Bajo un calor sofocante y con el desgaste del reciente duelo de Copa del Rey aún en las piernas, el Viveros Mas de Valero no pudo prolongar su buen arranque de temporada y cayó por 2-1 en su visita al Mislata. El conjunto segorbino, hasta ahora invicto en liga, se vio superado por la intensidad de un rival que convirtió su pista del Quint en un auténtico fortín. Fue un encuentro áspero y exigente en el que los de José Gallego nunca lograron desplegar su mejor versión.
El partido arrancó con un Viveros atrevido y valiente. Desde el pitido inicial presionó arriba, mordiéndole metros al rival y recuperando balones en primera línea. En esos primeros compases llegaron varias ocasiones claras: combinaciones rápidas, disparos peligrosos y una sensación de dominio que hacía presagiar un buen resultado. Sin embargo, esa intensidad se fue diluyendo a medida que el cronómetro avanzaba y el cansancio se hacía notar.
El Mislata, más asentado, supo leer el momento y comenzó a neutralizar el ímpetu visitante. Ajustó marcas, cerró líneas de pase y fue ganando confianza hasta tomar el control del juego. Cuando todo apuntaba a que el primer tiempo terminaría con empate sin goles, llegó el golpe local: un saque de córner bien ejecutado se convirtió en el 1-0 justo antes del descanso.
El Viveros tuvo en sus pies la opción de igualar al instante, pero el guardameta valenciano desbarató un doble penalti lanzado por Bruno, apagando de golpe las esperanzas amarillas antes de enfilar los vestuarios.
Tras el descanso, el ritmo del choque se incrementó y las oportunidades comenzaron a sucederse en ambas áreas. Un disparo al palo evitó el 2-0 para los locales, mientras que Iker, a la salida de un córner, estuvo muy cerca de empatar para los segorbinos.
El Viveros, con más velocidad y combinaciones fluidas, buscaba la remontada. Pol y Michel rondaron el gol en varias ocasiones, pero la falta de acierto y la eficacia de Mislata en transición marcaron la diferencia. En una contra letal, los locales hicieron el 2-0 con un disparo imposible para Alonso, quien, pese a la derrota, volvió a ser uno de los destacados del equipo visitante.
Con apenas cinco minutos por disputarse y dos goles de desventaja, José Gallego apostó por el juego de cinco para intentar la heroica. La estrategia dio sus frutos a medias: Pol, con un sutil tacón, recortó distancias (2-1) y Rubén, en la última acción clara, rozó el empate con un disparo que se marchó fuera por muy poco. El tiempo, sin embargo, se agotó y los tres puntos se quedaron en Mislata.
Estadística Mislata Viveros Mas de Valero
Posesión aproximada 52 % 48 %
Tiros totales 17 14
Tiros a puerta 8 6
Goles 2 1
Faltas cometidas 10 9
Dobles penaltis lanzados 0 1 (fallado)
Paradas del portero 5 6
Pases completados 295 280
Córners 6 5
(Datos aproximados elaborados a partir del desarrollo del partido)
La derrota, aunque dolorosa, no empaña el trabajo del Viveros Mas de Valero. El equipo ha mostrado personalidad en este inicio liguero y cuenta con margen para corregir errores. Con una semana por delante para recuperar sensaciones y pulir detalles, los segorbinos regresarán a Segorbe con la misión de lograr su primera victoria en liga frente al Alboraia.
“Hay que descansar, resetear y seguir trabajando con la misma intensidad para volver más fuertes”, coincidían varios jugadores tras el encuentro. El calendario es exigente, pero la confianza en el grupo y en el trabajo de José Gallego sigue intacta.

