El sol de la mañana entraba de lado en el Campo de Fútbol Municipal de Llucena, formato 8×8, y los chavales de la Lliga Pre-Benjamín Mixt de Castelló ya estaban listos para la jornada 5. Eran las 12 en punto, y en el grupo 2, la SD Asociación Cultural y Deportiva Escuela Municipal de Fútbol de Llucena se medía al CD Segorbe. Lo que pasó en esos 40 minutos fue un recital de los locales: 8 goles a 2, y un ambiente que recordaba a esos sábados en el barrio donde el fútbol es solo correr, reír y aprender a no rendirse.
El capitán Enzo Gozalbo Gasque, con sus guantes puestos desde el minuto uno, lideraba a un equipo que salió con todo. Titulares como Kirill Lasinskii, Yaser El Moussaqui, Adam El Jeraby Samadi, Edric García Montes, Mateo Fuentes Vidal, Aleix Belles Ribes y Abdellah Bouramdam formaban una línea que no paraba de presionar. Desde el banquillo, Óscar Reche Sabater, el entrenador, gritaba indicaciones simples: «¡Pásala rápido!» o «¡Cubre atrás!». Los suplentes –Marcos García Montes, Amir Chahbi, Ximo Gosalbo Safont, Gabriel Escrig García y Ángel Villach de Andrés– rotaban para que todos pillaran su rato, porque en esta liga de prebenjamines, de lo que se trata es de que todos sientan el balón en los pies.
Del otro lado, el CD Segorbe llegaba con ganas. Lorenzo Hernández Arnau bajo palos, y delante Mateo de Haro Sales, Iker Ras Nemesio, Axel Garnes López, el capitán Alberto Aguilar Raro, Neizan Barrachina Tena, Alex Cervera Pujades y Mario Aguilar Estal. Pilar Pau Cruzans, su entrenadora, intentaba mantener la calma en un grupo que luchaba por cada balón. Los suplentes Manuel Oñate Morro, Gabriel Olaya Tortajada, Asier Garnes Rubio, Manel Peris Torres y Bilal Nabari El Bouhannaoui esperaban su turno, pero el partido se les hizo cuesta arriba pronto.
El pitido inicial sonó, y Llucena no esperó. En los primeros minutos, los locales ya mandaban: pases cortos, desmarques y un par de chuts que hicieron sudar a Hernández Arnau. Los goles cayeron como churros –ocho en total, repartidos entre los chavales que corrían de un lado a otro sin parar. Del Segorbe, dos tantos que premiaron su esfuerzo: uno de esos momentos en que un contraataque te da vida, aunque el marcador ya estuviera en contra. No hubo drama ni quejas; al final, abrazos entre los dos equipos, padres aplaudiendo desde la banda y los críos contando jugadas como si fueran cracks de la Champions.
Para el CD Segorbe, esta derrota duele, pero no tanto como para bajar los brazos. La jornada 6 les espera el 13 de diciembre, a las 10 de la mañana, en su casa: la Ciudad Deportiva El Sisterre, campo A-1 en Segorbe. Ahí recibirán al CD Altura, otro hueso duro en el grupo. Pilar y sus chavales tendrán dos semanas para repasar vídeos caseros y volver con más hambre. ¿Se tomarán la revancha? En esta liga, donde los partidos son más sobre el «siguiente gol» que, sobre el resultado final, todo puede pasar.
En Llucena, mientras tanto, celebran sin pasarse de rosca. Óscar Reche sabe que el fútbol base es esto: un campo embarrado, amigos sudando la camiseta y la promesa de más tardes como esta. Los peques se van a casa con una sonrisa, soñando con el próximo balón. Y nosotros, que los vemos jugar, nos quedamos con ganas de más.

