueba de ello es el modelo lingüístico de Marzá, fruto del aburrimiento rancio de los despreocupados numerarios de Cumprumis, verdaderos vestigios vivos de aquella burguesía que, en su larga ociosidad, normalizaba dialectos para convertirlos en la llengua nacional.
La superficialidad de estos petimetres de asamblea no tiene límites y por cumplir el primer paso que les lleve a alcanzar sus inalcanzables delirios nacionalistas alteran la organización educativa, demostrando cuál es su vital preocupación: que las proletarias comarcas del Palancia, los Serranos, el Vinalopó, etc. hablen de una puñetera vez la llengua de la millor terreta del món para que sean, por fín, territorio nacionalizable.
No basta el auto de TSJ, que es obviados por nuestros altivos burgueses.
No basta saber que su modelo sea a todas luces discriminatorio. Cuestión de clase, pensarán.
No basta que la imposición del valenciano provoque el despido de 1.300 profesores.
Un capricho es un capricho, como la pela es la pela -se dirán-.
Nada es suficiente para que rectifiquen y se percaten del pésimo trato que están dando a la educación.
En cambio, todo esto es más que suficiente para que conviertan esta comunidad en la traca final de un país de pandereta.
¡Senyor, pirotècnic pot començar la mascletà!
Lo de Segorbe es de traca pues han pasado tres responsables de educación y los tres han pasado del tema. La señora Pérez en el congelador, ya veremos si se descongela, el Superman del alcalde pasando del tema y el estudiante como no sabe nada pasando. Así que los niños de Segorbe abandonados por los representantes locales. Y no se inmutan, ni la congelada, ni Superman ni el que no le va el tema.
Todos los problemas son problemas de educación.
Los padres tienen la libertad de escoger la que consideran es la mejor escuela para cada uno de sus hijos. La educación ya no puede ser de propiedad exclusiva del estado.
La gente educada es fácil de gobernar, pero difícil de esclavizar, y eso no le gusta nada a la izquierda política.
La opción, por lo tanto, está entre una «educación» para la «domesticación» y una educación para la libertad. Una sociedad debe cuestionarse seria y hondamente qué tipo de educación quiere proveer a sus gentes y qué tipo de ciudadanos quiere. ¿Esclavos bien educados o seres humanos libre pensadores?. Jamás debemos permitir la educación como una experiencia en la cual los niños deban ser reprimidos por una especie de dictadura nacionalista.
La invasión cultural, indiscutiblemente enajenante, realizada discreta o abiertamente, es siempre una violencia en cuanto violenta al ser de la cultura invadida, que o se ve amenazada o definitivamente pierde su originalidad.
Pensemos, reflexionemos y decidamos. Estamos en nuestro derecho y en nuestra obligación.
La gente que les compró la moto, ahora que se den cuenta a donde nos han llevado.
Hay que ser muy ingenuo para esperar nada bueno del Magdalena y de la Yolanda, son mala gente. No es ninguna novedad, ya se sabía pero algunos no quisieron verlo, les cegó la venganza.