La Sala Camarón del Centro Cultural de Segorbe acoge la exposición “Manolo Boix, Serie Germanías” que ha sido inaugurada esta tarde. El acto ha contado con la presencia del artista, Manolo Boix, acompañado de su hija; el Director General del Instituto Valencià de Cultura, Abel Guarinos Viñoles; y la Concejala de Cultura, Marisa López.
Esta exposición de pinturas se enmarca en el Año Vicent Peris, que desde los meses de julio a octubre conmemoran los 500 años de la muerte del capitán general agermanado nacido en Segorbe. La actividad está organizada por el Instituto de Cultura Alto Palancia (ICAP) y el Ayuntamiento de Segorbe, contando con la colaboración de la Fundación Mutua Segorbina. La exposición, comisariada por Francisco J. Guerrero Carot, podrá visitarse hasta el 28 de octubre, los viernes, sábados, domingos y festivos, en horario de 18.00 a 20.00 horas.
La Serie Germanías se compone de ocho dibujos a tinta china y un gran díptico de carbón sobre lienzo, acompañados cada uno de ellos de un breve relato del escritor Josep Lozano.
Manolo Boix (l’Alcúdia, 1942) es un artista contemporáneo valenciano con reconocimiento internacional en el campo de la pintura, la escultura, la obra gráfica y la ilustración, siendo uno de los introductores del nuevo realismo en España en los años 1960. Premio Nacional de Artes Plásticas en 1980. Su figurativismo y trazo preciosista ya es parte del imaginario de los valencianos. Desde sus famosas representaciones de Tirant lo Blanch o las Germanías y el diseño de prácticamente todas las portadas de la discografía de Al Tall, hasta los cientos de iniciativas culturales públicas y privadas que ha ilustrado, sus obras lo han convertido en uno de los principales cronistas gráficos de la realidad cultural de la Comunidad Valenciana.
Manolo Boix tenía 36 años en el año 1978 cuando pintó la serie dedicada a las Germanías, una edad quizás un poco menor que la que debió tener Vicent Peris cuando murió defendiendo sus ideales. Boix, atraído por la historia de los valencianos, había leído en la crónica de Jeroni Sòria el relato de la muerte del líder radical de los agermanados. El pintor quedó impactado por la valentía de aquel hombre y trató de imaginar cómo sería su expresión, su mirada, sus gestos… No es la única vez que Manolo Boix proporciona rostro a figuras populares, históricas o legendarias. A lo largo de su trayectoria artística lo volverá a hacer con el Tirant lo Blanch, Ausiàs March, la familia Borja, o Joan Baptista Basset, general del ejército maulet. En todos estos casos, Boix vuelca toda su capacidad artística en facilitarnos una imagen que concentre las características de cada personaje, las circunstancias en que vivió y, en su caso, las descripciones que de ellos nos han llegado: sus ambiciones y temores, cualidades y carencias, virtudes y defectos, valentía y sufrimiento, gozo y humillación, triunfo y derrota. En definitiva, intenta captar el alma del personaje y plasmarla en el retrato, ayudándonos así a preservar la memoria de las personalidades, de los mitos, y mantener viva la historia de un pueblo.





