El pasado lunes 13 de octubre, el corazón de Zaragoza volvió a iluminarse con uno de los actos más emblemáticos de las Fiestas del Pilar, el Rosario de Cristal, una procesión nacida en 1889 que combina arte, fe y devoción popular. Este año, como viene siendo tradición desde 2002, el Centro Aragonés de Segorbe y Alto Palancia participó con una representación que puso el acento segorbino en una cita cargada de emoción.
Encabezando la delegación se encontraban las Reinas Mayor e Infantil de Segorbe, Noelia Simón Lázaro e Isabel Moya Martínez, acompañadas de sus Damas y Cortes de Honor, quienes lucieron con elegancia el traje regional segorbino. Junto a ellas, madres y padres ataviados también con vestimenta tradicional, hicieron visible el orgullo de la comarca en pleno centro de la capital aragonesa.
“Gracias a todas las personas que nos acompañaron. Hasta el próximo año”, expresaba en redes sociales Jesús Díaz, presidente del Centro Aragonés de Segorbe y Alto Palancia, tras una jornada marcada por la devoción y la emoción compartida.
Aunque el Rosario de Cristal apenas cambia con los años, la edición de 2025 trajo consigo una novedad de peso, el recorrido se realizó a la inversa. Una medida tomada para coordinar los tiempos de la procesión con el acto de despedida de las fiestas, el “Somos”, interpretado este año por el grupo Tako en la Plaza del Pilar.
La procesión, que partió como siempre a las 18:30 horas desde la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (c/ Pedro Joaquín Soler), y avanzó por las calles, Santo Dominguito de Val, San Vicente de Paúl, Sepulcro, plaza de San Bruno, de La Seo, del Pilar, calle Alfonso I, Coso, plaza España, Coso, calle Don Jaime I, San Jorge y llegada a Pedro Joaquín Soler, punto de partida. Un cambio que permitió mantener el esplendor del Rosario sin interferir en la programación festiva.
Miles de personas se agolparon en las calles del casco antiguo para contemplar las delicadas carrozas y faroles que, al caer la noche, se transformaron en un espectáculo de luces y colores.
La tradición que une a Segorbe y Zaragoza
El Rosario de Cristal es mucho más que una procesión. Son 15 faroles monumentales diseñados por Ricardo Magdalena, cada uno dedicado a un misterio del Rosario, acompañados de otros tantos faroles portados a mano: 15 Avemarías, 15 Glorias, 4 Salutaciones y 63 de Letanía. Todos forman un conjunto patrimonial y espiritual único en España.
El Centro Aragonés de Segorbe y Alto Palancia, fundado hace 27 años, encontró en este acto un símbolo de unión con Aragón. Desde 2002, las reinas y cortes segorbinas participan institucionalmente, dejando constancia del lazo cultural y afectivo entre el Alto Palancia y Zaragoza.
Su presencia no es automática, la agrupación debe solicitar su participación debido a la alta demanda y contribuir con un donativo destinado al mantenimiento de las frágiles carrozas de vidrio. Un gesto que, además de mostrar compromiso, asegura que esta joya de la tradición popular continúe brillando para las futuras generaciones.
Este 2025, Segorbe volvió a estar presente en Zaragoza a través de la fe, la tradición y la juventud que representan sus reinas y damas. Una participación que no solo honra al pasado, sino que también refuerza el papel de la cultura segorbina en escenarios de gran valor simbólico.
El Rosario de Cristal, con sus luces y su historia, se convierte cada año en el lugar donde Segorbe y Zaragoza se dan la mano. Y en esta ocasión, con un recorrido renovado, las calles zaragozanas fueron testigo del brillo segorbino que sigue iluminando la devoción del Pilar.

