- El consorcio de residuos de la zona sur de Castellón y norte de Valencia adeuda 2,6 millones de euros a la empresa concesionaria que pone en riesgo a este organismo.
- Los problemas de liquidez se dieron a conocer durante la última junta del consorcio celebrada en Segorbe
- Las entidades bancarias no han presentado ofertas para conceder un crédito temporal al ente por lo que el consorcio ha recurrido a la Diputación de Castellón para refinanciar la deuda
El Consorcio de Residuos Palancia- Belcaire (también conocido como Consorcio Plan de Residuos C3/V1) suma una deuda de 2,6 millones de euros con la empresa concesionaria que se encarga del proceso de valorización de las basuras y de su correspondiente tratamiento. Los datos se dieron a conocer durante la última junta del consorcio celebrada hace unas semanas en Segorbe. La situación, que fue expuesta a los miembros de la junta, se ha agravado dado que las entidades bancarias no han presentado ofertas para conceder un crédito temporal para cubrir la deuda en un claro ejemplo de la poca fiabilidad de los miembros del Pacto del Botánico (PSOE-Compromís- Podemos), que son los que están al frente de la entidad.
La deuda se saldará en un 75% cuando en julio se emitan y cobren los recibos de la tasa, soportada por los usuarios, quienes al mismo tiempo han visto incrementada la cuota.
El PSPV-PSOE, es quien ostenta la presidencia del Consorcio de Residuos C3/V1, concretamente por el edil de Algimia de Alfara, Francisco Salt, y está integrado además por 56 municipios, de los cuales 35 de ellos son de las comarcas del Alto Palancia y de la Plana Baixa, el resto de municipios pertenecen a la zona norte de la provincia de Valencia.
El ente, ha decidido ampararse a la Diputación de Castellón para solucionar el problema de la financiación bancaria, sin embargo, no llaman a las puertas de la Generalitat Valenciana, que es quien ostenta la presidencia.
Es por ello, que desde el Grupo Municipal del Partido Popular de Segorbe se pide a la Generalitat Valenciana a que se implique en el rescate del consorcio a fin de evitar que las familias de los municipios de la zona no veamos mermados los servicios de recogida y tratamiento de los residuos.

El presidente de la Diputación, Javier Moliner, ha tenido que salir al rescate de un consorcio de basuras para garantizar que puedan seguir manteniendo el servicio que prestan a sus vecinos. Esta misma semana ha aprobado una transferencia de 3,6 millones de euros, al Consorcio de basuras del sur de la provincia.
Moliner ha adoptado esta decisión de carácter extraordinario al negarse los bancos a financiar al consorcio, presidido en estos momentos por el PSOE, lo que le incapacitaba para garantizar en los próximos meses los servicios que actualmente recibe los vecinos de los 56 municipios que integran el consorcio.
La representación de la Diputación de Castellón en el consorcio de basuras del sur es casi testimonial, con apenas un 10%, pero ha tenido que volver a ser la institución que salga al rescate no solo de los municipios del sur de Castellón, sino también de los del norte de Valencia. Hay que tener en cuenta que 35 de los 56 municipios de este consorcio son castellonenses, mientras que los otros 21 son valencianos. De hecho, la planta de tratamiento está en el municipio valenciano de Algimia de Alfara y está presidido por Francisco Salt, edil socialista de dicho municipio.
Hay que recordar a todos y todas que este Consorcio fue creado en Octubre de 2015 (Generalitat gobernada por la izquierda, Diputación de Valencia gobernada por la izquierda, el gerente es un concejal socialista de Algimia de Alfara) y en año y medio ya tiene una deuda de 2 millones seiscientos mil euros. Y ha tenido que ser la Diputación de Castellón, presidida por Javier Moliner del Partido Popular, la que ha tenido que salir al rescate de este Consorcio de reciclaje de izquierdas, perdón, de basuras.
A la Generalitat y a la Diputación de Valencia ni están ni se les espera. ¡Bueno, a lo mejor les invitan a la entrada de toros y caballos! VERGONZOSO.