Este viernes, 14 de noviembre, a las 19:30 horas, el Salón de los Alcaldes del Ayuntamiento abre sus puertas para presentar el libro ganador del XIV Premio de Investigación «María de Luna». El autor es Joaquín Aparici Martí y la obra se llevó el premio por unanimidad del jurado.
El libro cuenta cómo se desarrolló el cultivo de la vid en la comarca del Alto Palancia durante la Edad Media. No es solo historia seca, trae un montón de datos sobre cuánta vino se producía, cuánto se bebía y cómo se vendía por la zona. Para que no te pierdas entre números, incluye varias gráficas que lo explican todo de un vistazo.
Este profesor e investigador valenciano se ha pasado años metido en los archivos, sacando a la luz cómo vivía la gente en la comarca del Alto Palancia hace siglos. No es de los que escribe para impresionar, sino para contar lo cotidiano: oficios, comercios y hasta cómo se ganaba la vida en un rincón rural que, resulta, era un hervidero de actividad en el siglo XV.
Joaquín Aparici, que a veces firma como Ximo Aparici, es doctor en Historia Medieval y trabaja como profesor asociado en la Universidad de Valencia y la Universitat Jaume I de Castelló. Además, da clases de didáctica de las ciencias sociales, enfocadas en historia. Eso significa que no solo investiga, sino que enseña a otros cómo enseñar el pasado de forma que enganche. Vive y respira el Alto Palancia, esa zona de Castellón entre montañas y valles, y gran parte de su obra gira en torno a ella. Ha colaborado un montón con el Instituto de Cultura del Alto Palancia, donde publica artículos en su boletín desde los años 90. Por ejemplo, en los números 7 y 8 de finales de los 90, escribió sobre artistas y artesanos del siglo XV, o sobre judeo-conversos en Segorbe y su rol en el comercio y los oficios.
Su lista de publicaciones es larga y va desde revistas académicas hasta libros locales. En Dialnet, donde se recopilan trabajos de humanidades, aparecen más de una docena de sus artículos. Habla de todo un poco: el desarrollo urbano de Segorbe en el XV y cómo los musulmanes aportaron con la alfarería
También se mete en temas más duros, como la asistencia a expósitos, enfermos y ancianos en el Maestrat y Els Ports durante los siglos XIV y XV, junto a Concepción Villanueva Morte
Uno de sus trabajos clave es “El Alto Palancia como polo de desarrollo económico en el siglo XV: el sector de la manufactura textil”, donde explica cómo la zona se convirtió en un centro de tejidos y batanes, esas máquinas hidráulicas que movían la industria rural. Otro libro suyo, “Producció manufacturera i comerç a Vila-real (1360-1529)”, del Ayuntamiento de Vila-real en 1996, detalla el comercio local en esa época. Y en 2012, coescribió con Santiago Agustina Segarra un estudio sobre el desarrollo económico de Atzeneta del Maestrat. En total, en sitios como Todos Tus Libros se listan al menos nueve obras suyas, desde ensayos hasta colaboraciones en monografías.
Lo que más destaca de Aparici es su enfoque en lo práctico: cómo la gente de a pie producía, vendía y sobrevivía. En artículos recientes, como uno de 2024 en *Espacio, Tiempo y Forma*, habla de deslindes y amojonamientos medievales en las serranías de Gúdar-Maestrazgo, o de subastas de armas en el Segorbe medieval.
La presentación es abierta al público, así que si te interesa saber cómo era el vino de aquí hace siglos o simplemente pasar un rato curioso, ahí estarás en buen sitio. El acto será en el consistorio, en pleno centro, y no hace falta reserva. Solo llegar a la hora y disfrutar de la charla.
En un mundo donde la historia a veces parece lejana, Aparici la acerca al terreno. Si vas al acto en el Salón de los Alcaldes, a lo mejor lo pillas contando anécdotas de archivos polvorientos o de cómo un batán medieval era como una fábrica de hoy. Para los que quieran más, sus textos están en bibliotecas universitarias o en el Instituto de Cultura del Alto Palancia. Un tipo normal que hace que el pasado de esta comarca suene como una historia viva.

