En un nuevo paso hacia la mejora de la infraestructura vial de la provincia de Castellón, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha licitado un contrato de 15,7 millones de euros (IVA incluido) para la rehabilitación del firme de la autovía A-23, en el tramo comprendido entre el enlace de Segorbe-Altura y el viaducto sobre el río Palancia. Este proyecto, que abarca 6,7 kilómetros entre los puntos kilométricos 31,050 y 37,750, tiene como objetivo principal garantizar una circulación más segura y confortable para los conductores, al tiempo que se prolonga la vida útil de la carretera.
La actuación, cuyo anuncio de licitación será publicado próximamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), se enmarca en el programa de conservación y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado. Desde junio de 2018, el Ministerio ha invertido 106,8 millones de euros en la provincia de Castellón para mantener y mejorar sus infraestructuras viales, demostrando un compromiso continuo con la movilidad y la seguridad en la región.
Un firme renovado para una vía más segura
El tramo seleccionado de la A-23, una de las arterias principales que conecta el interior de la provincia con otros puntos clave, presenta un firme que, tras años de uso, requiere una intervención profunda. Los trabajos licitados buscan mejorar la regularidad superficial de la carretera, eliminando irregularidades que puedan afectar la conducción y asegurando una mayor durabilidad del pavimento.
Para lograrlo, se ha diseñado una solución técnica que consiste en recrecer el paquete de firme existente con nuevas mezclas bituminosas. El proceso incluye la aplicación de dos capas: una primera de 5 centímetros de mezcla AC 22 bin S, seguida de otra de igual espesor de AC 16 bin S, que funcionará como capa de rodadura provisional. Finalmente, se extenderá una capa de microaglomerado que garantizará una superficie definitiva, optimizada para la impermeabilización y la rápida evacuación de la escorrentía, reduciendo así la infiltración de agua en las capas inferiores.
En los tramos más críticos, se realizarán trabajos adicionales, como el fresado de las capas de firme existentes, el saneo de la explanada y la mejora del drenaje profundo mediante la ejecución de zanjas drenantes. Estas intervenciones complementarias aseguran que la carretera no solo sea más resistente, sino también más adaptable a las necesidades específicas de cada sección.
Un impulso a la movilidad en Castellón
La rehabilitación de la A-23 no es un caso aislado. El Ministerio de Transportes mantiene un esfuerzo sostenido para mejorar la red viaria de Castellón. Actualmente, está en marcha un contrato de conservación por 39,7 millones de euros para 124 kilómetros de la AP-7, una de las principales autopistas de la región. Además, recientemente se han finalizado las obras en los túneles de Lourdes y Puerto de Castellón, en la autovía CS-22, reforzando la conectividad y la seguridad en puntos estratégicos de la provincia.
Un compromiso con el futuro
La inversión de 15,7 millones de euros en la A-23 es más que un proyecto de mantenimiento; es una apuesta por la seguridad, la comodidad y la sostenibilidad de las carreteras de Castellón. Al mejorar la regularidad del firme y alargar su vida útil, el Ministerio no solo garantiza una mejor experiencia para los miles de conductores que transitan esta vía diariamente, sino que también contribuye a la eficiencia de una infraestructura clave para la economía y la movilidad de la región.
Con estas obras, Castellón da un paso más hacia una red de carreteras moderna y fiable, preparada para responder a las demandas del presente y los retos del futuro. Los conductores que circulan entre Segorbe-Altura y el viaducto del río Palancia pronto notarán la diferencia: una carretera más segura, más lisa y lista para acompañarlos en sus trayectos durante muchos años más.

