La ciudad de Segorbe recibe con los brazos abiertos a una de sus joyas locales: Juan Garcerán, un joven de 23 años con raíces segorbinas y un talento innato para el fútbol sala, que se incorpora al proyecto del Viveros Mas de Valero. Con su llegada, el club amarillo suma a sus filas a un canterano del Maristas que promete dejar huella en la temporada.
Garcerán, nacido y criado con el orgullo de su ascendencia segorbina, regresa a casa con un bagaje futbolístico que ilusiona a la afición. Este ala-cierre, conocido por su clase en la cancha, ha forjado su carrera en los exigentes terrenos de la 3ª División y la División de Honor Juvenil. Su visión de juego, capacidad para armar jugadas y un olfato goleador que no pasa desapercibido lo convierten en un refuerzo de lujo para el equipo.
Con tan solo 23 años, Juan ya ha demostrado que no le teme a los retos. Su estilo elegante y efectivo lo ha convertido en un jugador a seguir, y ahora, en el Viveros Mas de Valero, tiene la oportunidad de brillar ante su gente. La afición amarilla, conocida por su pasión y entrega, ya sueña con ver a Garcerán liderando al equipo hacia nuevos horizontes.
El club no ha dudado en darle la bienvenida con entusiasmo: “¡Bienvenido a Segorbe, Juan! Estamos seguros de que tu talento y compromiso serán clave para nuestro proyecto”. Y es que la llegada de Garcerán no solo refuerza la plantilla, sino que también reafirma el compromiso del Viveros Mas de Valero por apostar por el talento local y construir un equipo competitivo con raíces profundas en la ciudad.
Con la temporada en marcha, los ojos de Segorbe están puestos en este joven segorbino que lleva el escudo amarillo en el corazón. Juan Garcerán está listo para escribir su historia en el club, y la afición no puede esperar a verlo en acción, tejiendo jugadas y celebrando goles en el parquet. ¡Que comience el espectáculo!

