El domingo por la tarde el Teatro Serrano estaba a reventar. Manos Unidas organizó el Desfile de Enaguas Segorbinas y cumplió con lo prometido, tradición, buen ambiente y solidaridad todo en uno. De siete a ocho, las luces se encendieron y empezó el pase.
Esta vez el desfile tuvo invitadas de lujo, la Reina Infantil de las fiestas de Segorbe, Isabel Moya, junto a sus Damas y toda la Corte de Honor, se subieron a la pasarela para mostrar las enaguas que llevan debajo de sus trajes de segorbina. No solo desfilaron, también animaron la tarde con varias actuaciones musicales que pusieron a todo el mundo a aplaudir y a cantar. Las pequeñas lucieron sus enaguas bordadas como nadie y demostraron que la tradición sigue viva y con mucha marcha.
El Ayuntamiento lo contó así en redes: “Manos Unidas celebró ayer por la tarde un desfile de enaguas segorbinas en el que la tradición se unió con valores como son la solidaridad y el apoyo a quienes lo necesitan. Esta cita tuvo lugar en el Teatro Serrano.”
La Alcaldesa, Mª Carmen Climent, no se quedó atrás y escribió.: “Muchas gracias a Manos Unidas Segorbe por el gran evento que nos ha hecho disfrutar hoy. Con su desfile de enaguas segorbinas continúan una labor admirable de cooperación y solidaridad a gran escala por la que merecen mi más sincera enhorabuena. ¡Gracias a todas las participantes por hacernos pasar una gran tarde de domingo!”
Y Teresa Torres Cuevasanta, responsable comarcal de Manos Unidas en Castellón, lo cerró con un agradecimiento de los de verdad: “Desde Manos Unidas Segorbe (Alto Palancia) damos las gracias al Ayuntamiento por facilitarnos y apoyarnos siempre que les necesitamos, gracias de corazón. También a todas las niñas que participaron en este evento tan bonito, estuvieron geniales tanto mayores como pequeñas, así como a los padres por apoyarles. Y como no a la comisión de fiestas en ayudarnos, en especial a Chelo. Gracias a todos.”
Al final, entre aplausos, canciones y enaguas al aire, la tarde salió redonda. Segorbe enseñó una vez más que sus tradiciones no solo se guardan, se viven, se cantan y, sobre todo, se usan para ayudar a quien está lejos.

