Segorbe respira fiesta. El eco de los toros por sus calles aún resuena, pero ahora el aire se llena también de otro latido: el aroma inconfundible del jamón recién cortado, del queso curado, de los embutidos que hablan de una tierra orgullosa de sus raíces. La XXVII Feria del Jamón ha abierto sus puertas y, con ella, un espacio donde la tradición se transforma en experiencia compartida.
El Jardín Botánico Pau se convierte durante esta semana en un rincón de encuentro: un escaparate donde la gastronomía se funde con la música, donde los visitantes no solo degustan, sino que viven la esencia de Segorbe. “La feria es un lugar para saborear nuestra identidad”, señaló emocionada la Alcaldesa, Mª Carmen Climent, durante la inauguración oficial, acompañada por autoridades locales, autonómicas y eclesiásticas, entre ellas el Obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente; el Conseller de Agricultura, Ganadería, Agua y Pesca, Miguel Barrachina Ros; la Directora General de Comercio, Artesanía y Consumo, Mª Isabel Sáez Martínez; la Directora General de Atención Primaria, Eva Suárez Vicent; el Director de Atención Primaria del Departamento Segundo, Carlos Gómez Ferrer; el responsable de los servicios de información, Vicente Vergara; el pintor y escultor castellonense, Juan García Ripollés; así como el alcalde de Geldo, David Quiles Cucarella; y el de Estivella, Francesc Bolós.
No se trata solo de probar un producto, sino de detenerse en el tiempo. Entre el bullicio de los puestos y el ambiente festivo, cada bocado conecta con la historia de la comarca, con la paciencia de quienes curan cada pieza y la calidez de quienes la ofrecen.
La programación promete. Desde hoy y hasta el domingo 14 de septiembre, las jornadas estarán animadas por sesiones musicales que acompañarán al visitante en su recorrido: flamenco, DJs y grupos locales pondrán ritmo a las degustaciones. Las tardes prometen ser largas, alargando la sobremesa hasta que la música se confunda con las risas.
El calendario festivo de Segorbe encuentra en esta cita un aliado perfecto. Tras la adrenalina de la Entrada de Toros y Caballos, miles de asistentes hallarán en la Feria del Jamón el respiro y la recompensa, un rincón donde el paladar celebra lo que los ojos ya han vivido.
Las autoridades municipales lo tienen claro: la Feria no es solo una propuesta gastronómica, es un motor cultural y económico que proyecta Segorbe más allá de sus fronteras. “Invitamos a todos a descubrir, a probar y a disfrutar”, animó el Concejal de Ferias, Aitor Aparicio, convencido de que cada visitante se llevará consigo algo más que un sabor: un recuerdo.
Entre semana, las puertas cerrarán a las 18:00 horas, pero el fin de semana se alargará hasta las 20:00, porque el apetito y la música no entienden de relojes. La cita es gratuita, abierta, hecha para todos. Y cada visitante que atraviesa sus puertas se convierte en parte de una tradición que suma ya 27 ediciones y que promete muchas más.
Segorbe está en fiestas. Y en el corazón de esas fiestas late, orgullosa, la Feria del Jamón.

