La alcaldesa de Segorbe, Mª Carmen Climent, frente a las cámaras de Medi TV en el programa “La Panderola”, conducido por Sandra Segarra. Con una sonrisa entusiasta y un tono de urgencia controlada, Climent desgranó los planes que prometen dar un vuelco al casco histórico de esta joya del Alto Palancia. «Estamos contentísimos y felices porque se va a hacer una transformación muy importante», aseguró la alcaldesa, mientras pintaba un futuro donde murallas centenarias reviven y el turismo fluye como el agua de sus famosas fuentes.
Todo comienza con una subvención europea que parece un sueño hecho realidad, 2.300.000 euros destinados al patrimonio turístico en el corazón de Segorbe, declarado Bien de Interés Cultural (BIC). «Tuvimos la suerte de hacer una buena memoria con unos técnicos excelentes», explicó Climent, recordando cómo Segorbe fue uno de los ocho municipios de Castellón seleccionados para estos fondos. La inversión se divide en tres lotes, cada uno con su propia misión para embellecer y preservar el casco antiguo.
El primer lote, dotado con 860.000 euros, se centra en la restauración de las murallas y la zona del casco viejo. «Es para toda la restauración de las murallas y la zona del casco antiguo», detalló la alcaldesa, enfatizando el impacto visual que tendrá en plazas como la del Ángel. Pero no todo ha sido un camino de rosas, los lotes segundo y tercero se quedaron desiertos en la primera licitación, posiblemente por el calor de agosto y los plazos ajustados. Ahora, con una nueva ronda, una empresa especializada en patrimonios BIC ha tomado las riendas del segundo lote (992.000 euros para obras civiles), mientras que el tercero –cambio de 250 puntos de luz e iluminación de monumentos– espera su turno.
El reloj corre en contra, la fecha límite es abril de 2026, apenas seis meses para ejecutar todo. «Nos quedan 6 meses escasos para hacer toda la inversión de los 2.300.000 euros. Imagínate para la administración pública, con licitaciones, alegaciones y resoluciones», confesó Climent, admitiendo el estrés, pero reafirmando su confianza. «La empresa se ha comprometido, nosotros estamos encima y por supuesto intentaremos terminarlo todo porque por la cuenta que nos trae tenemos que terminar». Segarra, la presentadora, no pudo ocultar su sorpresa: «Yo me he estresado. Abril me parece que está a la vuelta de la esquina».
Y no es solo Europa quien invierte en Segorbe. La Conselleria de Vivienda ha aportado otro millón y medio de euros para un proyecto clave, un aparcamiento en la ladera de la Argén, junto al casco antiguo. «Es muy necesario porque las calles son estrechitas, las viviendas no tienen aparcamiento y hay tantos coches que no es igual de atractivo», argumentó Climent. Este parking no solo descongestionará el tráfico, sino que facilitará la visita de turistas y mejorará la calidad de vida de los vecinos. «Los coches son necesarios para la vida y el trabajo, pero no hay sitio dónde meterlos», añadió con pragmatismo.
Con estas obras en marcha, Segorbe se posiciona como un imán turístico. La alcaldesa no escatimó en invitaciones: «Por supuesto que sois invitados siempre a venir a Segorbe. Si queréis me llamáis y yo os acompaño a dar una vuelta por todo». Y es que, más allá de las murallas relucientes, el municipio ofrece un abanico de atractivos que podrían llenar un día entero de aventuras. Imagínese empezando por los parajes naturales: la Fuente de los 50 Caños, el Paraje de la Esperanza o la Vía Verde de Ojos Negros, la más larga de España. Luego, adéntrese en los parques de la Sierra Espadán y Calderona para un toque de naturaleza salvaje.
Para los amantes de la cultura, hay siete museos emblemáticos y un patrimonio civil y eclesiástico que culmina en la catedral, sede episcopal con siglos de historia. «Tenemos deporte, naturaleza, gastronomía, patrimonio… Es muy bonito poder vivirla y enseñarla», resumió Climent con orgullo. Y no olvide la gastronomía, restaurantes excelentes que conquistan «por la barriga», como bromeó Segarra. Un día en Segorbe podría ser un paseo matutino por senderos verdes, una visita a museos al mediodía y una cena con sabores locales al atardecer.
Pero en medio de tanta euforia inversora, la alcaldesa no olvidó su reivindicación histórica. Como cabeza de comarca, Segorbe asume servicios que benefician a toda la zona, y uno de ellos es el conservatorio municipal de música. «Damos servicio a la comarca: el 52% o 53% de alumnos no son de Segorbe», precisó. El problema es el déficit, aunque la Conselleria de Educación duplicó la subvención el año pasado (de 107.000 a 337.000 euros), aún faltan 120.000 euros anuales que salen del bolsillo municipal. «Los conservatorios son competencia de la Generalitat, no municipal», insistió Climent. «Los segorbinos están pagando de sus impuestos el mantenimiento. Quiero hablar con Conselleria a ver si aportan un poco más para paliar este déficit».
Segarra, traduciendo a pesetas para dimensionar el impacto –»son 20 millones de pesetas»–, empatizó con la alcaldesa. Climent, firme pero optimista, concluyó: «Va a continuar, por supuesto, porque es envidiable el servicio, los profesores y la atención al alumno. Solo reivindico que nos sea pagado lo que necesitamos».
Con estas palabras, la entrevista se despidió dejando un eco de transformación y esperanza. Segorbe, con sus murallas renovadas y su parking listo, se prepara para recibir a visitantes con los brazos abiertos. Como dijo la alcaldesa. «Estamos trabajando día a día para mejorarlo todavía más». Quién sabe, quizás en abril de 2026, “La Panderola” regrese para inaugurar esta nueva era. Mientras tanto, la invitación está hecha. ¿Quién se anima a descubrir Segorbe?
