Pabellón Municipal lleno hasta arriba, ambiente de los buenos. El CDFS Segorbe A recibía al CD Murcia FS en la jornada 7 de División de Honor Juvenil y, vamos a decirlo claro, los locales resolvieron el partido antes de que muchos tuvieran tiempo ni de quitarse la chaqueta.
Arrancó el choque y a los cuatro minutos ya hubo amarilla, Imanol Gil Ors cazó a un rival en plena contra y se llevó la tarjeta por cortar un ataque prometedor. Cosas que pasan cuando aprietas arriba.
Pero lo gordo vino justo después. Minuto 5, balón que le cae a Bruno Barea y 1-0. Cuatro minutos más tarde, minuto 9, contra letal del Segorbe. Diego Raro, que había entrado del banquillo hacía nada, 2-0. Nueve minutos jugados y el partido ya olía a decidido.
A partir de ahí, el Murcia intentó reaccionar, pero se encontró con un festival de tarjetas que les descentró del todo. Rubén Marín vio amarilla también en el 9’ por una entrada similar a la de Imanol. Y de ahí hasta el final fue un carrusel, Sidrach de Cardona (22’), Jaime Domínguez (27’), Jorge Tomás (28’), Antonio Naranjo (33’) por protestar y hasta Niko Gulbatashvili (39’) por cortar con el cuerpo. Seis amarillas visitantes en total. El árbitro, Julio Esteve Llorens, no se cortó ni un pelo.
Los de Alberto Cañada, muy serios atrás con Bruno Gil Pico en portería y gente como Brian Muñoz y Rubén Dengra cerrando todo, apenas pasaron apuros. El Murcia lo intentó con más corazón que cabeza, pero ni con portero-jugador en los últimos minutos lograron recortar distancias.
2-0 final y tres puntos de oro que dejan al Segorbe A muy arriba en la tabla del Grupo 7.
La próxima semana toca visitar al CD Judesa el sábado 29 de noviembre. Después de lo visto hoy, los de Segorbe viajan con la moral por las nubes y con la lección bien aprendida: si marcas dos en nueve minutos y luego cierras la persiana, esto de la División de Honor se pone muy de cara.

