En una mañana soleada de octubre, el Campo Municipal La Malaitxa se convirtió en el escenario de un duelo intenso entre dos equipos juveniles femeninos que prometen dar mucho de qué hablar en la liga. El CD Segorbe ‘A’, un conjunto con alma guerrera y un plantel repleto de talento emergente, viajó hasta Gilet para enfrentarse al CF At. Gilet ‘A’ en lo que resultó ser un empate 0-0 –perdón, las estadísticas hablan de un empate, pero el espíritu del partido fue todo menos plano. Para las chicas de Segorbe, este punto inaugural no es solo un número en la tabla: es el inicio de una narrativa de resiliencia, donde la defensa se erigió como muro inquebrantable y las delanteras soñaron con la gloria que aún está por llegar.
Desde el pitido inicial, el CD Segorbe demostró por qué es un equipo en ascenso. Bajo la dirección de la entrenadora Pilar Pau Cruzans, secundada por Sofía Llora Bolumar, las jugadoras entraron al campo con una formación equilibrada que priorizaba la solidez atrás y la creatividad en el medio. En la portería, África Marco Catalán se convirtió en la heroína silenciosa del encuentro. Con solo 13 años en su dorsal, pero con la madurez de una veterana, África realizó atajadas clave que mantuvieron el arco invicto. «Es como si tuviera ojos en la nuca», comentaría más tarde una aficionada local, impresionada por cómo la guardameta de Segorbe neutralizó un par de intentos peligrosos del ataque rival.
La defensa del Segorbe fue un baluarte impenetrable. Alejandra Serna Redondo, con el número 6, lideró la zaga con autoridad, flanqueada por Maitane Marín Navarrete (23), Julia Pareja Gómez (24) y Marina García Herrero (25). Estas cuatro guerreras no solo cortaron avances, sino que iniciaron contraataques con pases precisos que pusieron en aprietos a la defensa del Gilet. Maitane, en particular, se destacó por su anticipación, robando balones en momentos críticos y distribuyendo con visión de juego.
En el mediocampo, el Segorbe mostró su versatilidad. Julia Moros Tejadillos (9), Lucía Aucejo Salvador (16), Martina Genovés Martín (18) y Marta García García (28) tejieron el juego con inteligencia. Martina, con su energía inagotable, fue la motor del equipo, recuperando pelotas y lanzando pases largos que buscaron sorprender. Aunque el gol no llegó, estas mediocampistas crearon varias oportunidades, demostrando que el Segorbe no es solo defensa: es un conjunto que aspira a dominar el ritmo del partido.
Arriba, las delanteras Carlota Fuertes Pérez (35) y Aitana del Valle Suesta Lanza (36) fueron las encargadas de buscar el desequilibrio. Carlota, capitana del equipo y amonestada a los 40 minutos con una tarjeta amarilla por una falta táctica, lideró el ataque con determinación. Su conexión con Aitana generó momentos de peligro, como un disparo al palo en la segunda mitad que hizo vibrar a los pocos seguidores segorbinos que se desplazaron.
El banquillo del Segorbe fue un lujo de opciones. Jugadoras como Carla Soria Delmás (4), Paola Magdalena Blasco (10), Gabriela Gil Ors (11), Vega Benedito Mor (12), Martina Capilla Puig (22), Iciar Tomás Lara (26) y Aitana Narváez Sánchez (32) esperaron su turno, listas para inyectar frescura. Aunque no todas entraron, su presencia subraya la profundidad del plantel, un factor clave para una temporada larga.
Del lado del CF At. Gilet ‘A’, entrenado por Joan Torres Cuenca, el equipo local presionó con un once liderado por la portera Carlota Lozano Arranz (11) y delanteras como Lucía Buján Giner (9) y Sira Mateu i Romero (23). Su mediocampo, con figuras como Gisela Victoria Jacome Zalvez (15, capitana), mostró garra, pero el Segorbe supo contenerlas. Ambas escuadras terminaron con un punto cada una en su primer partido jugado: cero victorias, un empate y cero derrotas. Un inicio equilibrado que deja todo abierto.
Para el CD Segorbe, este empate en terreno ajeno es más que un resultado: es una declaración de intenciones. En una liga donde cada punto cuenta, las chicas de Pilar Pau Cruzans han demostrado que pueden competir de tú a tú con cualquiera. Con un plantel joven y ambicioso, el futuro pinta prometedor. ¿Será este el comienzo de una racha invicta? Solo el tiempo lo dirá, pero en Segorbe ya se sueña con victorias que escriban nuevas páginas en su historia futbolística. El próximo partido será clave para consolidar este espíritu combativo.

