La Generalitat Valenciana ha reconocido oficialmente el valor de las Orquestas y Rondallas de Pulso y Púa como una de las manifestaciones más representativas de la cultura y las formas de vida tradicionales valencianas. La Comunitat es la región de España con mayor número de estas agrupaciones y cuenta con una red activa que llega a gran parte de su territorio.
El Consell ha aprobado el decreto que declara como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter Inmaterial la tradición de la música popular valenciana representada por estas formaciones. El objetivo principal es proteger y preservar unas agrupaciones que están profundamente arraigadas en el pueblo valenciano y que participan habitualmente en fiestas y eventos a lo largo de todo el año.
Esta declaración permitirá poner en marcha medidas concretas de protección, promoción e investigación. Entre ellas destacan la identificación, documentación y estudio científico de la tradición, así como la conservación de testimonios en soportes que garanticen su transmisión a las generaciones futuras. Todo ello se enmarca en lo establecido por la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano.
De la ronda popular a la orquesta
El origen de estas agrupaciones se remonta a la antigua costumbre de “rondar” por las calles para amenizar las fiestas. De ahí surgieron las rondallas. A partir de 1995, con la creación de la Federación de la Comunitat Valenciana, los grupos más numerosos y con mayor volumen sonoro adoptaron el nombre de Orquestas de Pulso y Púa, mientras que las formaciones más pequeñas mantuvieron la denominación tradicional de rondalla, muchas de ellas vinculadas a coros y grupos de baile.
Los instrumentos básicos son de cuerda pulsada: bandurria, laúd, mandolina, guitarra y contrabajo. Las rondallas suelen incorporar además el guitarrón y, en algunos casos, flauta, violín o trombón. Esta variedad refleja la riqueza y la capacidad de adaptación de una tradición que sigue viva.
Actualmente, la Federación de Orquestas y Rondallas de Pulso y Púa integra 74 agrupaciones de las tres provincias (Alicante, Valencia y Castellón). A ellas se suman otras que colaboran con la Federación de Folklore y la Federación de Coros de la Comunitat Valenciana.
Estas formaciones cumplen un papel fundamental como elemento de cohesión social. Generan vínculos entre sus miembros y la población, ofrecen actividades culturales y educativas, favorecen el relevo generacional y refuerzan el sentimiento de pertenencia. Además, muchas impulsan proyectos de investigación y documentación sobre la música popular valenciana, en colaboración con el Instituto Valenciano de Cultura.
Un festival con más de cuatro décadas
Dentro de esta amplia familia destaca la Orquesta de Plectro «Ciudad de Segorbe», fundada en 1976. Esta agrupación organiza el Festival Internacional de Música de Plectro «Ciudad de Segorbe», el más antiguo y consolidado de la Comunitat Valenciana en su formato.
La primera edición se celebró en mayo de 1985. En 2026 llega a su 41ª edición, lo que confirma su trayectoria de más de cuatro décadas como referente cultural. Desde su decimotercera edición tiene carácter internacional y atrae a agrupaciones de toda España y del extranjero. Habitualmente se celebra en el Teatro Serrano de Segorbe.
Aunque el de Segorbe es el más longevo, otras formaciones históricas como la Orquestra de Plectre Meliana (1964) o la Muestra de Plectro “Villa de Chiva” también contribuyen a mantener viva esta tradición.
Con la declaración como Bien de Interés Cultural Inmaterial, las Orquestas y Rondallas de Pulso y Púa reciben un respaldo institucional que reconoce su labor y busca asegurar su continuidad para el futuro.

