Torás siempre ha intentado ir un paso por delante en esta pandemia. Desde el 10 de marzo, el Ayuntamiento de la localidad ya emitió un bando aconsejando medidas a los vecinos para enviar los posibles contagios y colocó carteles en los establecimientos. Tras el cierre del colegio y de todos los edificios municipales, habilitaron el teléfono de un sanitario, que todavía sigue estando en funcionamiento a cualquier hora del día, para que los vecinos reciban la orientación sanitaria que merecen en estos tiempos de tanta incertidumbre.
“Somos cautos y tras decretarse el estado de alarma procedimos a las desinfecciones de las vías públicas y zonas de mayor afluencia como la farmacia, carnicería, panadería, estanco y supermercado”, señalaba el alcalde del municipio, Carlos del Rio. Entre las acciones que ha llevado a cabo el consistorio está la oferta del transporte gratuito para los vecinos. “Tengo que resaltar y agradecer la colaboración de un grupo de vecinas que han estado preocupándose y atendiendo a personas de avanzada edad para que en ningún momento tuvieses que salir a por alimentos o artículos necesarios”, indica Del Rio.
Los comerciantes locales también han estado a la altura de las circunstancias y durante estos días llevan hasta las casas los pedidos y artículos que los habitantes han precisado. “Desde el primer día, el Ayuntamiento ha contactado por teléfono con nuestros mayores, facilitando cualquier trámite y repartiendo material de higiene y protección. En fin, queremos siempre anticiparnos y ofrecer el servicio que se merecen nuestros vecinos ante esta situación”, explica.
Torás va a continuar con la desinfección de lugares públicos, apostando por la higiene y las distancias sociales para evitar contagios. “Todo ello para que nuestro futuro vaya encaminado a que en Torás, sin lujos superfluos, tengamos un gran nivel de vida y que aumente nuestra población. Aquí se vive muy bien”, agrega del Rio.
La localidad ha tenido que suspender las fiestas en honor a Santa Quiteria y las de San Juan, y están a la espera de ver cómo evoluciona la pandemia para tomar una decisión con sus fiestas mayores, a finales de agosto. “Nos queremos unir al dolor de las familias que han perdido a sus seres queridos en estos días y es por ello que las banderas del Ayuntamiento ondean a media asta. Gracias a Dios aquí no hemos tenido ningún caso”, finaliza el primer edil.
Fuente: El periódico Mediterráneo. A. Bachero