Con motivo de la celebración del 9 de octubre, el CEIP Pintor Camarón ha transformado su patio en un escenario de tradición, música y danza, rescatando con orgullo una de las joyas culturales del Reino de Valencia: la “Dansà Valenciana”. Este año, el centro educativo ha conmemorado la festividad con un programa repleto de actividades que han involucrado a toda la comunidad escolar, desde los más pequeños hasta el profesorado, en un homenaje a la historia y el folclore valenciano.
La jornada comenzó con un acercamiento didáctico a la historia del 9 de octubre, fecha que conmemora la entrada de Jaume I en la ciudad de Valencia en 1238. Los alumnos y alumnas exploraron el significado de esta efeméride, profundizando en su relevancia histórica y cultural. Además, el colegio organizó un taller de repostería donde los estudiantes elaboraron los tradicionales “panellets” y obsequiaron a sus familias con la típica “mocaorà”, un dulce gesto que une generaciones en esta festividad.
El componente musical no podía faltar en esta celebración. A través del cuentacuentos musical “El Tabalet i la Dolçaina”, los estudiantes descubrieron los instrumentos tradicionales valencianos, aprendiendo sobre su sonido y su importancia en el folclore de la región. Pero el momento cumbre llegó con la puesta en escena de la “Dansà Valenciana”, una de las danzas más antiguas del Reino de Valencia, que se baila desde Alicante hasta Castellón y que el CEIP Pintor Camarón ha adaptado con maestría para que todos los niveles y edades pudieran participar, superando cualquier barrera.
Bajo la dirección del aula de música y danza, el alumnado y el profesorado desfilaron hacia el patio al ritmo señorial de la “xàquera”, un compás que evoca la solemnidad de antaño. Ya en formación de parejas, la danza continuó con el “ball pla” y las “mudanzas”, pasos que combinan elegancia y tradición. El broche final lo puso un breve pero espectacular fandango, que desató los aplausos de todos los presentes. La danza no solo fue un espectáculo, sino un acto de unión y aprendizaje, en el que resonaron las notas de una melodía especial: la “Dansà del Pintor Camarón”, compuesta específicamente para esta ocasión.
Los sonidos de las castañuelas, el tabal y la dolçaina llenaron el ambiente, mientras los bailarines y bailarinas marcaban los pasos con el ritmo ternario de sus castañuelas. Las alumnas de sexto curso, además, lucieron con orgullo trajes tradicionales segorbinos, añadiendo un toque de color y autenticidad a la representación. Esta fusión de música, danza y vestimenta tradicional convirtió el evento en una auténtica fiesta de la cultura valenciana.
El claustro del CEIP Pintor Camarón tiene claro que recuperar y poner en valor el folclore es esencial para las nuevas generaciones. La “Dansà Valenciana” no solo es un baile, sino un puente entre culturas. La danza reúne elementos de las tradiciones cristiana y musulmana: el tabal, usado por los ejércitos de Jaume I, y la dolçaina, un instrumento de origen árabe que los musulmanes españoles de la Edad Media dejaron como legado. “Siempre hay que coger lo mejor de cada cultura”, un mensaje que resonó en esta celebración inclusiva y educativa.
Con esta iniciativa, el CEIP Pintor Camarón no solo ha festejado el 9 de octubre, sino que ha sembrado en su alumnado el amor por su patrimonio cultural, demostrando que la tradición, cuando se vive con pasión, sigue más viva que nunca.

