La plaza del Agua Limpia se convirtió esta semana en un espacio de reflexión y encuentro para conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental. Bajo un cielo otoñal, la ciudad se unió el pasado miércoles, 8 de octubre, en un acto cargado de simbolismo, donde resonó un mensaje claro: «Compartimos vulnerabilidad, defendemos nuestra salud mental». Este lema, elegido para la ocasión, puso el foco en la importancia de hablar abiertamente sobre las emociones y los retos psicológicos, rompiendo estigmas y tejiendo redes de apoyo.
El evento, organizado por el Ayuntamiento de Segorbe en colaboración con asociaciones locales y profesionales de la salud, congregó a decenas de personas que escucharon con atención la lectura de un manifiesto que abogaba por la empatía y el cuidado colectivo. Las palabras, pronunciadas con firmeza y esperanza, recordaron que la salud mental es un pilar fundamental para el bienestar de la comunidad, un derecho que debe protegerse y una conversación que no puede esperar.
Pero la conmemoración en Segorbe no se quedó en un solo día. Durante toda la semana, se ha programado una serie de talleres y actividades dirigidas especialmente al estudiantado, con el objetivo de sensibilizar a las nuevas generaciones sobre la importancia de cuidar la mente. Desde charlas hasta dinámicas grupales, estas iniciativas buscan acercar a las jóvenes herramientas para gestionar emociones, fomentar la resiliencia y reconocer la vulnerabilidad como una fortaleza.

