- La diputación aprueba 31.000 euros para garantizar al abastecimiento de agua potable en 4 municipios de la comarca.
- Además se aprueba la inversión de 54.000 euros para adecuar las instalaciones deportivas en Matet.
- Barrachina: «La Diputación siempre está al lado de los municipios que más ayuda necesitan porque somos la única institución que siempre apoya a los pequeños municipios».
La Diputación de Castellón, ha aprobado esta mañana en Junta de Gobierno ayudas económicas para garantizar el abastecimiento de agua potable en municipios de la provincia de Castellón. En la comarca del Alto Palancia la Diputación aportará 9.700 euros para reparar la red de abastecimiento de Almedíjar, en Soneja se sustituirá la bomba y protecciones cuyo importe asciende a 12.850 euros. Y en Caudiel y Geldo también se reparará la red de abastecimiento de agua potable del municipio con 1.078 y 7.415 euros respectivamente.
Además la Diputación invertirá 53.700 euros en Matet para adecuar las instalaciones deportivas del municipio para que sus vecinos tengan calidad de vida y puedan disfrutar de buenos servicios. Con este proyecto se subsanarán deficiencias muy reclamadas por el alcalde del municipio, Paco Olaso, que ha sido canalizador de las demandas de los vecinos.
Barrachina ha destacado que «La Diputación siempre está al lado de los municipios que más ayuda necesitan porque somos la única institución que siempre apoya a los pequeños municipios. También ha señalado «la importancia que tienen esas ayudas para pequeños municipios con pocos recursos y ha afirmado que tratamos de ayudar a los ayuntamientos a reducir sus gastos con estas inversiones que no son para obras vistosas pero sí para obras importantes que mejoran los consumos energéticos de nuestros pueblos y mejoran la calidad de vida de los vecinos de los municipios de nuestra comarca».
«Rescatamos personas». Compromís enarboló durante años un lema con el que hacía frente a las medidas de reducción del gasto público calificaba de «austericidio» y ante las políticas de apoyo con fondos públicos para la reestructuración bancaria. En uno de los debates de la campaña electoral de las autonómicas, la entonces candidata de la coalición, Mónica Oltra, preguntó con insistencia al que era presidente de la Generalitat, sobre las personas más desfavorecidas: «¿Sabe usted cuántas familias hay que no reciben ningún tipo de ingresos en la Comunidad? ¿Lo sabe, señor Fabra? No lo sabe porque no le interesa, ésas políticas son las que hacen ustedes».
En 2014 la Comunidad Valenciana contaba con 85.000 familias sin ningún tipo de ingresos. En la actualidad la cifra se sitúa en en el entorno de las 93.000.
Han pasado más de seis meses desde aquel debate y la situación política ha dado un vuelco. Compromís, entonces en la oposición, forma parte del Consell, con Oltra en el cargo de vicepresidenta de la Generalitat y titular de la cartera de Políticas Inclusivas, y gobierna en grandes ciudades como Valencia.
La izquierda es subida de impuestos que paga la clase media hasta que desaparece ésta y se acaba la recaudación, después viene el hambre y la miseria.
No ha existido jamás una dictadura comunista rica y libre. ¡Jamás!
Segorbe siempre me ha parecido una ciudad digna de admiración, una ciudad de la que poder salir por ahí y presumir.
La están dejando que mejor ni nombrarla; a este paso dentro de cuatro años va a ser un solar, progresista, pero un solar.
La lectura autonómica de este parlamento multicolor que se ha elegido en estas elecciones generales es bastante concisa.
Ciudadanos y el Partido Popular han obtenido el 47,1% de los votos y 1,26 millones de votos en la Comunidad Valenciana. Estos datos representan un incremento del nueve por ciento respecto a las elecciones autonómicas de mayo y 300.000 votos más.
Por su parte, el bloque de izquierdas Podemos-Compromís, junto al tercero en discordia, el PSPV, suman el 44,9% de los votos y 1,2 millones de votos. Un 5% menos que en las elecciones de mayo, en las que llegaron al 49,72% del voto autonómico, y un retroceso de 40.000 votos.
Con estos simples datos hay que destacar, con menos de seis meses de diferencia, que el PPCV está vivo y unido. Ha aumentado un 5% su apoyo con cerca de 180.000 votos más que en mayo y sigue siendo la fuerza más votada en las tres provincias valencianas.
Conclusiones sencillas, y en clave valenciana, de la jornada electoral. El electorado de centroderecha se ha movilizado más que en mayo y parece que los gobiernos locales multicolores de izquierdas empiezan ya a pasar factura.
Todo hace pensar que en la Comunitat Valenciana hay Partido Popular.