Segorbe volvió a convertirse el viernes por la noche en un escenario de emociones compartidas bajo las estrellas. La plaza Alto Palancia acogió la XIII Proyección audiovisual “f5.6 La luz y el instante”, una cita ya imprescindible en el calendario cultural de la ciudad.
Con el murmullo del verano como telón de fondo, decenas de personas se reunieron para dejarse envolver por la fuerza de las imágenes y el poder de la narración visual. La noche, cálida y serena, ofreció el marco perfecto para disfrutar de esta experiencia que combina arte, fotografía y emoción a partes iguales.
El ambiente cultural y festivo se palpaba en cada rincón de la plaza: vecinos, visitantes y amantes de la fotografía compartieron miradas, silencios y aplausos, convertidos en cómplices de un instante que quedará grabado en la memoria colectiva.
“La luz y el instante” volvió a demostrar que la cultura es un puente que une generaciones y sensibilidades, un espacio donde lo cotidiano se transforma en arte y lo efímero se convierte en eterno.
Segorbe, una vez más, brilló con su propia luz.

